RENDANG – will harris

Hacía mucho tiempo que no conectaba con los escritos de un poeta joven, pero Will Harris, británico de origen indonesio, me ha ganado completamente.

Compré un par de libros de poesía durante una visita a Harrogate, incluido este “Rendang“, publicado en 2020. El libro está lleno de referencias geográficas británicas, muchas de ellas londinenses, y de otros referentes actuales que quizá le resten algo de lustre para aquellos ajenos a las islas.

La poesía de Harris me recuerda… ¡a la mía propia! No en la forma. Él es expansivo y muchos poemas se tornan en prosa poética; yo soy más sintético. Pero sí en los temas, en la extracción de imágenes y símbolos de narraciones cotidianas, en los juegos de palabras. Hasta hemos tenido -esto ya es demasiado- la misma idea de jugar con la identidad personal a través de la pregunta racial omnipresente en todo formulario británico. Algo que Harris describe así: “OTHER, MIXED is what I tick / in forms through some / drunk nights I theorize my own / transmembered norms“.

Más citas. Harris observa a los demás, y a veces a sí mismo, con cierto humor: “There are people who relieve themselves of information like a dog pissing against a streetlamp“. Como he mencionado, es dado a descripciones basadas en experiencias propias que luego compara para extraer una reflexión o un significado nuevo que las descripciones no contienen por sí mismas. Por ejemplo: “Rows of empty buildings. | To Let    To Let    For Sale | Each sign like the dedication in a second-hand book. | To    To    For | To    To    For“. O también aquí: “(…) carried aloft by (…) / some faith in / suffering observed as healing. I thought about how I used to / hate (…) being / implicated in the spectacle of / hurt (…) / so I covered it in silence / I cordoned it off“. Es difícil seccionar sus poemas, porque tienden a ser largos y expansivos y una misma idea los recorre, o varias ideas entrelazadas. Del poema “SAY” destaco lo siguiente: “A brick-sized block of grey stone washed ashore on which was carved the word SAY (…), and another saying LES. (…) We worked out that rather than a command -like Rilke’s “flow”- it was the name of an old firm, SAYLES. (…) That SAY brick picked from the riverbed proved that broken things still flow. (…) As scars healed, it became harder to discuss. (…) I was too scared -too scarred- to speak. (…) he started to text my mum, but before he could press send his phone died. He couldn’t remember what he tried to say. I can’t remember what I tried to say. Flow, break, flow. You hear me, though?“. A veces, también, me ha parecido que su expansión sobra porque lo dice todo en un solo verso: “Early mornings some nights“.

Adivino que el bueno de Harris, viendo los lugares en los que emplaza algunos de sus poemas, probablemente vive cerca de mí… Tendré que estar atento, no vaya a ser que me tope con él en cualquier esquina. No quisiera dejar escapar la oportunidad de invitarle a una cerveza e intentar aprender de él.

escrito en inglés | leído en inglés

CRIMEN Y CASTIGO – fiódor dostoievsky

Hacía bastante tiempo que, tras leer “El jugador”, me apetecía acometer una de las obras mayores de Dostoievski. Al final la emprendí con “Crimen y castigo” y el libro no me ha dejado indiferente.

La novela narra el planeamiento de un asesinato, su perpetración y la investigación policial posterior, todo desde el punto de vista del asesino, que es confuso y admite muchas lecturas, y mezclado con varias subtramas que agregan matices filosóficos, psicológicos y morales. Aunque esta descripción pueda dar la imagen de un libro pesado, “Crimen y castigo” es todo lo contrario. Está lleno de giros de acción y argumento, humor y diálogos, todo lo cual resulta en un libro tan interesante como  entretenido.

Es curioso que, durante las primeras 200 páginas, me pareció un mal libro. Pensé que todo sonaba cogido con pinzas y que, sobre todo, sobraban muchas páginas. De repente, dejaron de sobrar. Ni siquiera una. La historia se complicó con una plétora de matices que añadían profundidad e interés. Recordé las palabras que Hemingway dedicó a Dostoievski en “París era una fiesta”, que en mi cabeza -habiendo leído ese libro hace 16 años; no me hagáis mucho caso- es algo así como que, a pesar de esos giros argumentales cogidos con pinzas y sus páginas sobrantes, no se sabe cómo, ¡es tan bueno!

escrito en ruso | leído en español

DE QUÉ COLOR ES BERLÍN – david wagner

David Wagner explora las calles del Berlín contemporáneo a través de una serie de artículos cortos que pueden leerse por separado. Su selección de lugares, al igual que lo que de ellos cuenta, está basada en vivencias personales. Cuando decide hacer comparaciones o reflexiones, éstas reflejan intereses propios, ya sean históricos o literarios. Quizá por eso el libro sea de mayor interés para quienes hayan vivido en Berlín, especialmente con un estilo de vida e intereses coincidentes con los de Wagner. Para mí, Berlín es esa ciudad que conocí como turista y donde me separé de mi ex, y esta vivencia tiene muy poco que ver con el Berlín de Wagner.

Aún así, hay ciertos capítulos con los que me he identificado plenamente, sobre lugares que he visitado: el monumento a los judíos, Tempelhofer Feld… Los otros, es curioso, me han parecido banales al comienzo del libro e interesantes hacia el final. Creo que las reflexiones de Wagner me han atrapado más en los últimos capítulos por sus conexionea históricas y la menor relevancia de conocer la ciudad a pie de calle.

Una cosa me ha llamado la atención: he pensado que Wagner es arquitecto. La lectura de su biografía indica lo contrario. Su conocimiento de la arquitectura moderna y contemporánea y de los campos específicos a las que los proyectistas dirigen su atención parece sobrepasar, sin embargo, al de un historiador del arte, que es lo que Wagner sí es. Ese conocimiento se nota en la manera en que Wagner se expresa.

Por último, me ha extrañado la traducción de algunos nombres propios y las anotaciones al pie de éstos. Algunos sí, otros -que yo hubieta anotado-, no. Y uno traducido en el título pero no en el cuerpo del capítulo. Fuera de esto, de la traducción no tengo queja.

escrito en alemán | leído en español

ESPLENDOR – a. emma sopeña balordi

Emma –mi amiga Emma- ha reunido en este poemario una serie de poemas cortos que giran en torno al amor, el desamor y el recuerdo de ambos. Su poesía hace un uso extenso de la oposición de contrarios y de extrañamientos que, engarzados en metros bien medidos, producen multitud de versos casi diría que acabados en sí mismos, y que se leen mejor despacio. Por ejemplo éste: “La ceguera limita el infinito” o éste: “No dejes ni un milímetro de tregua” o estos dos: “Perduras en la luz de tu crepúsculo, / la sombra de mis días“.

Esplendor” es, en su conjunto, un poemario muy homógeneo temática y estilísticamente. El yo poético habla siempre desde el recuerdo y cuenta retazos de vida vistos con la luz de la distancia, que añade color a la experiencia original. En ese sentido, los poemas huyen de la narración pormenorizada, son muy cortos y se centran en instantes reveladores para la autora.

Emma, ¡no dejes de escribir!

escrito en español | leído en español

ARIAS – sharon olds

A veces no sé por qué me gusta la poesía de Sharon Olds, con su exceso de encabalgamientos, sus muchas asonancias, su falta total de métrica y largas descripciones que dejan poco espacio para la sutileza. Pero me gusta, como ya comenté aquí y aquí. Me gusta desde que Orlando Mondragón, que entiende mis gustos poéticos como pocos, me recomendó su lectura. De modo que, cuando después del primer confinamiento del 2020 me topé con estas “Arias” durante un viaje a King’s Lynn, no dudé en comprar el libro.

Arias” es un libro bastante tocho para constituir un poemario, y está dividido en varias partes muy homogéneas, varias de las cuales podrían haber sido publicados como poemarios por derecho propio. Sharon nos enseña primero, con su franqueza habitual y pocos pelos en la lengua, su visión política, su rechazo al racismo, y nos lleva a lugares de los Estados Unidos sobre los que volverá después. Introduce el tema de la muerte, que será central más adelante. Sucesivamente, las siguientes partes del libro hablan sobre su nacimiento y su infancia, donde la figura de su madre cobra un papel protagonista y controvertido; también sobre el amor y el sexo: en la adolescencia, en el matrimonio y después del matrimonio. Llegan después las elegías por seres queridos que se han ido y entre las que Olds, de nuevo, pone a su madre en el centro de su poética. El libro termina con una vuelta al nacimiento y con la experiencia de la maternidad de la propia Olds.

He dicho que Olds abusa de los encabalgamientos, pero no siempre es así. La palabra “understand” cobra nuevos significados en estos versos: “You’re smart, all along you’ve been smart, your ignorance / has been the knowledge that you don’t know / what you don’t know, like a form of intelligence, / and now near the end of the world you under- / stand things, you yourself“. A Olds le gustan también los juegos de palabras. El que cito aquí viene a cuento del ataque terrorista de Nueva York en 2001 e introduce una imagen de “vuelta a la tierra” que Olds utiliza después en otras ocasiones: “I need to apologize / to the letters of the alphabet, / to the elements of the periodic / table, to O, and C, and H, / oxygen, carbon, hydrogen, / which make up most of a human body – / body which breaks down, in fire, / to the elements it was composed of“. Me gustan sus juegos de palabras: “Q belong to Q & A, / (…) / within its compound in the dictionary dwelt / the quill pig, and quince beetle, / and quetzal, and quail. Quailing was part of Q’s / quiddity, the Q quaked / (…) / And K has done a lot better – / 28 pages in Webster’s Third / to Q’s 18“; y las sentencias poderosas formadas a partir de contrarios como ésta: “It was not healing – it hurt / to hear how much healing had been needed“; y ésta: “through the extremest bliss of it / to a brief respite from it“. Me gustan también su honestidad y su candidez -reales o fingidas- en versos como: “And when, a year / later, I fell in love (…) / in the bed, I knew (…) his terms / of fondness were impersonal, / a traveler’s names for whatever town / he is passing through – once again“; y “Have I Iearned nothing, that I want to make / a shrine for it / as if on keratin effluence, / blah blah blah, of his matter, is an icon / and my spirit is its worshipper?“. Porque Olds se pregunta cosad que todos nos preguntamos, e identificarse con su poesía resulta sencillo; “I do not know / what a soul is, I think of it / as the smallest, the core, civil right“.

Aunque a veces se me olvida por qué me gusta Olds, leo sus poemas y recuerdo el porqué.

escrito en inglés | leído en inglés

LA ASAMBLEA DE LAS MUJERES – aristófanes

Esta comedia podría haber sido escrita ayer, pero tiene veinticinco siglos.

Salvando las distancias; hoy no juramos por los dioses griegos.

Las mujeres de Atenas piensan que el experimento democrático no es del todo satisfactorio porque en la Asamblea solamente pueden participar los hombres, y ya se sabe que la economía familiar la llevan mejor las mujeres. De modo que éstas roban las ropas de sus maridos y se ponen barbas postizas para tomar el poder.

Hay cosas que no parecen haber cambiado mucho en estos veinticinco años, incluido el humor gamberro. La comedia bebe de los tópicos de lo femenino y lo masculino, nos mueve a risa con hombres vistiendo ropas de mujer, apretones repentinos, insultos mordaces y hasta un corte de manga; por supuesto, no podía faltar el sexo.

Decir más sería desvelar la historia al completo. Mi opinión es que esta comedia es muy recomendable, una buena introducción a la literatura griega y, también, de un humor todavía tremendamente actual. Me ha encantado y preveo volver a Aristófanes para leer el “Lisístrata“.

escrito en griego antiguo | leído en español

EL BANQUETE O DEL AMOR – platón

Ésta es una reunión de amigos con derecho a roce que son convidados a un banquete y, como están de resaca porque la noche anterior partieron la pana, deciden que se van a turnar para debatir y así intentar no empalmar dos fiestones seguidos.

El tema elegido es el amor. Con no pocas dosis de guasa y también bastante seriedad, se van turnando para elogiar las virtudes del amor. A través de sus personajes y con brillantez racional y estilística, Platón expone las ideas de lo que llamamos, justamente, el amor platónico: la búsqueda de lo bello, la preponderancia de la belleza interior sobre la exterior y del amor espiritual sobre el corporal, el convenio y la aceptación sociales de las locuras hechas por amor que, en otro contexto, serían mal vistas, la idea de que buscamos a “nuestra otra mitad”, de que el mejor amor es hacia una única persona y que dura de por vida, la idea del amor como intermediario entre lo terrenal y lo divino, de que mueve a grandes cosas, etcétera. Cuando le toca el turno a Sócrates, éste se mofa de los otros a través de preguntas que solamente admiten la respuesta que busca y relata su idea del amor, que se diferencia fundamentalmente de las de los demás en que no piensa en el amor como algo que pueda ser perfecto en sí mismo, sino como en un medio para aspirar a esa perfección. La idea es que no puede desearse algo que ya se tiene a no ser que exista el miedo de perderlo.

Cuando se encuentran más metidos en harina se presenta Alcibíades, completamente borracho, que se quiere montar un trío con Sócrates y el anfitrión y que, como no le dejan, descubre sus celos y su despecho. Entonces el banquete se convierte en una fiesta de verdad y los que no se emborrachan a saco, se van a la cama.

Brutal. Me ha encantado. La prosa es bonita, la historia está bien llevada y los argumentos son casi todos muy claros incluso en nuestros días. La edición que he leído, una versión electrónica de Freeditorial, me ha parecido bastante buena pese a unos pocas erratas y la traducción de los dioses griegos con nombres romanos que, francamente, quedan raros. Quizá lo hayan hecho para poder escribir “Amor” en lugar de “Eros” y dotar así al relato de claridad. Mira que en la clase de filosofía del bachillerato nos metieron a Platón hasta en la sopa…, sin mencionar nunca “El Banquete“. En la universidad leí unos fragmentos para una asignatura de libre configuración, pero entonces no me animé a leer el texto completo. En fin, ahora tengo curiosidad por leer el “Cratilo“, jamás mencionado en ninguna de las dos asignaturas y cuyo nombre solamente recuerdo por un poema de Borges.

escrito en griego antiguo | leído en español

DIE VERMESSUNG DER WELT. SCHROEDEL INTERPRETATION- j. alexander bareis

Cuando pedí “Die Vermessung der Welt“, Amazon me entregó este libro. Aunque se titula igual, este volumen es una crítica literaria de la novela y no la novela en sí, de modo que lo quise devolver. Amazon, sin embargo, me dijo que me ahorrara el reenvío, y me lo quedé.

Leer una crítica literaria en formato libro es algo que no había hecho nunca. ¡Siempre hay una primera vez! Se divide en varios capítulos: introducción, biografía del autor, breve resumen capítulo a capítulo, análisis estilístico y de los personajes, comparándolos con las figuras históricas en las que se basan, el esbozo de un par de teorías interpretativas, un intento de clasificación de género, crítica y recepción. La edición es buena, la estructura clara y la lectura sorprendentemente digerible. Del contenido puedo decir menos; me parece que fía mucho a la propia interpretación del autor, que por ser honesta no tiene por qué ser verdadera, y que para ser una interpretación deja bastantes cabos sueltos. Por lo demás, la novela en sí me pareció entretenida en su día, pero lejos de la gran novela que aquí se anuncia. Como curiosidad, parece ser que “Die Vermessung der Welt” es el el mayor éxito literario que ha dado Alemania en lo que va de siglo, copando halagos y vendiendo a diestro y siniestro…, excepto en los países de habla hispana. Algo doblemente curioso, ya que gran parte de la historia sucede en Hispanoamérica pasando por España y que el autor dice inspirarse en la literatura del realismo mágico.

escrito en alemán | leído en alemán

THE INSTRUCTIONS OF SHURUPPAK – anónimo

En el bachillerato comencé a interesarme por la civilización sumeria, y quienes me conocieron en la universidad saben que mi interés siguió vivo mucho tiempo. Aunque hoy en día me interesa más la historia contemporánea y su componente geopolítico, de vez en cuando vuelvo sobre Sumer, su historia, su idioma y, claro, su literatura.

Hace ya 15 años que leí “La epopeya de Gilgameš, rey de Uruk” en la preciosa y minuciosa edición de Trotta y la universidad de Barcelona. Me encantó. De hecho, la recuerdo como una lectura muy inspiradora. También me supuso varias crisis ante mi manera de conocer el mundo; aquella lectura tan antigua revelaba cosas muy modernas, como la homosexualidad en el año en que Zapatero acababa de aprobar su ley matrimonial o historias demasiado bíblicas para preceder a la propia Biblia, inexplicables a los ojos de alguien que había estudiado en un colegio liderado por religiosos. A Gilgameš siguieron los poemas “El descenso de Inanna al inframundo” y “Erra e Ishun“, que me afané en traducir con mi inglés macarrónico e insuficiente de entonces, y un libro en español de “Historias sumerias” narradas. Aunque me gustaron, me causaron menor impresión. Entonces no fui capaz de encontrar más textos en español y ahí quedó la cosa.

Ahora es distinto. Leer inglés me da acceso al corpus literario sumerio, traducido y publicado por la universidad de Óxford el siglo pasado. “Las instrucciones de Shuruppak” son un compendio de recomendaciones y proverbios dirigidos por un padre a su hijo con el objeto de que éste sepa conducirse en la vida. Algunos de sus consejos son difíciles de interpretar porque nos han llegado fragmentados. Otros suenan demasiado arcaicos para resultar relevantes al lector de hoy. Lo interesante es que muchos sólo necesitan cambiar un par de palabras o incluso ninguna para resultar actuales, en especial los que prestan atención al qué dirán, a lo que es aceptable en sociedad y a lo que no lo es. Unos pocos, también, son bastante filosóficos y admiten varias capas interpretativas, tanto en su época como en la nuestra; por ejemplo (traducción libre): “No existe un centro de la ciudad sin periferia“. Léase una dicotomía entre realeza y plebe, o más actual entre poderosos y pobres, o una simple realidad espacial, etcétera.

En fin, las Instrucciones fueron escritas hace al menos 4.600 años y, por el número de copias encontradas, muy populares durante dos milenios; algo tendrán. A mí me han recordado a ciertas obras de la literatura china como “El arte de la guerra” o el “Tao Te Ching“. Me parecen adecuadas para un primer acercamiento a la literatura sumeria por su brevedad. Aunque si se quiere profundizar… ¡Gilgameš!

escrito en sumerio | leído en inglés

PAPÁ GORIOT – honoré de balzac

Algo tiene la literatura francesa que siempre me conmueve…

Papá Goriot” empieza siendo una novela que me pareció típicamente decimonónica; entretenida, despojada de las florituras estilísticas que vendrían casi un siglo después de su publicación, y cargada de preámbulos que me empezaron a parecer excesivos, cada vez más molestos, incluso cargantes, hasta más o menos la página 50, momento en que la señora de Beauséant monologa despechada y promete al joven Eugenio su entrada en la alta sociedad parisiense de la Restauración monárquica. Ahí, “Papá Goriot” me enganchó.

Lo que sigue es un conjunto de sensaciones marcadas por la tristeza y el horror ante una historia que, a un ritmo más trepidante a cada página, destapa parcelas de la mezquindad humana y del orden social que siguen demasiado en boga. Las historias del señor Goriot, arruinado por sus hijas, y de Eugenio, que ambiciona la riqueza porque no la tiene, sirven para hablar de la ambición por el dinero, la frivolidad, la mentira al servicio del egoísmo y del placer, el mirar hacia otro lado cuando conviene ignorar algo que no nos gusta, la falta de escrúpulos justificada a uno mismo con la lógica de una impotencia irreal; en fin, Balzac nos muestra un mundo liderado por un materialismo rampante que deja todo lo demás en segundo plano y en el que nuestro sistema de valores se modifica a las primeras de cambio, mal que nos pese y considerándolo, con rectitud fingida, inevitable; todo para lograr nuestros objetivos de la manera más cómoda posible y sin importar a quién pisemos, aunque no lo podamos reconocer ante nosotros mismos.

Y ahora pregúntense si quieren leerlo.

escrito en francés | leído en español