IM BANN DER SCHLANGE – james mcclure

El escritor sudafricano de novela negra James McClure escribió esta novela en 1975 y, fiel reflejo de la sociedad coetánea, la historia refleja la división social del Apartheid. Probablemente éste sea uno de los mayores logros de la novela; el otro, el uso dialectal y probablemente muy realista de los diálogos. Desafortunadamente, la complejidad derivada de estos diálogos, junto a una historia que cambia continuamente de localización y personajes sin introducción o explicación, y que mezcla además dos líneas argumentales -dos crímenes, una bailarina engullida por una pitón y un tiroteo-, me ha hecho muy difícil seguir la historia. Pensé que mi frustración tenía que ver con la elección de leerlo en alemán, lo cual es muy posible; sin embargo, he encontrado muchos comentarios de lectores de habla inglesa que, leyendo el original en inglés, han tenido grandes dificultades para seguir y entender la historia debido a su estructura confusa y al uso de localismos.

Por todo esto, creo que no puedo hacer una buena valoración del libro. Por momentos me ha parecido bueno y por momentos malo. ¿Quién sabe? Me queda claro que, si decido leer otro libro de este autor, deberé hacerlo en español o inglés.

escrito en inglés | leído en alemán

ATONEMENT – ian mcewan

Briony es una niña al filo de la adolescencia, quizá algo mimada, cuyo interés por la literatura le lleva a preparar una de sus obra de teatro -algo pedantes y siempre con finales felices de cuento de hadas- para recibir a su hermano mayor que, al igual que su hermana, un amigo de la casa y un amigo de su hermano, están a punto de llegar a casa en el verano de 1935. Poco antes llegan también sus primos, dos chicos gemelos y una chica algo mayor que Briony, que pasarán el verano en la casa y a quienes Briony azuza para representar su muy querida obra de teatro. Pero Briony verá algo que cambiará el curso de la obra y marcará su carrera futura y su relación con la fa milia, algo que su edad no le permite entender bien y cuyo testimonio, una vez escuchado por el mundo adulto que le rodea, se convertirá en una culpa que tratará de expiar durante toda su vida.

Esta magnífica novela se divide en cuatro partes. La primera, la más larga y estilísticamente perfeccionista, narra las circunstancias que llevan a Briony a cometer su “crimen”. Leyéndola, es difícil no recordar la técnica del flujo de conciencias y los hilos conductores salpicados de trivialidades que desarrolló Virginia Woolf en libros como “The Waves“, que el propio autor cita más adelante en un pasaje metaliterario en una historia que, desde el principio, parece anunciar una convicción literaria arraigada en su autor; al menos, eso es lo que se nos hace pensar en una novela que juega con la verdad, la ficción y la metaliteratura, aunque sin hacer de este juego su razón de ser principal. A pesar de que el autor no lo menciona, diría que también hay técnicas importadas de Hollywood, tanto en esta primera parte como en la última. En la primera parte sobresalen los saltos temporales hacia el futuro, que nos transportan rápidamente hacia pasajes de la historia cuyos detalles aún desconocemos, sólo para volver hacia atrás y releer lo que ya sabemos desde perspectivas diferentes; a veces parece que hay una voz en off hollywoodense que guía la trama y la dota de sentido.

El resto del libro se desarrolla en un tono y estilo distintos. Una vez comentido el crimen, con Briony ya adulta, no hay necesidad de expresar con las mismas técnicas momentos históricos -la Segunda guerra mundial- y maneras de ser -el entendimiento adulto en lugar del infantil- diferentes y por tanto la novela cambia; cambia incluso bruscamente. La segunda parte mantiene la intriga no a través de ligeros saltos hacia el futuro con billete de vuelta sino mendiante una historia lineal cuya huida parece alargarse y no terminar nunca. La tercera parte es, quizá, la más confusa. Tiene perfecto sentido y, más que ninguna otra parte del libro, desarrolla un argumento. A pesar de todo, dice muy poco que el lector no sepa ya o no intuya. La cuarta parte o epílogo es pura metaliteratura y, de nuevo, voz en off.

La novela tiene el sabor de un clásico en cada página. Me ha parecido, al mismo tiempo, profundamente desfasada y rabiosamente moderna. Me ha sorprendido la profundidad de los personajes femeninos; de todos ellos, mucho mejor caracterizados que los masculinos. Y desde luego su trama no me ha dejado indiferente. Se trata de una historia tratada con gusto y un ánimo discretamente rompedor. El tiempo dirá si pasa a considerarse una novela canónica o simplemente una buena novela pero, sea cual sea el veredicto, merece leerse como una de las grandes novelas que se están publicando en el siglo XXI.

escrito en inglés | leído en inglés

PUBLIC LONDON – anónimo

New London Architecture publicó en 2015, como celebración de su décimo aniversario, dos volúmenes que celebran los proyectos londinenses que modifican el espacio público, construidos o planteados desde su fundación hasta ese momento. El primer volumen, “Ten Years of Transforming Spaces“, contiene siete capítulos que repasan la concepción de los proyectos elegidos de una manera amplia, centrado no solamente en el proyecto arquitectónico sino también en la legislación que lo ha hecho posible, la financiación y los actores implicados en cada etapa. El segundo volumen, “Showcase“, es una guía amplia de proyectos que resalta los más importantes en cada sector, sea éste la arquitectura, el urbanismo o las infraestructuras.

El punto más fuerte de ambos volúmenes es la presentación gráfica, absolutamente fantástica. Eso sí, completamente basada en fotografías, con la aparición ocasional de bocetos y fotomontajes. El texto, por otro lado, podría parecer críptico a personas ajenas al desarrollo de la arquitectura británica, a pesar de los esfuerzos del libro por aclarar los conceptos de cada regulación. Este tecnicismo intrínsico a la narración del primer tomo contrasta poderosamente con la falta total de planos y dibujos técnicos, habituales en publicaciones especializadas. Y como dato curioso, no hay mención de los autores más allá del prólogo; por supuesto, estos volúmenes compendio son obra de mucha gente; aún así, es curioso que ni siquiera aparezcan los autores de cada capítulo.

En conjunto, los dos volúmenes ofrecen una lectura amena gracias a sus muchas imágenes de calidad. Los textos, relativamente sucintos, dan una visión amplia y concisa de la arquitectura del espacio público londinense durante el primer quinquenio de este siglo y de algunos de los mecanismos que la han sustentado, aunque su valor para alguien totalmente ajeno a estos mecanismos podría ser limitado.

escrito en inglés | leído en inglés

GRANTA 127. JAPAN – vv.aa.

Cuando leí el número 131 de Granta me quedó claro que iba a volver a acercarme a esta revista literaria. Buceando en una tienda de segunda mano encontré este número sobre Japón, poco después de decidir que iba a visitar el país este año. Lo llevé conmigo y comencé a leerlo en el avión. Sin embargo, el primer relato me resultó tan profundamente desasosegante que lo dejé de lado al poco de empezar porque, en fin, yo deseaba tener una buena impresión de los lugares que iba a visitar. Una vez de vuelta lo retomé.

La calidad literaria de todas las piezas es alta y, en algunas, muy alta. La mayor parte de los escritos que componen la publicación son relatos cortos, aunque hay también cruces entre fragmentos biográficos y ensayos, al igual que dos reportajes fotográficos bastante interesantes -que me abstraeré de comentar dada la naturaleza literaria de este espacio- y un poema. Aunque las traducciones de escritores japoneses dominan la selección, aparecen algunos originales anglosajones y una traducción del español. El tema en común de todas las piezas es el Japón contemporáneo; los relatos aluden a la sociedad de hoy y a cómo puede desarrollarse en un futuro próximo. Incluso los relatos más históricos no van más allá del siglo XX y parecen anticipar la sociedad nipona actual.

A Clean Marriage“, de Sayaka Murata, me molestó con su desasosiego y su inquietud. Me resultó un relato desagradable y a pesar de todo brillante. Narra los esfuerzos de una pareja de Tokio por tener un hijo sin hacer uso del sexo, ya que entienden el sexo y el matrimonio como elementos diferenciados e irreconciliables. “Breakfast“, de Michael Emmerich, sigue la visita relámpago de una mujer a Tokio para visitar a su exmarido, a quien ha abandonado en su huida al sur, lo más lejos posible de Fukushima, tras la catástrofe nuclear. Se trata de un relato interesante y bien hilado, aunque carece de la ambición de otros de esta selección. Ambición le sobra a “Variations on a Theme by Mister Donut“, de David Mitchell -cuyo libro más conocido, “Cloud Atlas“, pasó por mis manos en 2013-, un relato muy interesante e incluso divertido, bien contado, con una estructura muy cuidada y cuya única falta es, en mi opinión, aclarar en ciertas líneas el fondo del relato cuando éste ya era evidente.

Linked“, de Ruth Ozeki, me resultó entrañable y resultón, aunque quizá excesivamente humilde al contraponer a la autora con el recuerdo de su abuelo, mientras que “Things Remembered and Things Forgotten“, de Kyoko Nakajima, describe la relación entre dos hermanos de una manera algo desconcertante. “Final Fantasy III“, de Tao Lin, es un relato un tanto extraño que mira a Japón desde la perspectiva de la emigración. “Blue Moon“, de Hiromi Kawakami, es una narración madura sobre la perspectiva de la muerte, alejada tanto del sentimentalismo como de la épica personal.

The Japanese Firefly Squid“, firmado por Kimiho Hahn, es el único poema del volumen y está cargado de referencias a Japón a pesar de su corta extensión. A partir de “Spider Lilies“, de Hiroko Oyamada, muchos textos me resultaron un poco más caóticos, bien con estructuras ligeramente desorganizadas o con argumentos que precisan de una mayor extensión para poder desarrollarse plenamente, y tuve la impresión de que ya había leído los mejores relatos del libro. La historia de “Spider Lilies“, en concreto, incide mucho en dos temas -la muerte y la capacidad productora del pecho materno- que en mi opinión no consigue -o intenta siquiera- reconciliar. “The Beauty of the Package“, de Pico Iyer, es un relato curioso sobre la tradición occidental de las bodas japonesas contemporáneas. “Pig Skin“, de Andrés Felipe Solano, es una lectura entretenida que cruza el relato detectivesco con la intriga. Acaso el relato más ambicioso sea “Printable“, de Toh Enfoe, cuya ciencia ficción nos transporta a un futuro en que las impresoras 3D pueden imprimir cualquier cosa. A mis ojos, el problema del relato es que este tema se junta con otros temas difíciles -la naturaleza de las traducciones, la emigración-, cada uno de los cuales requeriría un relato aparte. El resultado final es un texto denso e intrincado, difícil de seguir y que, a pesar de la claridad de sus ideas, no consigue transmitir todo lo que desea y llegar a un final original.

David Peace me dejó bastate indiferente con “After the War, Before the War“, inspirado en el viaje real de un afamado escritor japonés al Shangái colonial. El estilo del relato se me hizo por momentos insufrible y no pude dilucidar qué trataba de contar Peace exactamente, aunque quizá la culpa sea del editor, ya que no se trata de un relato cuyo fin esté en sí mismo sino del extracto de una novela. Adam Johnson narra sus impresiones de Corea del Norte en “Scavengers” desde una perspectiva occidental. Creo que su relato me hubiera impresionado si no hubiera estado interesado en este tema anteriormente y hubiera visto videologs de otros viajeros contando experiencias similares.

The Dogs” es una historia distópica muy abierta, que engendra muchas preguntas y ofrece pocas respuestas. Al igual que “A Clean Marriage”, este relato de Yukiko Motoya me resultó inquietante y desagradable, y me pareció sin embargo bien contado y de buena calidad. “Arrival Gates” es el ensayo algo melancólico y bastante poético de Rebecca Solmit, basado en su visita al templo de Fushimi Inari. Honesto y bien escrito, aunque quizá no demasiado original, contiene algunas de las mejores líneas de toda la antología. “Pink“, de Tomoyuki Hoshino, me desconcertó. No sé muy bien qué pensar de esta historia de mujeres que dan vueltas sobre sí mismas para huir de una ola de calor. Casi todo el relato me encantó; llegando al final, sin embargo, me volvió a desconcertar -esta vez, decididamente, de manera negativa- el acercamiento súbito del desenlace. El desenlace en sí mismo, con su relación entre los conceptos de espacio y tiempo, me gustó, pero creo que al relato le hubiera ido bien un final más abstracto y abierto al estilo de “The Dogs”.

Lo más curioso de este número es que pude entender perfectamente las historias escritas por occidentales, sin importar su país de procedencia. Sabía muy bien de dónde venían, comprendía las estructuras, la filosofía que unía los relatos y el por qué de los inicios, los finales y el estilo. Las historias japonesas, por otro lado, me desconcertaron casi todas. ¿Por qué esta referencia, este cambio de ritmo, este tema, esta distopía, este final? Incluso después de haber estado allí no logro comprenderlos del todo. El haberlo leído después de mi viaje y no antes, por otro lado, lo considero un acierto. Creo que he disfrutado mucho más de los relatos por conocer algunos de los lugares en los que se ambientan y habiendo visto un poco de la sociedad japonesa. En conjunto, este volumen me parece interesante y recomendable, y es probable que vuelva a leer otro número de Granta en el futuro.

escrito en japonés, inglés y español | leído en inglés

LOLITA – vladimir v. nabokov

Lo, Lola, Lolita, aviesa chiquilla que inspira lástima y desconcierto, muchachita lumia y pervertida, niña al fin. Lolita me ha sorprendido; no es exactamente el libro que esperaba, no lo encuentro pornográfico tampoco. Sí lo encuentro, durante la primera de sus dos partes, algo repulsivo y abominable; falto de vergüenza, conocedor de los ultrajes que va revelando; pero pornográfico, eso no. Vamos descubriendo el amor de un hombre, que va entrando en la mediana edad, con una colegiala. Un amor de verdad; psicópata e ilícito, lujurioso y físico, pero amor al fin. La segunda parte es distinta, histriónica, crítica, menos centrada en revolver las tripas del lector, acostumbrado ya a leer una historia brillantemente amoral.

El estilo es florido, con múltiples referencias culturales y, sin embargo, fluido. Lleno de digresiones, de citas en francés, de una ocasional palabra de origen alemán, de juegos de palabras. Modernista, dicen. La edición que he leído, la de Seix Barral de 1983, es una traducción buena y neutra, aunque decididamente no española; me atrevo a decir que es mejicana.

En un epílogo escrito en 1956, Nabokov declara que el objeto de su novela es el placer estético mientras deniega comentar el tema. Pues bien, el placer estético que produce la novela y el tema que desarrolla son, en mi opinión, antagónicos. De manera que, leyéndola, se produce la paradoja de tener sensaciones agradables derivadas del estilo y desagradables, del tema. Es algo curioso. ¿Es una buena novela? Oh sí, ¡leedla!

escrito en inglés | leído en español

ANOTHER KYOTO – alex kerr y kathy arlyn sokol

Estando ya próximo mi viaje a Japón, mi gran viaje de 2019, decidí informarme sobre este país y me pareció que este libro era una buena forma de comenzar. Mi fascinación por Japón, durante la primera adolescencia, era grande. Después vinieron otras pasiones y otros destinos, y Japón pasó a un discreto segundo plano. El viaje de este año surgió casi por casualidad y, como consecuencia, mi interés por Lejano Oriente en general y Japón en particular ha resurgido.

Another Kyoto” está escrito por Alex Kerr, estadounidense experto en Asia, afincado en Japón desde hace décadas, dedicado a reparar viviendas tradicionales japonesas y a coleccionar antigüedades. El texto ha sido revisado y editado por su amiga Kathy Arlyn Sokol y, aunque no se menciona en la portada, habría que añadir al ilustrador Tetsuji Fujihara, quien ha dotado al libro de un buen número de bellos dibujos en blanco y negro. El desarrollo del libro es, quizá, un tanto extravagante. A través de nueve capítulos, subdivididos a su vez en párrafos cortos de lectura más o menos independiente, Kerr nos habla de algunos de los elementos típicos de la cultura japonesa que encontramos, sobre todo, en Kioto. Nos hace mirar la forma de los tejados, los pares de estatuas en los templos, las pinturas de las puertas correderas o el gran número de portales y toriis, y nos intenta explicar, a veces académicamente y otras más bien intuitivamente, de dónde vienen y por qué están ahí. En resumen, nos enseña dónde mirar.

Aunque esto lo hace en Kioto y en lugares concretos de Kioto con nombres y localizaciones, la impresión que queda es general; es la de una enseñanza aplicable a cualquier sitio que, espero, ayude a guiar mi mirada cuando llegue a Kioto y vea todos esos tejados, estatuas, puertas correderas y toriis.

escrito en inglés | leído en inglés

FOOD – getrude stein

Cuando Getrude Stein publicó estos poemas en el contexto vanguardista de su época,  debieron de resultar una delicia. Sin emargo, una vez aceptada la genialidad del concepto y la forma, sus ininterrumpidos extrañamientos semánticos, que dificultan la lectura hasta niveles inimaginados, y su aparente falta de trama terminan por aburrir. Soy amigo de utilizar estos recursos en su justa medida y en casos concretos. Algunos de los extrañamientos de Stein juegan con la fonética y nos hacen leer cosas que no están escritas (“chicken is a third“); otras veces nos hacen reflexionar (“take no remedy lightly, take no urging intently, take no separation leniently, beware of no lake and no larder“). Repetidos hasta el infinito, la rotura de las leyes sintácticas y la unión de palabras arbitrarias termina, sin embargo, por cansar. ¿Me ha gustado? Bueno, me ha sorprendido, me ha encandilado a veces, he aprendido; gustarme, no sé.

escrito en inglés | leído en inglés