EIN SCHNÄPPCHEN NAMENS DDR – günter grass

Günter Grass es uno de los autores alemanes más reconocidos y, quizá, más problemáticos. Ganador del premio Nobel, pocos años antes de su fallecimiento en abril de 2015 se anunciaron pruebas de que había colaborado con el régimen nazi. Su mayor obra es la novela “El tambor de hojalata” y, para mí, era y sigue siendo un gran desconocido.

Resulta que en Semana Santa de 2015 yo me encontraba en Alemania. Fui a visitar a una amiga y a dedicar 5 días a viajar por la región de Renania del Norte. Era mi primer viaje al país y me sentí muy orgulloso de poder entender retazos de conversaciones y escritos y de ser capaz de preguntar direcciones a los locales. Hacía unos años había estudiado alemán básico por mi cuenta pero, después de irme a vivir por una temporada a Países Bajos, mi cabeza se hizo un lío con los dos idiomas y dejé el alemán por imposible. En el momento de coger el tren en la estación de Colonia con dirección a Bruselas, decidí que nada más volver iba a volver a estudiar alemán y que esa vez lo iba a hacer en serio (como, en efecto, ha sido). Y como no conozco manera mejor de aprender vocabulario que leer, me metí en la librería de la estación y compré “Ein Schnäppchen names DDR. Letzte Reden vorm Glockengeläut“, atraído por el nombre su autor y la finura del libro. Pensé que qué mejor que unos relatos cortos de Grass para estimular mi motivación.

Cuando, ya de vuelta, abrí la primera página y no entendí nada, el libró pasó a decorar mi estantería y ha dormido el sueño de los justos hasta que lo he sacado el otro día. ¡Imaginaos mi desilusión cuando vi que no se trata de relatos cortos sino de piezas políticas! Discursos políticos escritos desde un temperamento ciertamente agrio, crítico y negativista, aunque también realista y con cierto fundamento, que giran en torno al tema de la reunificación alemana en los noventa del pasado siglo.

Los discursos o Reden, aparecidos en distintos periódicos alemanes en 1990, muestran nostalgia, asustan con previsiones de desempleo, capitalismo desenfrenado y un nuevo centralismo, critican la Constitución y recuerdan que la Alemania histórica, era además del Este y el Oeste, partes hoy pertenecientes a Polonia como Pomerania y Silesia. El propio autor nació en Dánzig, una ciudad hoy polaca. Están articulados en torno a una idea o metáfora principal y escritos desde la cercanía del autor que, para darlos, se desplaza de un lugar a otro de Alemania del Este y contempla sus paisajes y a sus habitantes. Dos imágenes se repiten constantemente, e imagino que fuesen habituales en el debate político coetáneo: la atracción del D-Markt o marco de Alemania Occidental, símbolo del progreso germano tal y como leí en “Germany. Memories of a Nation“, del cual el autor advierte que no trae sólo ventajas sino también muchos inconvenientes, y el tren en el que todos suben y nadie puede impedir que salga de la estación – a lo que Günter Grass añade, nadie puede frenar tampoco.

A fin de cuentas a resultado un librito interesante. Ha sido, desde luego, una sorpresa. ¿El Günter Grass más literario? Bueno, aún tendré que esperar un poco para conocerlo.

escrito en alemán | leído en alemán

Anuncios

VENTO FERIDO – carlos casares

Cuando entré a la librería en Allariz, la librera hablaba gallego con una cliente. Al llegar mi turno cambió a castellano. Podes falar galego. Eu gusto moito de escoitalo aínda que non sexa de aquí. Se disculpó; la costumbre. Uno de mis viajes del verano de 2017 me llevó a Orense. Un amigo y yo alquilamos un coche y recorrimos la provincia durante cuatro días: las termas, los monasterios, el Canón do Sil. Aproveché a  comprar un libro en gallego, siguiendo mi costumbre de leer un libro en este idioma cada año desde que M., que insistió en enseñarme la lengua durante el último año y medio de universidad, me regalara “A esmorga“.

La librera me recomendó “Vento ferido“, coincidiendo con la dedicatoria a Carlos Casares, su autor, el día de las letras gallegas de este año. El libro es una breve compilación de relatos cortos, todos los cuales son de muy corta extensión. ¡Pero qué bellos y sencillos! Me encanta su emulación del lenguaje popular, sus oraciones larguísimas donde los pensamientos, expresados con mucha sencillez y naturalidad, se entremezclan como lo harían en la cabeza de uno. Los primeros relatos hablan de violencia; los últimos, de desamor. Todos desarrollan una trama realista y rural, y todos dejan una cierta sensación de desasosiego, algo atenuada por la musicalidad del idioma.

He disfrutado mucho de todos los relatos y, si se quiere aprender la lengua, probablemente ésta sea una buena lecturada debido a su sencillez.

escrito en gallego | leído en gallego

STONER – john williams

Corría el año 2014 y yo me encontraba en Londres. “Stoner”, una novela publicada en la década de 1960, había sido reeditada cincuenta años después y se había convertido en un fenómeno de ventas y de crítica. Nadie se explicaba su éxito repentino ni su olvido absoluto dentro del canon literario del siglo XX. Decidí comprarla.

El verano de 2014 fue difícil. Lo pasé recorriendo lugares históricos de Inglaterra, casi siempre sin compañía, en mi cabeza le daba vueltas y vueltas a ciertas cosas y me sentía solo. No me apetecía leer una novela cuyo primer párrafo, magnífico pero desazonador, evocaba imágenes de resignación y futilidad. Coloqué el libro en la estantería y me olvidé de él hasta que, con curiosidad y un cierto rechazo, decidí abrirlo hace unos días.

Y me encantó. La prosa, sin asomo de ostentación, como queriendo reflejar la poca ambición de su protagonista, fluye entre las páginas de una novela que ha necesitado muy poco para atraparme. Creo que es una de las historias más sencillas que he leído en inglés, a veces incluso he dudado de su calidad literaria y, sin embargo, ¿cómo dudar? “Stoner” enfrenta los problemas de la vida misma. Y aunque quizá, para mi gusto, se centra demasiado en lo negativo, cuando en realidad no tiene por qué ser así, positividad y negatividad están presentes en las situaciones más mundanas y, por eso mismo, la novela me parece muy humilde y humana. Los grandes temas de la vida, los que nos importan, están aquí: el final de la niñez, el estudio, el descubrimiento de la pasión por lo que uno hace o produce, el tedio del trabajo, la satisfacción con el trabajo bien hecho, la amistad, el amor, el matrimonio, las rencillas personales, la carrera profesional, el buen y el mal decir de la gente sobre uno, la paternidad, la soledad, la frustración, la resignación, el sentido de la vida y su falta de sentido, el conocerse poco a poco a uno mismo y sorprenderse con las cosas que uno jamás hubiera pensado ser capaz de hacer, buenas o malas. No hay temas grandilocuentes. Ningún cambio brusco de guión, ningún golpe de mano puramente novelesco.

Tampoco, casi, grandes disertaciones existenciales o moralistas. Y cuando, de repente, aparecen, tocan el alma: “In his forty-third year William Stoner learned what others, much younger, had learned before him: that a person one loves at first is not the person one loves at last, and that love is not an end but a process through which one person attempts to know another“.

escrito en inglés | leído en inglés

SEÑAS DE IDENTIDAD – juan goytisolo

Cuando comencé a leer este libro Juan Goytisolo vivía. Yo no había leído nada suyo y su nombre resonaba en mi cabeza desde hacía tiempo. Leí, en alguna parte, que “Señas de identidad” abordaba el tema de la emigración y me puse a leerlo. La primavera iba dando paso al verano y comenzó una época intensa, un verano todavía no terminado cargado de viajes, de reencuentros y caras nuevas, pero también de despedidas amargas y de ansiedad. Terciado el libro, decidí cambiarlo por una lectura más ligera en mi viaje a República Checa a comienzos de junio; después lo seguí posponiendo en mi periplo por media Europa y no ha sido hasta recientemente que lo he abordado con las ganas que merece.

Se trata de un libro complejo y oscuro. Atractivo por su formalismo experimental (aquí, de nuevo, mi cabeza se llena de referencias al juego entre las dos partes de la “Rayuela” de Cortázar y a la idea de la yuxtaposición literaria que Kundera describe en “El arte de la novela“; libros los dos de mi etapa universitaria que me dejaron honda impronta), es sin embargo vago en la delimitación de su argumentación. En ese sentido huye de la novela en sí y, con todo, no destruye completamente el concepto de la idea de fondo y de la secuencialidad novelesca, aunque sí las retuerce cuanto puede.

Para mí, lo más difícil y lo más interesante del libro ha sido la mirada permanente a España desde el punto de vista de quien reside en el extranjero. Muchas veces me he sentido identificado con la experiencia de estar fuera, con la que ya había conectado en aquel “Season of Migration to the North” de Tayeb Sali cuya trama, a pesar de todo, apenas recuedo; la experiencia de hablar de España con los que se encuentran en situaciones similares a la tuya; y con la experiencia de volver, como quien dice, de turista. Esto es, probablemente, el fondo del libro y el poso que deja en quienes comparten experiencias similares. Y a pesar de todo, el libro es denso y aburre y enardece y poco a poco, a ratos, te impide despegar los ojos de sus párrafos; a veces te sacude con inserciones de textos completamente ajenos a la ficción y otras languidece con largos monólogos en lenguas extranjeras. Un libro cuanto menos curioso, hijo de su tiempo y, aún así, siniestramente vigente.

escrito en español | leído en español

FOE – j. m. coetzee

Mi primera aproximación a Coetzee ha resultado extraña como extraño es el inicio del libro. Se toma prestada la figura de Daniel Defoe, el escritor británico conocido por haber escrito “Robinson Crusoe“, así como su novela. Sólo que no es Defoe sino Foe -un juego de palabras a lo que parece, ya que foe en inglés significa “enemigo” o “adversario”-, y Cruso en lugar de Crusoe, los personajes que pueblan su novela. Sólo Viernes continúa siendo Viernes, aunque uno muy distinto al novelado por Defoe.

La isla está desierta y es aburrida, desprovista de caníbales y peligros. La voz narradora no es la de Crusoe sino la de una mujer llamada Susan Barton que arriba a la isla que Cruso ya habita con Viernes. No conocemos sino retazos de su historia y ella se empeña en negárnosla, centrándose en las de Cruso y Viernes. La isla, al cabo, no es sino un pasaje de la novela yuxtapuesto a otros, de tal manera que me ha recordado al ideal novelístico expuesto por Milan Kundera en “El arte de la novela“. La historia de Susan y Viernes, la mujer náufraga y el esclavo africano, se mezclan entonces con las del escritor Foe. Todo resulta en un embrollo y una búsqueda y una disertación literaria y existencial irresoluta.

No sé qué impresión sacar de este relato. Empezó gustándome mucho, con todas sus referencias a “Robinson Crusoe“, historia que leí con once años. Contraponiendo todo lo contraponible a la novela clásica, Coetze utiliza un estilo propio; su literatura ha tenido en mí el curioso efecto de creerme leyendo una novela de fondo más moderno que su edad real y, sin embargo, con un vocabulario propio de historias más antiguas. Aunque mis expectativas respecto a la trama eran otras. Pensé que la reproducción de la novela de Defoe desde una perspectiva contemporánea y, sin embargo, en su tiempo histórico, serviría como excusa para hilvanar la novela completa. Después descubrí que era excusa, sí, aunque para comenzar una novela diferente. Tras leer la primera parte me había ido imaginando algo distinto; algo similar, si se quiere, al “Pierre Menard, autor de El Quijote” de Borges.

Aún así, he pasado un buen rato leyendo este libro. Los adjetivos que me vienen a la cabeza para describirlo son extraño, original, atrevido y raro.

escrito en inglés | leído en inglés

MUERTE ACCIDENTAL DE UN ANARQUISTA – dario fo

56131182Dario Fo, pintor y arquitecto, dedicó su vida al teatro. Escribió sus propias obras y las representó junto a su mujer. Muerte accidental de un anarquista, basada en una historia real sucedida en Milán, es una comedia ácida e hilarante que traslada a la ficción una contrainvestigación de la magistratura italiana. Tras un atentado con bomba en Milán, un sospechoso, ferroviario anarquista, es detenido e interrogado en la comisaría central de la policía milanesa. Allí, a medianoche, el hombre cae desde una ventana y muere. ¿Ha sido un suicidio o una defenestración? Más tarde, al parecer, se averigua que el atentado fue perpetrado por un grupo de extrema derecha.

Pese a un argumento tan sombrío, pese a las implicaciones políticas y sociales de la obra, Dario Fo consigue arrancar carcajadas y sonrisas constantemente; por boca de un loco, quien jamás niega su locura e incluso se vanagloria de ella, pone patas arriba los argumentos de los implicados en el caso y hace una deliciosa crítica política y social que empieza en su primera línea y termina con la última. La comedia es satírica, aplastante, ligera de bromas y recursos y pesada en implicaciones morales.

He disfrutado muchísmo esta obra. Comencé a leerla anoche y no pude parar hasta terminar el primer acto. Hoy, con ella de nuevo entre las manos, la he terminado de corrido y a carcajada limpia. La edición que he leído, la de Círculo de Lectores de 1998, publicada poco después de la concesión del Nobel a Fo, incluye un prólogo revelador de Carla Matteini muy a cuento para quienes, como yo, nunca habíamos leído o visto en escena a este autor. En conclusión: una obra más que recomendable.

escrito en italiano | leído en español

EIN KRIEGSENDE – siegfried lenz

s-l300Ein Kriegsende. Zwei Erzählungen cuenta la historia de un motín a bordo de un barco de guerra alemán. Sin haber llegado a su destino en el mar báltico, llega a él la noticia de la capitulación nazi ante las fuerzas aliadas. Hay confusión y la noticia no termina de calar, ¿es posible que la guerra haya terminado? Ante la disyuntiva de seguir rumbo o dirigirse a otro puerto, la tripulación y el capitán mantienen opiniones opuestas que se resuelven con un motín.

Hasta aquí he conseguido seguir bien la historia. Más allá, las disquisiciones éticas y sociológicas que esta decisión provoca han escapado, francamente, a mi comprensión del alemán, fuera de las líneas generales y antagónicas de qué hacer cuando se tienen órdenes y, de pronto, parece que esas órdenes han perdido su validez.

El libro en sí, dividido en dos partes (la primera contando la historia, siendo la segunda una mirada atrás desde una perspectiva más moderna), intercala narración y diálogos que hacen cierto uso del lenguaje popular en secciones breves, que pausan la lectura cada poco y la hacen amena. Creo que lo hubiera disfrutado mucho más si mi conocimiento del alemán fuera mayor -¡en algún momento lo será!

escrito en alemán | leído en alemán