UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO – arthur rimbaud

Comencé a leer este libro hace once años durante un viaje universitario en autobús. El libro era prestado y el viaje, corto, de manera que no me dio tiempo a terminarlo; ahora ha sido una relectura en su mayor parte. Había olvidado el oscurantismo de Rimbaud, el simbolismo y la sensación de decadencia. Rimbaud es un poeta con multitud de estudiosos y seguidores y una influencia relevante; tanto es así que me remitiré únicamente a las sensaciones que la lectura me ha provocado y dejaré de lado todo remedo de análisis.

El texto me ha parecido muy oscuro, complejo y abstracto, lo que provoca que cualquier entendimiento -y empatía- se antoje parcial. Las primeras secciones, dantescas y exageradas, son como un torrente de ideas, sensaciones y palabras. Creo que hubiera disfrutado más con una contención narrativa y simplicidad de estilo mayores, aunque algunas de las imágenes me han parecido inteligentes y atrayentes. La sección “Alquimia del verso“, menos caótica y casi libre de exageración y teatralidad, ha sido la que mejor ha despertado mi interés y la que me ha gustado más.

Más o menos por la misma época en que comencé a leer a Rimbaud, solía leer a Baudelaire. Aunque de eso hace ya mucho tiempo, en mi memoria no prevalecen “Las flores del mal“, muchos de cuyos poemas recuerdo igualmente grandilocuentes y exagerados, sino los pequeños poemas en prosa de “El esplín de París“, que encontré incisivos y me hicieron recapacitar, y los ensayos.

escrito en francés | leído en español

LOS PAZOS DE ULLOA – emilia pardo bazán

Novelón. La amiga Emilia parió una novela que, aunque parece muy ligada a las corrientes literarias que agitaban Europa en aquella época, tiene singularidades propias y que, pese a una prosa generalmente rápida que atrapa desde la primera página, demuestra una cultura elevada a la par que un uso muy realista del habla popular.

La historia, ambientada en un caserón perdido en los montes gallegos, pone patas arriba las convenciones sociales, el machismo, el clero, los mundos rural y urbano, la degeneración de la aristocracia y la política; con una ironía fina que provoca sonrisas y un punto de partida tan tradicional que probablemente fuera en aquella época difícil de censurar pese a sus medias tintas exquisitas.

Julián, personaje que encarna el cura devoto y ortodoxo hasta lo pacato, llega a los pazos de Ulloa con el encargo de poner un poco de orden en una casa donde un autodenominado marqués, señorito asilvestrado de linaje antiguo venido a menos y poco menos que iletrado, está a verlas venir mientras su hacienda la administra Primitivo, un aldeano audaz y sin escrúpulos que tiene a toda la parroquia bailándole el agua. El marqués, no sabiendo manejarse sin él, le hace pocos ascos a su hija, mujer libertina que posa sus ojos sobre quien se le acerca y con quien tiene un bastardo… Tan bonito cuadro horroriza a Julián, quien apenas tiene recursos para enmendarlo.

Así comienza la historia, estructurada en dos partes o tomos, aunque el hilo argumental se desarrolla en tres escenas. La primera nos muestra los pazos de Ulloa y la vida en el valle del que forman parte. Una segunda escena, más bien corta, tiene lugar en Santiago de Compostela. La tercera y última devuelve el escenario a los pazos. Poco después de la llegada a Santiago, parece que la historia pierde fuelle; se tradicionaliza, la prosa pierde parte de su ironía y se acerca al convencionalismo moral. Poco después de la llegada a los pazos y con la narración volcada en la política como catalizador del hilo argumental, la narración recupera brillo y muestra el caciquismo, la inquina, la vanidad, la rabia aldeana, todo reflejado a través de la política por aquellos pagos; Emilia vuelve a sorprender con la descripción de los pucherazos y las consecuencias que tienen para todos. El final de la novela -que no desvelaré-, con una resolución indirecta y ambigua, me ha parecido todo un acierto.

En fin: novelón. Probablemente sea éste uno de nuestros clásicos más accesibles, de narración más moderna y de los que más podamos disfrutar. Y quizá sea también, desgraciadamente, uno de los menos leídos.

escrito en español | leído en español

ANNA KARÉNINA – lev tolstói

1144 páginas. Punto y a parte.

Impresiones positivas: Muchas. La facilidad y ligereza de la lectura, el salto de narración entre tramas complementarias, de manera que ninguna llega a hacerse pesada. Ante todo, la complejidad psicológica de los personajes -sus intransigencias, sus debilidades, pasiones e innumerables pequeñas faltas y contradicciones-, el ansia ante el qué dirán y el qué haré, la preocupación por los temas más diversos, aquellos que nos sobrevuelan a todos en algún momento, explicados de la forma más sencilla y humana y, claro, la vigencia temática de esta aproximación. El realismo en estado puro, universal, que desprende la novela y atrapa al lector, centrado en las pequeñas desgracias y alegrías del día a día y del conjunto de los días al mismo tiempo que, para mí, es el punto más fuerte y la esencia misma de la novela.

Impresiones neutras: Algunas, porque hay cosas que no parecen suficientemente explicadas y que, sin embargo, una vez explicadas aportarían muy poco al fondo de la novela. La falta de contexto histórico e incluso, a veces, social. Un ejemplo: de no ser aficionado a la historia nunca habría adivinado que la mención de pasada a Montenegro se refiere a la revuelta de los montenegrinos contra los otomanos. Otro: de no haber visitado Karlóvy Vary, conocer su antiguo nombre alemán -Carlsbad- y haberme relacionado con checos, probablemente no habría podido identificar el lugar y comprender la importancia que esta ciudad balneario tenía y tiene para la alta sociedad rusa. Sin embargo, nada de esto afecta de veras la comprensión del libro. Otro rasgo del libro que me ha causado cierta impresión es el uso de paralelismos; mientras que algunas veces iluminan la narración, otras presuponen una estupidez del lector que la afea.

Impresiones negativas: La traducción terrible y plagada de errores tipográficos de Feedbooks. ¡Por favor! Acaso, también, el final de la parte séptima del libro, generador de cierto malestar, y la falta de recursos estilísticos generadores de tensión que, en cuanto a la transmisión eficaz de sentimientos humanos poderosos, ya estaban disponibles en época de Tolstói tal y como puede verse en “Cumbres borrascosas“.

Pero…, ¿de qué trata “Anna Karénina” (o “Ana Karenina“)? Unas veces de religión y otras de moral; también de la decadencia aristocrática, de las ideas en boga que llevaron -aunque eso el autor no podía saberlo- a la Revolución de Octubre; de Rusia, la urbana y cosmopolita y la rural y campesina; de las instituciones sociales que pueden tanto ayudarnos como aprisionarnos -la familia, la sociedad próxima de cada cual, el matrimonio, la iglesia-, las obsesiones individuales, la descendencia, la riqueza o la falta de ella; las diferentes actitudes ante la vida. Trata de personas con ideas, problemas y proyectos de futuro. Trata de Ana, una mujer inmersa en su propia red de incoherencias y contradicciones con quien es imposible no simpatizar y desesperarse.

1144 páginas recomendables si se leen con paciencia y ahínco, que apelan a los sentimientos, consiguen describir la razón mejor que el corazón y, si transmiten algo, es el vaivén y la zozobra de ambos, que el lector comprenderá en función de lo ya vivido.

escrito en ruso | leído en español

DIE MÄRCHEN – hermann hesse

Además de novelas como El lobo estepario y Siddharta, Herman Hesse escribió cuentos para niños, algunos bastante largos y que, aunque están escritos a la manera de los cuentos de hadas, con grandes dosis de fantasía, y tramas y ejemplos que buscan entroncar con la tradición del género, contienen reflexiones muy adultas.

Las historias se ubican en tiempos y lugares indeterminados que a menudo recuerdan a la Alemania preindustrial, pero que buscan confundirse con cualquier lugar. Hay aldeas y mercados, reyes, sabios y campesinos, montañas mágicas, hechizos y muchos animales. Las preocupaciones son preocupaciones de todas las edades, de ésas en las que uno se ocupa toda la vida, y que tienen que ver con la búsqueda del sentido de las cosas. El lenguaje, aun siendo el de los cuentos, lo he encontrado algo difícil. Creo que me resulta más fácil leer una novelita en alemán que estos cuentos. Por momentos es poético y juega con la rima, y hace florituras que no muchos prosistas se permiten.

En conjunto me han gustado, aunque algunos cuentos se me han hecho difíciles, y me han descubierto una faceta de Hesse que desconocía.

escrito en alemán | leído en alemán

¿CUÁNTA TIERRA NECESITA UN HOMBRE? – lev tolstói

Este cuento universalista de Tolstói, ilustrado sencillamente por Elena Odriozola para la cuidada edición de NørdicaLibros, nos traslada al campesinado pobre de la Rusia imperial para enseñarnos una lección sobre la codicia.

Tolstói es conciso y revelador, desestima las florituras del lenguaje y adopta un tono propio del cuento para narrar una historia lineal y moralista, todo lo cual convierte la narración en un ejemplo universal. Las ilustraciones son también sencillas, y el hecho de que retraten siempre al mismo personaje de manera recurrente, aunque siempre diferente, refuerza esa imagen de cuento universalizador.

En resumen: una pequeña delicia.

escrito en ruso | leído en español

AN INLAND VOYAGE – robert louis stevenson

En 2013 me mudé al extranjero y desde entonces no he parado de viajar. Me encanta conocer sitios nuevos y disfruto con la simple contemplación de un mapa. Cuando, en mi primera visita a Notting Hill en 2014, topé con este librito, una crónica de un viaje en canoa realizado por Stevenson, no pude resistir la tentación de comprarlo, aunque no ha sido hasta ahora, tres años después, que me he dispuesto a leerlo.

Stevenson es un viejo conocido, ¿cómo no? De niño leí “La isla del tesoro” y de adolescente me sorprendió “El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde“, novelas ambas que leí en español. “An Inland Voyage” es anterior a sus grandes novelas y describe el viaje del autor y un amigo desde Amberes hasta El Havre, pasando por varios canales y descendiendo por el río Oise. La descripción de los paisajes, aunque existente, toma un segundo plano frente a las impresiones que al autor le merecen las gentes de cada lugar e incluso las condiciones climáticas. Son constantes las referencias a las tormentas, hasta el punto de dar la impesión que Stevenson se pasó el viaje remando bajo la lluvia, calado de la cabeza a los pies. Su amor por las iglesias, por el positivismo como modo de vida y su curiosidad por las gentes sencillas, que pone en su justo lugar con una cierta ironía, son también recurrentes. Algo similar puede decirse de Inglaterra y del protestantismo, que Stevenson compara, consciente o inconscientemente, con los países que visita y sus diferentes usos religiosos.

De lectura fácil y tono que a veces recuerda, aunque sin llegar a tanta cota humorística, a “Three Men in a Boat“,  el libro se hace agradable, a lo que ayudan sus capítulos cortos y su estilo linear. Un pequeño y dulce bocado a la literatura de viajes.

escrito en inglés | leído en inglés

BAILÉN – benito pérez galdós

Bailén es el segundo Episodio nacional que leo y lo he disfrutado muchísimo más que Trafalgar pues, aunque éste me gustó también, lo abordé con expectativas diferentes. Por contra, he encontrado en Bailén más humor, más picardía y, creo, un estilo más refinado. Me ha servido para afianzar a Galdós como uno de mis escritores de cabecera y para querer leer otros Episodios nacionales.

La novela es divertida y pone del revés el Antiguo Régimen a la vez que defiende la identidad patria. Es una novela crítica, desenfadada, y entiendo que a algunos no les gustara en su momento. Es también un intento de enseñar historia sin enseñar, mostrándola a gente que no sabe demasiado de las guerras napoleónicas. Mezcla a la perfección el hilo argumental personal con el universal, sin olvidar la psicología del protagonista y, en menor medida, de otros personajes, y utiliza multitud de recursos parar mantener el interés del lector.

Leyendo Bailén, recordé una clase de bachiller cuando el profesor de historia explicó que Napoleón había caído por tres lados: España, Rusia e Inglaterra. Lo que yo no sabía es que Bailén había sido su primera gran derrota, como afirma Galdós. Hoy en día todo el mundo tiene en boca la batalla de Waterloo y pocos recuerdan glorias más cercanas y que nos tocan más de cerca.

En fin, un libro muy recomendable y accesible. Ojalá muchos más hispanohablantes se acercasen a Galdós.

escrito en español | leído en español