ÁYAX – sófocles

Áyax, además de un equipo de fútbol holandés, es el nombre de un héroe homérico. Enfrentado a Héctor en la guerra de Troya, su historia es retomada por Sófocles en una de sus primeras tragedias. Áyax es un guerrero poderoso y se vanagloria de ello. Su orgullo le lleva a desdeñar la importancia de la ayuda divina, granjeándose la enemistad de la diosa Atenea. Ésta, cuando Áyax se dirige a matar a Odiseo y su séquito, le enajena para que crea ver hombres en carneros. Vuelto a la lucidez tras realizar una matanza con el rebaño, Áyax se siente avergonzado hasta la exasperación y comienza a desear el suicidio, que su esposa y amigos tratan de impedir.

El honor, la valentía y el temor a los dioses son temas de esta obra teatral. En general, el papel de la religión y la moral hacen acto de presencia, así como, en ocasiones, la filosofía, presente en ciertas preguntas profundas que los personajes se hacen.

Hacía tiempo que quería leer la obra de Sófocles. Al comenzar la lectura sucedió que, no sé, esperaba quizá leer una historia diferente. Ya metido en la historia, cuando todo devenía en tragedia, la lectura me atrapó y comencé a disfrutarla. Creo que me gustará leer las obras más maduras de Sófocles en el futuro, Edipo Rey y Electra entre ellas.

escrito en griego antigua | leído en español

THE CHIMES – charles dickens

51LsSM3o9qLDickens escribió una serie de novelas inspiradas en la Navidad, la primera de las cuales fue la famosísima “A Christmas Carol” (“Cuento de Navidad“), que todos conocemos, si no por otra cosa, por sus versiones televisadas cada Navidad. “The Chimes” es, quizá, un poco más de lo mismo. El inicio se parece de algún modo a la primera novela de la serie en la manera de presentar a los personajes e introducir la historia; de igual manera se describe el dúo riqueza-pobreza, con similar tipo de lenguaje, en apariencia sencillo y ágil, aunque con gran cantidad de cultismos y traslaciones directas del lenguaje hablado que lo hacen bascular entre la poesía y el discurso más prosaico.

La excusa o recurso que da sentido a la novela es también parecido a su predecesora; unos fantasmas, esta vez personados en las campanas de una iglesia, transportan al protagonista a un futuro en el que le hacen ver cosas de las cuales extraer una lección. Me ha parecido que, esta vez, la narración es más pobre. En “A Christmas Carol” me estremecí; de verdad llegaba a dar miedo. No he tenido esa sensación con “The Chimes“, a pesar de los muchos adjetivos que la sugerían. Me parece que esta lectura puede ser adicional a la anterior, siendo la anterior la principal. Por eso, probablemente, es un clásico.

escrito en inglés | leído en inglés

 

DER VORLESER – bernhard schlink

Der_Vorleser_-_detebe_22953_1997Ayer terminé de leer dos libros. El primero de ellos fue éste, Der Vorleser, conocido por el largometraje The Reader / El lector.

Lo leí para practicar alemán y ha sido el primer libro no adaptado que he leído en este idioma. He de decir que me ha costado y que muchísimas sutilezas se me han pasado por alto, también la lectura ha rozado la incomprensión en algunos párrafos. Qué le voy a hacer…; ¡toca seguir mejorando! A pesar de esto, he podido seguir la historia sin problemas y me ha gustado, me ha gustado probablemente más que en la película. La crueldad inmersa en la duda, la vergüenza, la indecisión o inseguridad que desprende la novela llegan al lector. Estoy seguro de que las varias disquisiciones filosóficas que pululan por sus páginas son respetables sucesoras de Thomas Mann, pero he de decir que la mayoría de ellas se me han pasado, o no he tenido la paciencia de pararme a leerlas y buscar el vocabulario necesario para comprenderlas del todo (mi lectura fue, en efecto, extensiva).

¿Si recomiendo el libro? Sin duda…

escrito en alemán | leído en alemán

PEÑAS ARRIBA – josé maría de pereda

18667740249Sabía que se trataba de una novela densa y, sospechaba, de poca acción. Imaginaba también que el tema y el estilo me parecerían antiguos y me exhorté a leerla con tranquilidad. Quizá por eso he sabido disfrutarla, con todas sus referencias a un mundo tan distinto y tan antiguo, tan religioso también.

Me he sorprendido con los diálogos escritos en cántabru o montañés, muchas de cuyas palabras no conocía. Otras sí; es más, leyendo la nota al pie (en mi edición de 1988) de la palabra “espido“, me sorprendió mucho que ni el comentarista ni, a decir de él, ningún otro estudioso, hubiesen registrado ni comprendiesen la palabra. También contienen el libro muchas variantes dialectales de palabras comunes y muchos arcaísmos y vocablos castellanos que no conocía. Aunque esto hace la lectura difícil, de alguna manera va bien con el estilo de la novela, sus muchos circunloquios y detalles.

Pereda fue un escritor muy querido por su generación y demasiado tristemente olvidado. Varias de sus novelas, especialmente Peñas arriba y, probablemente, también Sotileza, son el culmen de la -por otro lado escasa- literatura costumbrista española. También se consideran como las mejores novelas escritas por un autor cántabro, mejores ejemplos de la “novela regional” y clásicos de la literatura en español. Peñas arriba es una novela de porte solemne y antigua, con un naturalismo y una religiosidad decimonónicas que nos cuesta entender en el siglo XXI, creada en torno a una tesis de defensa del mundo caciquil que me ha sorprendido y que no apruebo, a pesar del ejemplo positivo y real de la novela, cuya literaria Tablanca se corresponde con la localidad cántabra de Tudanca. A pesar de mi crítica, valoro positivamente la novela y la recomiendo a cualquiera interesado en nuestros clásicos. Léase despacio… ¡y disfrútese!

escrito en español | leído en español

THE PEOPLE OF THE ABYSS – jack london

the-people-of-the-abyss-21Yo vivía en un lugar de Hackney, frontera entre el norte y el este de Londres. El piso que ocupaba era compartido con otra persona y el casero, cuya familia vivía fuera de Londres, de manera que su alquiler sería más bajo y acaso pagado por el nuestro. Vivía bien. Mucha gente, gente cercana y muy cercana, no tenía tanta suerte, viviendo en cuchitriles sin servicios básicos que no valían el dinero que se pedía por ellos y cobrando salarios que, a pesar de ser altos para casi cualquier otro punto del mundo e incluso del Reino Unido, son miserables para Londres.

En 1902, un joven y aventurero Jack London decidió vestirse de harapos y vivir durante tres meses en el este de Londres, confundiéndose entre sus gentes y experimentando de primera mano las penurias y las condiciones de vida de sus habitantes paupérrimos. El relato resultante es una magnífica crónica periodística que enciende y enfurece por su crudeza y de la cual, desgraciadamente, pueden trazarse demasiados paralelismos con el Londres y el Reino Unido de hoy en día.

London explica el proceso por el cual los inmigrantes, la mayor parte campesinos británicos, acudían a Londres para buscar un trabajo famoso por su cantidad pero que en realidad era más escaso que la mano de obra. Su pobreza les llevaba a arrendar pisos en el este de Londres y a subarrendar las habitaciones para poder pagarlos; a su vez éstas era sub-subarrendadas, de manera que una familia de varios miembros o incluso varias familias vivían en habitaciones únicas e ínfimas, con varios de sus miembros durmiendo sobre y debajo de las camas, de suerte que las familias más pobres, al juntarse, eran capaces de pagar alquileres mayores, provocando la expulsión de los antiguos inquilinos, ya pobres, al extrarradio, y una inflación imparable de los precios. Añado por mi cuenta que este proceso, salvando las mejoras de salubridad, continúa.

Las historias de personas concretas y los extractos de noticias reales dan cuenta de la crueldad y la agonía de los desposeídos, los vagabundos, los alcohólicos, los enfermos, ancianos y sin techo, la cerrazón idiótica de las leyes y la incomprensión e injusticia de los ricos en el momento álgido del Imperio británico, cuando los propios británicos vivían en condiciones hórridas y cuyos linajes se extinguían, debido a la insalubridad y a la falta de nutrientes, en tres generaciones, tomando prestadas las palabras de London.

Demasiadas cosas me han recordado al Londres actual en este relato de investigación, bien hilado, incluida la falsa culpa dirigida contra los inmigrantes, sobre todo los polacos, en lugar de contra los políticos y the powers to be, parafraseando al autor; es triste ver que hasta en eso el libro, escrito hace más de un siglo, se parece al país de hoy. En suma, una crónica interesante y que da qué pensar, de lectura fácil aunque de digestión difícil, y que personalmente me ha aportado una impresión mucho más amplia y rica de uno de los autores de mi infancia.

escrito en inglés | leído en inglés

 

THE PROPHET – kahlil gibran

The_Prophet_CoverLibro célebre en el mundo anglosajón, aunque no creo que tanto en el hispano, entiendo perfectamente que abanderara, mucho tiempo después de su concepción, los movimientos New Age. Sus ensayos cortísimos, escritos en prosa poética, son lo bastante vagos como dejar mucho en el aire y lo bastante dirigidos como para hacer reflexionar sobre algunas cosas. El amor, el bien y el mal, la religión, el matrimonio, los hijos, el placer, el dolor, la amistad, la vida y la muerte, la alegría y la tristeza, la morada y, en fin, cuanto es merecedor de ser profundo, es tratado de manera sencilla y breve.

He encontrado en este libro tolerancia y algo de paz. Me parece lo suficientemente abstracto como para poder llegar a muchas personas muy diferentes; y probablemente es lo que busca.

escrito en inglés | leído en inglés

HOJAS DE HIERBA – walt whitman

imagenWalt Whitman, gran inspiración para muchos poetas, es quizá el mayor poeta que han dado los Estados Unidos. Si ha pasado a la historia es gracias a Hojas de hierba, un libro donde la democracia aparece casi en cada página. Democracia política, pero también de credo, de los individuos pertenecientes a distintos estratos sociales y de orientación sexual, en fecha tan temprana como 1855, año de la primera versión de su libro.

Me ha gustado leer este libro porque muchos fragmentos levantan la moral, te enaltecen, te alegran. Whitman, no sin cierta egolatría -todo hay que decirlo- canta a las clases bajas, a la mujer, al sexo, al Dios cristiano y a todos los dioses, a los paisajes de América, a la tranquilidad del campo y, sorprendentemente, también al trajín de la ciudad, de manera que todo eso es él, y todo lo que es él lo somos todos. No entiende cómo puede existir algo más perfecto y mejor que él mismo, pues contiene todo eso y siempre quiere más.

La edición que he leído es la de Alianza Editorial de la imagen. En realidad es una antología que incluye la primera versión íntegra de 1855 (el propio Whitman llegó a publicar ocho) de Canto a mí mismo, el largo poema que supone la pieza central de su obra, y fragmentos escogidos de Riachuelos de otoño, A la deriva, Hijos de Adán, Cálamo, Vi una encina que crecía en Louisiana, Recuerdos del presidente Lincoln y Adiós, mi fantasía. Buena idea que sea una edición bilingüe; lo he agradecido cada vez que salía una palabreja extraña y, al principio, como vía de acostumbrarme a la peculiar sintaxis de muchos versos.

escrito en inglés | leído en inglés