MAP – wisława szymborska

Al escribir esta entrada me doy cuenta de este blog no refleja la cantidad de poesía que leo. Antologías poéticas completas o escogidas como las de Neruda, Darío o Cernuda, la última ya terminada, las voy leyendo poco a poco, al igual que algunos libros de relatos cortos. Muchos de ellos son mis libros-de-volver-a-casa, de volver al hogar, tomarlos de la estantería y sentarme a leer como en la adolescencia, cuando aún no me había marchado de casa. O como en la primera juventud, cuando disfrutaba de las largas vacaciones de la universidad. También leo muchos poemas por internet (la página imprescindible es, sin duda, amediavoz). Lo sé, dejar los libros a media es un vicio que intento dejar de lado. A veces, ¡ay!, es difícil.

Casi todos los poemas de “Map” los había leído con anterioridad; algunos, incluso, muchas veces. Los libros “Instante” y “Dos puntos” forman parte de mis estanterías. La antología en español “Paisaje con grano de arena” la leí hace algo más de tres años. ¿Y qué le voy a hacer, si nunca me canso de Szymborska?

Szymborska es, hasta ahora, mi poeta predilecta. Su ironía, sus juegos de palabras, su capacidad para la sorpresa y su sencillez me alegran y me admiran. “Map” me ha descubierto, sin embargo, una faceta más oscura: los poemas en torno al tema de la muerte. No tenía conciencia de que este asunto estuviera tan arraigado en Szymborska; quizás he evitado releerlos a menudo o quizá esta antología se centre mucho en ellos. Dudo de lo último, puesto que más que antología parece un compendio de su obra.

El libro es, sin duda, una maravilla. Lo he leído despacio durante varios meses y he podido ver el advenimiento del genio de la autora, su  sencillez cada vez más acusada, su finura. He preferido, en general, las traducciones españolas, muchas de las cuales tenía en mi cabeza, a las inglesas. Creo -es un acto de fe, por más que un argumento leído y escuchado- que el polaco es un idioma sencillo y accesible en manos de Szymborska; no así en las versiones inglesas, que echam mano demasiado a menudo de palabras enrevesadas y latinismos. Como en todo, hay excepciones.

Map” se ha hecho un hueco primordial en mi biblioteca. Me veo cogiéndolo muchas veces, pasando sus páginas en momentos alegres, en momentos difíciles, y leyendo a la gran poeta.

escrito en polaco | leído en inglés

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EL LOBO ESTEPARIO – hermann hesse

Raro de narices: esta impresión me he llevado mientras leía este relato surrealista y fantástico. Con su no saber por dónde avanzará el hilo argumental y su patetismo, comenzó gustándome más bien poco. Sólo continué la lectura empujado por su prosa sencilla y los pocos puntos luminosos en la larga secuencia gris del relato. De repente, todo comienza a cambiar y el tedio de la vida se mezcla con la novedad, la fiesta y la bacanal, para terminar en un espectáculo ciertamente surrealista que explora la forja de la personalidad y las múltiples posibilidades que tiene el ser humano para conducir la propia vida y sentirse satisfecho de ella, con sus bondades, sus consecuencias y sus vicios; vivir, al cabo.

Mucho me ha recordado a otros libros, o quizá sea al revés y sea Hesse, ampliamente leído durante el siglo XX, el que ha escrito obras influyentes. Las referencias a los inmortales me han recordado al relato breve homónimo de Borges, donde Homero y otros grandes campan en un paraje surrealista; el teatro mágico de El lobo estepario tiene un aire al aleph de El Aleph, también de Borges, y la dualidad entre Harry y Armanda, lo culto y lo inculto, la represión interna y la manera sencilla de entender el mundo, tiene su eco en la Rayuela de Cortázar; también ese diálogo interno acerca de las motivaciones del suicidio suena a algo conocido, a El mito de Sísifo de Camus. Sospecho que, de conocer mejor a Nietzche, encontraría también referencias a su obra.

Quizá se trate, ante todo, de una novela psicológica que explora la formación de la personalidad y su carácter cambiante. Libro hijo de su tiempo y de una ideología anti-nacionalista, critica duramente a la burguesía, la sociedad y el nacionalismo alemán. Es, a fin de cuentas, un libro difícil de resumir y de difícil asimilación pese a la claridad con que las ideas están expuestas y a lo fácil que resulta leerlo. Incluso, sorprende que un libro de contenido tan denso sea tan sorprendentemente fácil de leer. Quizá todo el mundo debiera leerlo.

escrito en alemán | leído en español

FOE – j. m. coetzee

Mi primera aproximación a Coetzee ha resultado extraña como extraño es el inicio del libro. Se toma prestada la figura de Daniel Defoe, el escritor británico conocido por haber escrito “Robinson Crusoe“, así como su novela. Sólo que no es Defoe sino Foe -un juego de palabras a lo que parece, ya que foe en inglés significa “enemigo” o “adversario”-, y Cruso en lugar de Crusoe, los personajes que pueblan su novela. Sólo Viernes continúa siendo Viernes, aunque uno muy distinto al novelado por Defoe.

La isla está desierta y es aburrida, desprovista de caníbales y peligros. La voz narradora no es la de Crusoe sino la de una mujer llamada Susan Barton que arriba a la isla que Cruso ya habita con Viernes. No conocemos sino retazos de su historia y ella se empeña en negárnosla, centrándose en las de Cruso y Viernes. La isla, al cabo, no es sino un pasaje de la novela yuxtapuesto a otros, de tal manera que me ha recordado al ideal novelístico expuesto por Milan Kundera en “El arte de la novela“. La historia de Susan y Viernes, la mujer náufraga y el esclavo africano, se mezclan entonces con las del escritor Foe. Todo resulta en un embrollo y una búsqueda y una disertación literaria y existencial irresoluta.

No sé qué impresión sacar de este relato. Empezó gustándome mucho, con todas sus referencias a “Robinson Crusoe“, historia que leí con once años. Contraponiendo todo lo contraponible a la novela clásica, Coetze utiliza un estilo propio; su literatura ha tenido en mí el curioso efecto de creerme leyendo una novela de fondo más moderno que su edad real y, sin embargo, con un vocabulario propio de historias más antiguas. Aunque mis expectativas respecto a la trama eran otras. Pensé que la reproducción de la novela de Defoe desde una perspectiva contemporánea y, sin embargo, en su tiempo histórico, serviría como excusa para hilvanar la novela completa. Después descubrí que era excusa, sí, aunque para comenzar una novela diferente. Tras leer la primera parte me había ido imaginando algo distinto; algo similar, si se quiere, al “Pierre Menard, autor de El Quijote” de Borges.

Aún así, he pasado un buen rato leyendo este libro. Los adjetivos que me vienen a la cabeza para describirlo son extraño, original, atrevido y raro.

escrito en inglés | leído en inglés

GRANTA 131. THE MAP IS NOT THE TERRITORY – vv.aa.

Granta es una revista creada por la universidad de Cambridge que pretende ser referente de las nuevas tendencias literarias y aúna la ficción con la poesía, el ensayo, la crónica, el teatro y la fotografía. Este número es el primero que leo y me llamó la atención porque su título me recordó a The Map and the Territory (“El mapa y el territorio“), de Michel Houellebecq. Nada más lejos de la realidad, pues el título parece ser mera coincidencia. Como aclara su introducción, “The phrase was coined by the scholar Alfred Korzybski in the early 1930s (…) [and] the pieces in this issue of Granta are all concerned, in one way or another, with the difference between the world as we see it and the world as it actually is“.

He encontrado en esta revista relatos de gran calidad, la mayoría de los cuales me han enganchado desde el principio. “The Gentlest Village” de Jesse Ball, extracto de su novela “A Cure for Suicide“, es un interasante diálogo entre alguien que descubre el mundo tras haber perdido la memoria y su maestra; temas mundanos están enfocados desde la inocencia y la curiosidad de maneras que atraen por chocantes. “Dreamed in Stone“, de Jon Fosse, cuenta con un gran componente lírico que toma de base una avalancha que nadie ha visto. “Her Lousy Shoes“, de Tracy O’Neill, es un relato que me ha parecido muy americano; de alguna manera me ha recordado a las novelas de Updike. Critica con ironía mordaz las modas que en este siglo XXI invitan a mejorar sin descanso, física, mental y saludablemente. Aunque me costó entrar en la historia, terminó por ser una de las que más me ha gustado e invitado a reflexionar. “The Florida Motel” es un relato algo más duro firmado por Kevin Canty. Cuenta la visita de una viuda al lugar donde murió su marido y sus trabajos para descubrir algo más sobre la vida de este último. “Nothing Ever Happens Here“, de Ottessa Moshfegh, relata la historia de un joven de Utah que se dirige a Los Ángeles para tratar de convertirse en un actor exitoso, prestando atención a su inmadurez y a su curiosa combinación de ambición y resignación. Finalmente, “The Buzzard’s Egg” es una bella parábola de China Miéville sobre la guerra y la derrota.

Las obras de no-ficción no se quedán atrás en intensidad y quizá sean lo mejor de este número de Granta. La mayoría son muy duras de leer. “Life and Breasts“, de Ludmila Ulitskaya, relata la odisea de la autora para operarse y recuperarse tras ser diagnosticada de cáncer de mama. Es también una crítica a la corrupción del sistema de salud ruso. “Mother’s House“, de Raja Shehadeh, es una invitación a reflexionar sobre la eutanasia desde la perspectiva de un hijo que desea que su madre tenga una muerte digna. “After Zero Hour“, de Janine di Giovanni, narra experiencias de la periodista y gente de su entorno en Bagdad antes, durante y después de la guerra de Iraq; recoge la frágil razón de ser de la nación iraquí y explica por qué la guerra ha dividido a los iraquíes y ha destruido, probablemente, ese concepto. “The Battle for Kessab“, de Charles Glass, es una interesante crónica de la asombrosa invasión turca a Kessab durante la todavía vigente guerra de Siria. Kessab es la única ciudad siria de mayoría armenia y le sirve a Glass para repasar la historia reciente del pueblo armenio.

Los poemas recogidos en este volumen me han parecido de calidad inferior a las historias ya mencionadas. Me han hecho sonreír y contienen algunos hallazgos formales, pero no me han obligado a pararme a releerlos ni se han fijado a mi memoria ni me han sorprendido demasiado. Con esto no quiere decir que sean malos, sino que algunos de los relatos y la mayoría de obras de no-ficción han sabido llegar más hondo. Son obras de John Ashbery, Kathryn Maris, Peter Gizzi y Sandra Simonds.

Respecto a los dos reportajes fotográficos contenidos aquí, me ha gustado mucho “Traces II“, de Ian Teh, que documenta las consecuencias de la contaminación a lo largo del curso del río Amarillo en 2014 con bellísimas fotografías desvaídas acompañadas de textos breves. “Observatoires“, de “Noémie Goudal, explora la emoción estética de formas arquitectónicas brutalistas sacadas de contexto.

Además de estas obras, Granta 131 incluye una obra teatral, “Krapp Hour (Act 2)“, de Anne Carson. Empezando por el título, estamos ante un experimento formal que parece tratar de expandir los límites del lenguaje y de la inteligibilidad del mensaje. Está también “The Archive“, de Sebastià Jovani, que presenta un método para analizar narraciones de ficción de manera visual.

En conjunto, Granta me ha parecido un hallazgo maravilloso. Encuentro muy interesante la mezcla de géneros y de idiomas, pues aunque la revista se publica íntegramente en inglés, recoge historias escritas originalmente en varios idiomas y provenientes de diversas partes del mundo. Me parece una lectura muy recomendable e intentaré conseguir otros números.

escrito en inglés, noruego, español, ruso | leído en inglés

BAILÉN – benito pérez galdós

Bailén es el segundo Episodio nacional que leo y lo he disfrutado muchísimo más que Trafalgar pues, aunque éste me gustó también, lo abordé con expectativas diferentes. Por contra, he encontrado en Bailén más humor, más picardía y, creo, un estilo más refinado. Me ha servido para afianzar a Galdós como uno de mis escritores de cabecera y para querer leer otros Episodios nacionales.

La novela es divertida y pone del revés el Antiguo Régimen a la vez que defiende la identidad patria. Es una novela crítica, desenfadada, y entiendo que a algunos no les gustara en su momento. Es también un intento de enseñar historia sin enseñar, mostrándola a gente que no sabe demasiado de las guerras napoleónicas. Mezcla a la perfección el hilo argumental personal con el universal, sin olvidar la psicología del protagonista y, en menor medida, de otros personajes, y utiliza multitud de recursos parar mantener el interés del lector.

Leyendo Bailén, recordé una clase de bachiller cuando el profesor de historia explicó que Napoleón había caído por tres lados: España, Rusia e Inglaterra. Lo que yo no sabía es que Bailén había sido su primera gran derrota, como afirma Galdós. Hoy en día todo el mundo tiene en boca la batalla de Waterloo y pocos recuerdan glorias más cercanas y que nos tocan más de cerca.

En fin, un libro muy recomendable y accesible. Ojalá muchos más hispanohablantes se acercasen a Galdós.

escrito en español | leído en español

PALESTINE – joe sacco

joe-sacco2Hace un año leí Maus, mi primera obra gráfica en varios años. Maus, con sus viñetas apenas esbozadas y su relato duro e íntimo de la segunda guerra mundial en Auswitch, me enterneció y me metió de lleno en una historia que, contada en otros formatos, quizá me hubiera resultado manida. Maus, que entremezcla la vida del autor con la de su padre, mezcla tiempos y circunstancias personales, y tiene la habilidad de introducir el lenguaje coloquial de un inmigrante cuya lengua nativa no es el inglés, me demostró que la novela gráfica es un género literario muy válido al cual no le he prestado merecida atención.

Es quizá irónico que ahora, un año después, me haya sentido atraido por Palestine, una crónica periodística en primera persona del maltés-australiano-estadounidense Joe Sacco en los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza durante la primera intifada. Como en Maus, de nuevo una historia de opresión, un dibujo en blanco y negro de trazo manierista y un lenguaje personal y coloquial; de nuevo el propio autor retratado en la historia y de nuevo las entrevistas a terceros como base de la misma. Sacco huye de los tópicos y se lanza a vivir durante dos meses en campos de refugiados, conociendo el modo de vida de los palestinos y realizando entrevistas y pesquisas sobre sus vidas, los sucesos de la guerra y las fuentes del odio entre árabes e israelíes. Los asentamientos ilegales de Israel en territorio palestino, los múltiples toques de queda, la confianza o desconfianza en líderes nacionalistas, el grado de seguimiento  de preceptos religiosos, la demolición clandestina de casas y la destrucción de huertos, la economía sumergida, las redadas, el terrorismo, el ejército y sobre todo el té, el té solo, el té sin azúcar o sobreazucarado que todos los árabes ofrecen, ricos o pobres, a Sacco.

A mí me ha sorprendido, sobre todo, la lluvia. Las noches de viento, las grandes tormentas y las calles anegadas en agua en una tierra mediterránea que siempre imaginé soleada y seca durante todo el año. Ahora pienso que sabía muy poco de Palestina, pues desconocía que, también allí, llueve.

escrito en inglés | leído en inglés

DER VORLESER – bernhard schlink

Der_Vorleser_-_detebe_22953_1997Ayer terminé de leer dos libros. El primero de ellos fue éste, Der Vorleser, conocido por el largometraje The Reader / El lector.

Lo leí para practicar alemán y ha sido el primer libro no adaptado que he leído en este idioma. He de decir que me ha costado y que muchísimas sutilezas se me han pasado por alto, también la lectura ha rozado la incomprensión en algunos párrafos. Qué le voy a hacer…; ¡toca seguir mejorando! A pesar de esto, he podido seguir la historia sin problemas y me ha gustado, me ha gustado probablemente más que en la película. La crueldad inmersa en la duda, la vergüenza, la indecisión o inseguridad que desprende la novela llegan al lector. Estoy seguro de que las varias disquisiciones filosóficas que pululan por sus páginas son respetables sucesoras de Thomas Mann, pero he de decir que la mayoría de ellas se me han pasado, o no he tenido la paciencia de pararme a leerlas y buscar el vocabulario necesario para comprenderlas del todo (mi lectura fue, en efecto, extensiva).

¿Si recomiendo el libro? Sin duda…

escrito en alemán | leído en alemán