EPICEDIO AL PADRE – orlando mondragón

La primera vez que leí a Orlando, él era un crío. Los dos lo éramos. Nos conocimos en cierto portal poético hace ahora diez años y, en aquel primer poema suyo, sus prisas y sus faltas palidecían ante su ambición y, sobre todo, ante una sensibilidad poética singular que me atrajo desde el principio. Sus poemas rebosaban lirismo hasta el punto de que daban ganas de zarandearle y pedirle contención y, sin embargo, su belleza era innegable. Comenzamos a hablar sobre poesía. De Orlando he aprendido muchas cosas; él me enseñó a Wislawa Szymborska y también a Sharon Olds, aunque quizá su mayor influencia sobre mí no tenga relación alguna con la poesía.

Ha llovido mucho desde entonces y la poesía de Orlando ha cambiado notablemente. Su lirismo adolescente se refinó primero con metáforas propias y localismos -la figura recurrente de los pájaros, el paisaje lírico mejicano-, para moderarse después con cualidades narrativas más contenidas. A esta última fase pertenece su “Epicedio al padre“, donde desgrana las impresiones que le merece la relación entre su padre, enfermo de alzhéimer y que no acepta su homosexualidad, y él mismo, que no sabe cómo comportarse ante el derrumbamiento físico y psíquico de su progenitor, cuya decadencia en cierta medida desmitifica su figura. La obra ha merecido el IV premio de poesía joven Alejandro Aura de Méjico.

Quizá siguiendo el ejemplo de las coplas de Manrique -Orlando, sé que las has leído-, el libro es tanto una oda sentida a la figura paterna como un diario introsprectivo donde cabe la cavilación y la duda; quizá, también un cierto arrepentimiento. Ahora que caigo, en diez años de conversaciones Orlando me ha hablado de algunos miembros de su familia, pero jamás de su padre. He tenido que esperar una década para saber algo de él, así, de esta manera.

escrito en español | leído en español

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STAG’S LEAP – sharon olds

Sharon Olds escribió este libro a consecuencia de la ruptura de su matrimonio, después de treinta años junto a su pareja. He de confesar que he evitado su lectura durante algún tiempo y, ahora que paso también por una situación dura, quizá a manera de expurgación o de cura o simplemente comprensión, lo he leído de una tacada.

Pese a que su estilo, a veces, se me atraganta un poco (esa prosa exagerada hasta la falta de lirismo, esos encabalgamientos continuos, ese descuido con las asonancias), el poemario me ha gustado -y creo que ayudado- por su sinceridad extrema, sus verdades como puños, su sentimiento y su aceptación, a veces, de lo ilógico. Y sobre todo por su visión sincera de las cosas y por su no callarse nada. También, claro, hay poemas, hay versos, que son una delicia. Me han tocado muchísimo aquellas dos últimas dos últimas estrofas de “Last Look” (and I saw, again, how blessed my life has been, / first, to have been able to love, / then, to have the parting now behind me, / (…) / and not to have lost him when he loved me, and not to have / lost someone who could have loved me for life), o aquellos finales de “Discadied” o de “Slowly he Starts” e infinidad de versos sueltos, afilados como puñales.

Quizá relea sus poemas. No lo sé; resultan tan duros.

escrito en inglés | leído en inglés

SEÑAS DE IDENTIDAD – juan goytisolo

Cuando comencé a leer este libro Juan Goytisolo vivía. Yo no había leído nada suyo y su nombre resonaba en mi cabeza desde hacía tiempo. Leí, en alguna parte, que “Señas de identidad” abordaba el tema de la emigración y me puse a leerlo. La primavera iba dando paso al verano y comenzó una época intensa, un verano todavía no terminado cargado de viajes, de reencuentros y caras nuevas, pero también de despedidas amargas y de ansiedad. Terciado el libro, decidí cambiarlo por una lectura más ligera en mi viaje a República Checa a comienzos de junio; después lo seguí posponiendo en mi periplo por media Europa y no ha sido hasta recientemente que lo he abordado con las ganas que merece.

Se trata de un libro complejo y oscuro. Atractivo por su formalismo experimental (aquí, de nuevo, mi cabeza se llena de referencias al juego entre las dos partes de la “Rayuela” de Cortázar y a la idea de la yuxtaposición literaria que Kundera describe en “El arte de la novela“; libros los dos de mi etapa universitaria que me dejaron honda impronta), es sin embargo vago en la delimitación de su argumentación. En ese sentido huye de la novela en sí y, con todo, no destruye completamente el concepto de la idea de fondo y de la secuencialidad novelesca, aunque sí las retuerce cuanto puede.

Para mí, lo más difícil y lo más interesante del libro ha sido la mirada permanente a España desde el punto de vista de quien reside en el extranjero. Muchas veces me he sentido identificado con la experiencia de estar fuera, con la que ya había conectado en aquel “Season of Migration to the North” de Tayeb Sali cuya trama, a pesar de todo, apenas recuedo; la experiencia de hablar de España con los que se encuentran en situaciones similares a la tuya; y con la experiencia de volver, como quien dice, de turista. Esto es, probablemente, el fondo del libro y el poso que deja en quienes comparten experiencias similares. Y a pesar de todo, el libro es denso y aburre y enardece y poco a poco, a ratos, te impide despegar los ojos de sus párrafos; a veces te sacude con inserciones de textos completamente ajenos a la ficción y otras languidece con largos monólogos en lenguas extranjeras. Un libro cuanto menos curioso, hijo de su tiempo y, aún así, siniestramente vigente.

escrito en español | leído en español

EL LOBO ESTEPARIO – hermann hesse

Raro de narices: esta impresión me he llevado mientras leía este relato surrealista y fantástico. Con su no saber por dónde avanzará el hilo argumental y su patetismo, comenzó gustándome más bien poco. Sólo continué la lectura empujado por su prosa sencilla y los pocos puntos luminosos en la larga secuencia gris del relato. De repente, todo comienza a cambiar y el tedio de la vida se mezcla con la novedad, la fiesta y la bacanal, para terminar en un espectáculo ciertamente surrealista que explora la forja de la personalidad y las múltiples posibilidades que tiene el ser humano para conducir la propia vida y sentirse satisfecho de ella, con sus bondades, sus consecuencias y sus vicios; vivir, al cabo.

Mucho me ha recordado a otros libros, o quizá sea al revés y sea Hesse, ampliamente leído durante el siglo XX, el que ha escrito obras influyentes. Las referencias a los inmortales me han recordado al relato breve homónimo de Borges, donde Homero y otros grandes campan en un paraje surrealista; el teatro mágico de El lobo estepario tiene un aire al aleph de El Aleph, también de Borges, y la dualidad entre Harry y Armanda, lo culto y lo inculto, la represión interna y la manera sencilla de entender el mundo, tiene su eco en la Rayuela de Cortázar; también ese diálogo interno acerca de las motivaciones del suicidio suena a algo conocido, a El mito de Sísifo de Camus. Sospecho que, de conocer mejor a Nietzche, encontraría también referencias a su obra.

Quizá se trate, ante todo, de una novela psicológica que explora la formación de la personalidad y su carácter cambiante. Libro hijo de su tiempo y de una ideología anti-nacionalista, critica duramente a la burguesía, la sociedad y el nacionalismo alemán. Es, a fin de cuentas, un libro difícil de resumir y de difícil asimilación pese a la claridad con que las ideas están expuestas y a lo fácil que resulta leerlo. Incluso, sorprende que un libro de contenido tan denso sea tan sorprendentemente fácil de leer. Quizá todo el mundo debiera leerlo.

escrito en alemán | leído en español

LA IMPARABLE MARCHA DE LOS ROBOTS – andrés ortega

la-imparable-marcha-de-los-robotsAndrés Ortega, un enamorado de las nuevas tecnologías y los avances científicos, resume y presenta en este libro, de forma amena e interesante, los ultimísimos avances en robótica, inteligencia artificial, automatización y autonomía; nos presenta la proyección que tienen en el futuro inmediato y de qué maneras pueden cambiar las sociedades o las están cambiando ya, para terminar defendiendo la construcción de una nueva antropología que nos ayude a abordar sus consecuencias.

El libro está estructurado en varios capítulos con nombres de deidades grecolatinas entremetidas entre un prólogo que nos retrotrae a R.U.R. (Robots Universales Rossum), la famosa obra de teatro del checo Karel Čapek que introdujo el término “robot” en 1920, y una conclusión en la que se aboga por la redefinición de la antropología. Así, la divulgación de los avances y la compilación de ideas sobre cómo podrían cambiarnos y cómo abordarlos se dejan al patrocinio de Eros, Circe, Minerva, Vulcano, Hermes y Marte. Respectivamente, los capítulos corresponden a las relaciones entre máquinas y humanos en los campos de la afectividad y las emociones, el cambio de pensamiento y la posibilidad de una inteligencia más poderosa que la humana, el desarrollo de una inteligencia digital capaz de aprender por sí sola y, por tanto, de emanciparse; los problemas que emanan en el mundo laboral y del propio concepto de trabajo, la geopolítica y, finalmente, la guerra.

Creo que el libro ofrece una buena perspectiva de la dirección y el paso del mundo hacia la automatización y robotización de las sociedades en muchos campos, y de cómo los avances del big data y la computación se aúnan con los de la biología y la nanotecnología. Me ha resultado muy interesante que la filosofía, en especial la ética, estén presentes a lo largo del libro; porque Andrés Ortega no se limita a contarnos la dimensión técnica del mundo actual ni a darnos augurios sobre el futuro como los periódicos españoles vienen haciendo últimamente, sino que nos presenta las posibles consecuencias y visiones de quienes estudian este tema, las buenas y las no tan buenas. En suma, a mí me ha parecido un libro muy interesante y bastante recomendable a neófitos en el tema que quieran echar un vistazo a nuestro futuro próximo. Si real o imaginado, eso habrá que verlo.

escrito en español | leído en español

EL HOLOCUSTO ESPAÑOL – paul preston

el-holocausto-espanolEn esta lectura difícil de digerir, que revuelve las tripas a cada página, Paul Preston expone su teoría de que en la Guerra Civil española todos mataron demasiado, pero mucho más el bando nacional, con diversos agravantes. Si bien es mi opinión que esto es incontestable, me parece cuestionable que esta “conclusión” presida el libro desde la primera página en lugar de aparecer como consecuencia de los hechos expuestos. Hecho en falta también, aunque algo habrá tenido que ver la traducción, un lenguaje algo más llano en ocasiones (¿de verdad es necesario utilizar la palabra “adláter“?) La narración, en general, en muchas ocasiones parece más una suma de atrocidades en lugar de una correlación coherente de hechos, donde se priman las partes por encima del todo y, por ende, a veces se pierde la orientación entre sus más o menos 700 páginas sin contar las notas.

Hasta aquí la crítica negativa. Este libro, de alguna manera, me ha abierto los ojos. Desgrana los motivos del odio que desencadenaron la división de España, así como los sucesivos gobiernos republicanos y los movimientos de los frentes de guerra, las muchas corrupciones y delaciones, las envidias y la plétora de movimientos paramilitares y asociaciones que pululaban por España. Todo esto me ha hecho comprender mejor libros leídos recientementem como O lapis do carpinteroLa barraca, así como la razón de ser de algunos temas de actualidad como, por ejemplo, la ley de memoria histórica, la cual no entendía antes de leer este libro. Y entonces llegan los asesinatos, las palizas, las torturas increíbles, los bombardeos, las mentiras,, los niños robados, las violaciones; páginas y páginas de hechos horrendos perpetrados por uno y otro bando que escuecen en cada palmo del cuerpo y demoran la lectura.

El holocausto español pone en su sitio ciertas verdades, sobre las que la educación española pasa de puntillas, de manera cruda y estremecedora. Ahora puedo decir que, al menos en mi generación, poco se sabe de nuestro pasado republicano y fascista. Recordarlo me parece perentorio. Hace pocos meses escuché en la radio que el libro está siendo adaptado al cómic; creo que sería muy interesante leerlo también en ese formato.

escrito en inglés | leído en español

LA BARRACA – vicente blasco ibáñez

900105Para mí, leer a Blasco Ibáñez es descubrir un poco a mi abuelo. A él le encantaban sus novelas y con ese recuerdo me he acercado a leer La barraca, pensando que sería un libro enrevesado que exudaba un olor rancio. Nada más lejos de la verdad; qué fresco, qué moderno es este libro, a pesar de que nos habla de costumbres rústicas de una época pasada. Qué fácil es leerlo y meterse en su historia y con qué aparente inocencia nos habla el narrador. Un libro que, además, me ha sorprendido bastante y me deja con ganas de acercarme más a este autor al que, pese a muchas recomendaciones, no había leído con anterioridad. Destaca para mí entre los clásicos españoles del siglo XIX que he tenido la fortuna de leer, precisamente por ese lenguaje que parece tan nuevo y hecho para su época. También por la pequeña gran historia que cuenta, que me ha tenido en vilo en varias ocasiones y de cuyo argumento -descúbralo el lector por sí mismo- nada diré.

escrito en español | leído en español