PALABRAS SOBRE EL AMOR Y PALABRAS DE AMOR – a. emma sopeña balordi

Mi amiga y mentora Emma escribió este libro como parte de una trilogía, resultado de una prolongada investigación académica sobre el lenguaje de la dependencia emocional. Basándose en multitud de fuentes, tanto académicas como literarias, este volumen indaga en el proceso de enamoramiento y el amor romántico desde multitud de perspectivas, e ilustra la intensidad de sus fases con versos de poetas renombrados.

Con un comienzo lógico y bien estructurado, el libro me atrapó pronto. Después, saboreada la complejidad de su temática y entrando en detalles, me resultó denso -aunque no farragoso-; sumariza bien, desde la perspectiva particular de la autora, las principales investigaciones y teorías acerca del amor romántico, y aporta muchas fuentes sobre las que continuar una investigación personal, así como una buena estructura para hacerlo. Entrado en el último tercio del libro, la lectura parece “agilizarse” de nuevo y volví a quedar de nuevo atrapado en ella.

Destaco el tratamiento de los mitos con los que la cultura occidental ha imbuido al amor: su historia, consideración, comentario como pautas ilógicas e irrealizables y consequencias personales y sociales. Leer todo esto de manera clara y desdramatizada ha sido lo que más me ha causado impresión en este libro.

Como colofón, aunque anecdótico, diré que yo también he participado de alguna manera en este libro, cuya ilustración de portada dibujé en 2016.

escrito en español | leído en español

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PERSEPOLIS – marjane satrapi

Este volumen, que reúne los cuatro publicados originalmente en Francia por Marjane Satrapi, desarrolla la infancia y la adolescencia de la autora en Irán y Austria. Interesa porque la época en que se desarrolla la novela -la Revolución islámica, la Guerra irano-iraquí y la del Golfo- ha convertido a Irán en una cultura oscura y ajena a Occidente; y conmueve por la naturalidad en que la desgracia y la represión se muestran como partes intrínsecas a la vida diaria iraní.

Desde el punto de vista histórico, esta novela gráfica me ha enseñado mucho sobre el Irán contemporáneo. Aunque me he interesado desde niño por la historia antigua de la región, mi conocimiento de la historia moderna y contemporánea de Irán era casi nulo. Satrapi, además, tiene unos antecedentes familiares muy particulares. Emparentada con el shah de Persia y el primer mandatario de una república independiente de Azerbayán de corta duración, e hija de marxistas consumados, la narración que hace de Irán es muy política, así como crítica, combativa y -diríamos hoy- feminista. Los valores occidentales y la presencia occidental en Irán no escapan a la crítica, en la medida en que nosotros los criticamos también. Leer sobre la revolución izquierdista que terminó siendo usada por los fundamentalistas, el cambio en la sociedad civili iraní, los presos políticos y otros temas de gran calado para Irán, me ha mostrado mi gran ignorancia sobre este país. Parte de la novela recoge la experiencia del emigrado, una situación con la que puedo identificarme y que en el caso de Satrapi es especialmente dura.

El dibujo, algo cercano a la caricatura periodística, es sencillo y a blanco y negro. No pretende ser realista, ya que confunde perspectivas de manera consciente (aunque esto tiende a formalizarse en los últimos capítulos), deja líneas sueltas sin unir y recurre con cierta frecuencia a comparaciones simplistas para explicar datos importantes, contraponiendo dos viñetas similares. Los fondos muestran únicamente el detalle imprescindible y la narración se apoya mucho en el texto, que aparece en un número muy limitado de bocadillos. Algunas viñetas me han parecido un ejercicio interesantísimo de abstracción. Así y todo, para mí el valor de Persepolis reside en su concepción como novela gráfica, con las consecuencias narrativas que el formato conlleva, y en la propia historia, más que en el dibujo.

escrito en francés | leído en inglés

SOLDADOS DE SALAMINA – javier cercas

Los números prefiguran que éste será -probablemente- el año menos lector desde que tengo uso de razón. En fin, ¡otras cosas he hecho! Sorprendentemente, es también un año en que las lecturas de autores españoles están pesando bastante. He tenido épocas en que me ha dado fuerte por la literatura anglosajona, por la lationamericana…; pero, ¿por la española? Quizá sea la primera vez.

Acaso el gran acierto de “Soldados de Salamina” sea la gran mentira de la novela que se hace a sí misma, del autor que nos engaña explicándonos cómo la escribe; la metanovela. Luego, sí, está el argumento: la guerra civil. Soy demasiado joven para valorar la trascendencia y puntualidad de la temática en la sociedad española que dio luz verde a la ley de memoria histórica, porque mis opiniones políticas apenas comenzaban entonces a fomarse, y solamente puedo valorar los aspectos literarios de la novela. ¿Es buena? Bueno, depende de qué se tome por bueno. El autor, al hablar de Sánchez Mazas, repite bastante aquello de que “fue un buen escritor, pero no un gran escritor”. Me inclino a pensar lo mismo de Cercas; y ojo, sin acritud. Me parece una novela buena, muy entretenida, con bastantes puntos fuertes y sutilezas, una ambición patente pero controlada, una ingeniosa inclusión del género periodístico y la metaliteratura, buenas yuxtaposiciones de historia y cambios de ritmo. Tan curioso como la novela me ha parecido el prólogo a la edición de 2015. Más que por la explicación que el autor da de la novela cuando dice que tratará de no dar ninguna, por sus influencias literarias declaradas que, ¡oh!, resultan ser muy similares a las mías. Y así, veo en sus yuxtaposiciones de género las teorías de Milan Kundera, en su ligero posmodernismo las estructuras de Italo Calvino, a Kafka en su sencillez, quizá, en su sencillez narrativa, y a mi querido Jorge Luis Borges, al que al parecer Cercas también adora, bueno, no lo he apreciado en su escritura ni falta que hace, porque la novela de Cercas se mueve en unos parámetros distintos a los relatos borgianos. Aunque pensándolo mejor, el propio tema de encontrar al salvador de Sánchez Mazas tiene un ligero matiz borgiano, ¿no? Leedla y opinad por vosotros mismos.

escrito en español | leído en español

TEATRO (1) – breve reseña

Este cuaderno de bitácora tiene una sección prácticamente vacía dedicada al teatro. Si bien creo firmememente que la dramaturgia contiene valores inherentes a su lectura, lo suyo es ver las obras en escena. Hasta hace unos dos años podía contar con los dedos las obras de teatro que había visto. Todo eso cambió más o menos de repente y ahora, de media, veo representar una obra a la semana. No le hago ascos a casi nada: obras clásicas, versionadas y modernas; teatro de masas y alternativo; conceptos tradicionales, espectáculos, conciertos con lectura teatralizada, musicales, fusiones de teatro con medios audiovisuales; salas de teatros de concepción clásica, modernas y actuaciones al aire libre. Sobre los escenarios teatrales escucho también música clásica, opereta y ópera. Casi todo en Londres, la ciudad donde he descubierto el teatro. Y casi todo en inglés, aunque también obras sueltas en español y alemán. He decidido recordar algunas de las obras que he visto en los últimos dos años y plasmar aquí mis impresiones. Porque hay obras que no debería olvidar.

Si tuviera que elegir una obra, una sola, que haya tocado todas mis fibras, creo que ésa sería The Inheritance (Part I), la primera parte de una monumental obra escrita por Matthew López y dirigida por Stephen Daldry basada en la novela “Howards End” de E. M. Forster, escritor al que todavía no he tenido el gusto de leer. Arrolladora, chocante, profunda, superficial, actual y morbosa, la obra comienza con una suerte de clase en que unos chicos aprenden a escribir. El posible tema de sus escritos lleva a la comparación entre el mundo que hoy se han formado los hombres homosexuales y aquél que vivió la generación anterior en los tiempos de la rápida y letal expansión del sida. La obra es, simplemente, perfecta: la actuación de los personajes, el tema, el desarrollo, los cambios de ritmo, las reflexiones, los chistes; todo. Tres horas más media de descanso que se hacen cortas. Hablando de cambios de ritmo, siempre recordaré aquella escena en que uno de los personajes, apenas un niño, relata su experiencia en un cuarto oscuro de Praga. La escena, que rompe con el tono jocoso anterior, se vuelve misteriosa; después, sensual e incluso sexual, y sospecho que muchos de los allí presentes sintieron ganas de estar en otra parte; después, de repente, el horror. Un horror que paraliza y provoca un sudor frío. Me pareció increíble que tal cantidad de sensaciones intensas pudiera condensarse en apenas unos minutos. Tuve la suerte de ver esta obra en las sesiones previas a su estreno oficial en el Young Vic, el día en que está presente la prensa. Después de eso, lleno total y traslado al West End.

Hay, claro, otras muchas obras que me han causado gran impresión. Ahí está Trainspotting, la obra basada en la novela de Irvine Welsh cuya historia, emplazada en el Edimburgo de los años ’80, cuando la adicción a la heroína era un problema de primer orden, es sencillamente brutal. Su trabajosa interpretación para todos aquellos que no estamos familiarizados con el dialecto scots no es dificultad para disfrutar del humor hilarante de su primera parte y de la brutalidad absoluta de su segunda mitad. Y ahí reside la fuerza de esta obra, en el horror y la violencia, en no creer que lo que estás viendo sea posible y en empezar a creer que no se trata de una simple actuación sino de algo real que sucede delante de tus ojos, apenas a unos palmos de distancia. Ahí entra la magia de un teatro recogido y próximo, The Vaults, con su escena central y alargada, y de una puesta en escena que interactúa groseramente con los asistentes.

Hablando de teatros alargados y pequeños y de obras donde el horror y la pena juegan un papel principal, un clásico: Mother Courage and Her Children, la cumbre del drama alemán escrita por Bertolt Brecht, interpretada en el Southwark Playhouse. Madre Coraje, siempre en movimiento, trata de sobrevivir en esa Polonia devastada por la Segunda Guerra Mundial. Sirviéndose del contrabando y de sus malas artes, porque todo vale para sobrevivir, trata de salvar a sus tres hijos. Arrastra sus pertenencias en un carro, aquél que se convirtió en el símbolo del éxodo germano poco después. Ella logra salvarse mientras sus hijos corren suertes diversas. Este largo alegato antibelicista es difícil de disfrutar. Mantiene alerta y causa lástima.

Cambiando de tercio, una de las obras más originales que he visto ha sido Our Great Tchaikovsky, en The Other Palace. Hershey Felder, único personaje sobre el escenario, hace las veces de narrador y personaje principal. Pianista, repasa los episodios más notables de la biografía del compositor a la vez que interpreta extractos de las piezas que compuso en esos momentos de su vida. La música y las palabras casan a la perfección y, de pronto, en la música de Tchaikovsky cobran sentido sus avatares y sentimientos. Las ganas de superación, la petulancia, el hastío, la homosexualidad forzosamente oculta, el amor, la fama; todo está en su música.

Otra pequeña gran obra: Midnight, un musical casi inverosímil representado en el Union Theatre. Adoro este teatro, pequeñísimo, casi íntimo, donde la obra sucede prácticamente ante tus narices y casi para solamente para ti. Las obras que aquí he visto me han parecido buenas todas, aunque ésta se ha llevado la palma. En la Nochevieja de 1937, una pareja del Azerbayán soviético se dispone a celebrar la entrada en el año nuevo cuando llaman a la puerta. Alguien ha caído por la ventana poco antes y un agente de la NKVD, la policía secreta de Stalin, se persona y pregunta a la pareja si puede descansar un momento en su piso. Lúgubre e ingeniosa, la obra me pareció un auténtico tesoro oculto. Lo mejor, la actuación. Cuatro actores que actúan, cantan, bailan y tocan instrumentos clásicos, todo a la vez y como si fuera lo más natural del mundo.

Esta entrada es ya más larga de lo que había previsto y hay todavía varias obras en el tintero de las que merece la pena acordarse. Volveré con más en una segunda parte.

producido en inglés, alemán | visto en inglés

H IS FOR HAWK – helen macdonald

¿Es una novela? ¿Una biografía, una autobiografía? ¿Ficción o no ficción? En cualquier caso, se trata de uno de los libros más originales que he leído últimamente.

Helen está devastada por la muerte de su padre. Lentamante, sin querer y sin apenas darse cuenta, se introduce en una espiral de preguntas y autoanálisis. Cetrera experta, un impulso le lleva a adquirir un azor, el ave rapaz más difícil de domar y su obsesión desde muy niña. Obsesionada con la cetrería desde pequeña, Helen ha leído muchos libros sobre este deporte; uno solo no le gustó: “The Goshawk“, de Terence Hanbury White, que describe los patéticos esfuerzos del escritor por entrenar a un azor sin ayuda experta. White, escritor relegado hoy a la segunda categoría de la literatura, fue el autor de los libros que imaginaron la leyenda artúrica tal y como la conocemos hoy en día, incluyendo la figura del mago Merlín en la historia. Inmensamente popular en vida, Helen nos describe a un White inseguro y despreciativo de sí mismo, incapaz de conciliar su anhelo de pertenencia a la alta sociedad británica con su homosexualidad y sus deseos de sadismo. La narración entrelaza la exploración introvertida de los sentimientos de Helen y White, en distintos momentos y por motivos diferentes, al entrenar a sus azores. Helen, tratando de superar la muerte de su padre y su cada vez más acusada soledad; White, intentando dar una razón de ser a sus deseos reprimidos. Y ambos buscando su lugar en el mundo.

El libro obliga a una lectura pausada. Es denso, contiene un vocabulario un tanto curioso, está lleno de reflexiones cotidianas sobre sensaciones y sentimientos, sobre el valor del paisaje como un ente histórico, creado, cuyo valor identitario es tanto o mayor que su valor natural. Es un libro plano en el sentido de que ocurren pocas cosas, como tampoco ocurren en las novelas de, por ejemplo, Virginia Woolf, y también porque carece de grandes finales que permitan terminar la historia de manera clara, tal y como hizo Kafka. Se trata de un viaje a la introversión y al análisis, a un plano del pensamiento que tiene difícil cabida en las novelas, y sin embargo es un libro que no podría considerar filosófico. Es bello y frustrante, contiene reflexiones para subrayar dentro de párrafos densos, incluso farragosos.

Cuando Helen recorría el paisaje pantanoso de Cambridgeshire, recordando su niñez y la figura  de su padre ya desaparecida, yo recordaba mis paseos por aquel mismo paisaje, ahora hace prácticamente un año, inmerso en la búsqueda de una catarsis para depurar mi memoria de mi relación reciente, llegada a su fin. Helen, con su libro, me ha hecho pensar más que disfrutar, y bregar entre sus páginas más que transportarme por ellas. Dos veces lo cogí y dos veces lo dejé, y no fue hasta la tercera que conseguí leerlo entero. Por alguna razón, jamás dudé que fuera a terminarlo, y siempre pensé que contenía lecciones de las cuales iba a extraer algo útil.

escrito en inglés | leído en inglés

PAYBACK – frank schirr macher

A medio camino entre la divulgación y el ensayo, Schirr Macher nos alerta de los peligros que conlleva la digitalización de todos los aspectos de nuestras vidas, con especial atención a la transformación de nuestro cerebro en cuando a la pérdida de atención. Divulgación, porque describe un buen puñado de experimentos científicos relativos al comportamiento humano, y ensayo porque defiende la existencia de un problema complejo, la pérdida de valoración de la información que nos llega, y apunta tímidamente posibles soluciones.

Por pasos. El libro se subtitula “Warum wir im Imformationszeitalter gezwungen sind zu tun, was wir nicht tun wollen, und wie wir die Kontrolle über unser Denken zurückgewinnen“. Aunque la cita no es suya, define muy bien el contenido del libro. Si no me equivoco, podemos traducirlo así: “Por qué en la era de la información nos vemos forzados a hacer lo que no queremos hacer, y cómo recuperar el control sobre nuestro pensamiento”. Básicamente, el autor defiende que la información es algo así como una droga de la que siempre se quiere más y cuyo conocimiento, además de no saciarnos, nos impide distinguir entre lo que es importante y lo que no, lo que hace que cometamos errores profesional y personalmente. El hecho de que la información sea hoy omnipresente desdobla nuestro carácter entre el cuerpo y la nube, algo para lo que nuestro cerebro no está preparado, lo que a su vez nos produce dejadez y ansiedad y hace que, efectiva,ente, terminemos por no hacer lo que queremos. Tras analizar por encima el funcionamiento de Internet y los conceptos base de la inteligencia artificial, se concluye que algunas soluciones pasarían por un nuevo modelo de enseñanza y la adaptación humana¿Más o menos? Bueno, aunque el libro es más complejo, creo que lo anterior sirve como un pequeño resumen de la cuestión central que aborda.

Tremendista aunque el autor, dándose cuenta de su tono, niega que lo sea, el libro es fuerte en abordar los problemas y débil en apuntar soluciones. Es sin embargo interesante, y la disposición de los capítulos lo vuelve fácil de leer a pesar de la aridez de su temática. Encontré este libro en el Goethe Institut, gratis para quien quisiera recogerlo, y la verdad es que no me arrepiento de habérmelo llevado, aunque es cierto que a veces el autor se repite de manera que el libro se vuelve algo machacón.

escrito en alemán | leído en alemán

HEY SKY, I´M ON MY WAY – ilu ros

Hey Sky, I’m on my Way. A Book about Influential Women” es el primer libro de la ilustradora Ilu Ros. Con una factura muy atractiva que despliega dibujos a toda página, otros más pequeños y textos esbozados a mano alzada, descubre ante el lector las biografías de 27 mujeres y de 1 grupo de ellas como sujeto colectivo.

El formato casi cuadrado, la elección de la tapa blanda y la estructura basada en una ilustración-retrato a color seguida de dos páginas donde el texto se dispone en torno a varias imágenes son, creo, un acierto. La selección de mujeres es diversa; no distingue épocas o continentes y nos acerca tanto a personajes casi míticos como a figuras ampliamente desconocidas. Por destacar alguna, me ha llamado la atención la inclusión de Mary Seacole; tantas veces pasando por lugares que llevan su nombre y no tenía ni idea de quién era -Gracias, Ilu.

Pero un libro de ilustración es, a fin de cuentas, sobre ilustración, y ésta sigue un estilo definido y constante a lo largo del libro. A color, con un realismo que no llega a definirse  y provoca una agradable impresión de ligereza, las ilustraciones están pintadas con acuarela y realzadas con tinta o lápiz. Las imágenes principales, más trabajadas, siguen este patrón; las secundarias, más pequeñas, se permiten guiños a estilos más antiguos: al grabado, a las fotografías de los periódicos; en una ocasión, al estilo personal de Frida Kahlo. A veces el dibujo gana un mayor protagonismo sobre la pintura y a veces aparece el collage.

De la selección, como suele decirse, son todas las que están, pero no están todas las que son. Este libro propone un recorrido sucinto y ameno por las vidas de un grupo de mujeres reivindicadas por el feminismo, esa corriente que está ahora tan en boga y es tan necesaria.

escrito en inglés | leído en inglés