FOOD – getrude stein

Cuando Getrude Stein publicó estos poemas en el contexto vanguardista de su época,  debieron de resultar una delicia. Sin emargo, una vez aceptada la genialidad del concepto y la forma, sus ininterrumpidos extrañamientos semánticos, que dificultan la lectura hasta niveles inimaginados, y su aparente falta de trama terminan por aburrir. Soy amigo de utilizar estos recursos en su justa medida y en casos concretos. Algunos de los extrañamientos de Stein juegan con la fonética y nos hacen leer cosas que no están escritas (“chicken is a third“); otras veces nos hacen reflexionar (“take no remedy lightly, take no urging intently, take no separation leniently, beware of no lake and no larder“). Repetidos hasta el infinito, la rotura de las leyes sintácticas y la unión de palabras arbitrarias termina, sin embargo, por cansar. ¿Me ha gustado? Bueno, me ha sorprendido, me ha encandilado a veces, he aprendido; gustarme, no sé.

escrito en inglés | leído en inglés

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LANCE – vladimir nabokov

Mi primera aproximación a Nabokov (Ay, “Lolita”, cuánto tiempo llevas en la estantería) ha sido a través de la colección ultrabarata Penguin Modern, cuyo título número 49 contiene tres de sus relatos: “The Aurelian“, escrito originalmente en ruso, “Signs and Symbols” y “Lance“, cuya factura original en inglés, ya que ha sido también mi idioma de lectura, es palpable y, en el caso de “Lance“, a cada línea.

The Aurelian” me ha gustado lo justo. Me ha costado un poco meterme en la historia y, si bien aprecio la originalidad en el modo de contar la frustración de las perspectivas vitales en el Berlín de entreguerras, a través de un tendero de mariposas disecadas que, en lugar de venderlas, lo que de veras desea es ver mundo y atraparlas por sí mismo, no ha llegado a convencerme del todo. El final, cruel, me ha dejado un sabor agridulce, aunque me cuidaré mucho de revelarlo.

Signs and Symbols” es un relato fundamentalmente triste que me ha cogido por sorpresa. Creo que no he llegado a digerirlo del todo. Muy corto, muy sencillo y muy duro.

Lance” es harina de otro costal. Con un estilo florido y ágil, haciendo uso de un sinnúmero de juegos lingüísticos y tópicos, Nabokov nos presenta un relato de ciencia ficción, que es apenas ciencia ficción y que no trata, en realidad, de ciencia ficción sino de personas, como los otros relatos del volumen; y que tiene la ambición de criticar al conjunto del género para reescribir sus bases -esto es, su temática de fondo y estilo- en unas pocas líneas; se da la paradoja de que Nabokov denosta la ciencia ficción por mala literatura mientras, a su vez, crea buena literatura utilizando ciencia ficción. Aunque no comparto la enmienda a la totalidad del género de Nabokov, el relato es brillante. Una pega: su protagonista es un adolescente. Tanto hincapié en desmontar tópicos y su figura central cae en uno de los tópicos principales. Una pega menor, después de todo.

Y “Lolita“, ¿para cuándo?

escrito en ruso e inglés | leído en inglés

EL VUELO DE LAS TERMITAS – luis leante

Este libro, que leí por recomendación de mi amiga Ilu Ros, no es un bestseller pero tiene todos los ingredientes para serlo. Empieza como uno malo; no por la calidad de la escritura sino por las expectativas que generan las primeras páginas: un lugar aislado -Roncesvalles-, un adolescente que no sabe nada de la vida -un novicio-, un objeto mágico que perseguir -una reliquia- y, sobre todo, un proceso de iniciación a la madurez, tal y como sucede en tantas y tantas novelas -un viaje que, además, prosigue por el Camino de Santiago.

Pues bien, resulta que el libro se desvía del Camino, del viaje de iniciación y de la maravilla con una naturalidad bastante impropia de este género. Y quizá eso es lo que más me ha sorprendido; no la trama en sí ni tampoco el lenguaje, sino la capacidad de contar una historia que, por el desapasionamiento al narrar escenas que ya son de por sí épicas o trágicas, tiene visos de realismo. Es, también, lo que más me ha gustado y lo que enriquece el libro.

Luego está el contexto histórico. Da la sensación de que es más adecuado que en otras novelas históricas, aunque también hay un deje en el lenguaje, algo difícil de explicar, de escritor primerizo orgulloso de que así sea, estricto en la utilización de ciertos vocablos de la época mientras se dejan también expresiones muy castizas y modernas que producen el efecto contrario. De todos modos, esto no impide que se disfrute la novela ni es tampoco un “error” en sí mismo. El libro fue publicado por la comunidad de Murcia pero, me parece, podría haber sido publicado por cualquier gran editorial comercial. En conjunto, me ha gustado bastante, y desde luego lo he disfrutado.

escrito en español | leído en español

MEINE FREIE DEUTSCHE JUGEND – claudia rusch

Claudia Rusch, escritora nacida en Alemania del Este, narra escenas de su niñez y adolescencia en clave política, con ironía y a veces mala leche. Contrapone el régimen comunista nacido de la ocupación soviética a su obsesión por Francia y los valores que representa Occidente. Su vida familiar y escolar se convierte en una alegoría de la generación que vio caer el muro de Berlín al filo de su vida adulta.

El libro se lee como una suerte de experiencias, ordenadas más o menos cronológicamente -o cuya cronología real no importa demasiado- y bastante sueltas. Casi como una serie de relatos cortos. La lectura es amena. He de decir, sin embargo, que es un libro bastante político; político quizá de más. ¿Estaba realmente la Stasi por todos lados? ¿Hay algo en la vida de Claudia que no sea un símbolo político? Se entiende que un libro sobre esa época y opuesto al sistema de entonces tenga una carga política grande, pero que ese rechazo sea parte central y palpable en la vida de una niña pequeña es algo más difícil de creer. Por otro lado, el libro comienza siendo algo divertido y fácil de comenzar a leer. El tono de las historias, sin embargo, es bastante monótono y, aunque la escritura es ciertamente buena y las historias están bien hiladas y son entretenidas, se echan de menos puntos álgidos y un hilo conductor más tangible.

En definitiva, un libro autobiográfico entretenido y que arroja cierta luz sobre la vida de la gente corriente en la DDR.

escrito en alemán | leído en alemán

SELECTED POEMS – sharon olds

De Sharon Olds, autora que conocí por recomendación de mi amigo Orlando, había leído “Stag’s Leap“, una obra con la que en su momento me sentí muy identificado y que, de algún modo, me ayudó a superar una difícil situación personal. Poco después me hice con esta antología, cuyos poemas han sido seleccionados por la autora.

La historia del libro es azarosa -la de mi ejemplar, quiero decir-, ya que acabó en el cubo de la basura de un hotel de Aviñón junto con el resto de mis cosas porque el servicio de limpieza decidió que esa noche yo no volvía de mi excursión a Nimes a hacer noche en el hotel. Anyway, un poco mojado por la llovizna y con el lomo algo tiznado de prefiero no saber qué, he terminado leyéndolo en bastante buen estado.

La antología contiene piezas de seis poemarios publicados entre 1980 y 2002, y ha sido interesante ver el desarrollo del estilo de la autora que, sorprendentemente, tampoco es que haya variado apenas en el espacio de 22 años. En general, el libro me ha gustado mucho. Los poemas de “Satan Says” y “The Dead and the Living” me han parecido frescos y lúcidos; están escritos -aunque no todos- con buen talante y tono positivo, y exploran primeramente la infancia, la adolescencia, el descubrimiento del sexo. Todos los poemas de “The Father” me han resultado tremendamente difíciles. Es Sharon Olds en estado puro: dura, realista y honesta hasta lo revulsivo. A pesar de tener una de las selecciones más cortas de la antología, es la parte que más me ha costado leer. Por supuesto, no por la calidad -muy buena- sino por el tema y las imágenes con que se desarrolla. Los poemas extraidos de “The Wellspring” -quizá los que más me han gustado- y  “Blood, Tin, Straw” exploran la vida en familia, el amor conyugal y la experiencia de la maternidad. Finalmente, la selección de “The Unswept Room” me ha parecido la más floja. Le viene bien el título, ya que se trata de una serie de poemas cuyo batiburrillo temático -los hijos, el racismo, el sexo, el matrimonio- ya había sido explorado en poemarios anteriores y, a mi parecer, con mejor fortuna. O quizá sea simplemente que no podían sorprenderme mucho habiendo leído el resto de la antología primero.

Después de terminar este libro, mi respeto por Sharon Olds ha crecido. Me gustaba antes y me gusta más ahora.

escrito en inglés | leído en inglés

LOS DETECTIVES SALVAJES – roberto bolaño

Cuando yo tenía veinte o veintiún años y devoraba poesía y novela latinoamericanas, le expresé a un amigo mi intención de leer a Bolaño. Resultó que él leía en ese momento un libro de Bolaño y, celoso de sus lecturas sin venir a cuento, como si leer los mismos títulos fuera pecado, me dijo que su mejor amigo y Recomendador Oficial de Libros, amén de excelente crítico oficioso, le había dicho que Bolaño era lo más y que no hacía falta leer ni a Borges ni a Cortázar porque ya estaban contenidos en Bolaño. Por supuesto, mi amigo no había leído ni a Borges ni a Cortázar y yo, que los admiraba con toda mi alma, le cogí una tirria inmerecida a Bolaño que me alejó de sus novelas durante años. Hay libros así, que odias porque a alguien le gustaron o le disgustaron. Algún día quizá supere mis odios y lea a Shakespeare…

A lo que íbamos. “Los detectives salvajes” es una novela abierta, formalmente experimental, estilísticamente llana -que ni mucho menos simple- y mezcla de varios registros. Y sobre todo larga, muy larga. La primera y la última parte son el diario de García Madero, un aprendiz de poeta que se junta con el grupo autodenominado real visceralista. Entre parte y parte del diario se sucede una enorme digresión contada a base de entrevistas que cubren tres continentes y unos veinte años. ¿Hay algo de Borges? Sí, algo hay, aunque ni mucho menos tanto como para que todo Borges esté contenido en el libro. Bolaño más bien parece querer despegarse de la influencia de Borges. Y de Cortázar, otro tanto.

El libro es una delicia. Da pie a la risa, a ponerse cachondo -porque al principio hay sexo para todos los gustos-; luego, a la reflexión, a la tristeza. Es surrealista. Juega con las emociones y la experiencia del lector para hilvanar los hilos que sujetan las tramas. Es mentiroso y desvirtúa la realidad cuando le parece. Al parecer, también contiene muchos elementos biográficos del autor. Es quizá una fiel realidad del Méjico de mediados del siglo XX. Porque si hay un lugar que queda retratado en el libro más que ningún otro es Méjico y, más en concreto, Ciudad de Méjico; la ciudad y sus gentes, la pobreza decente, el cambio de generación, el crecer en aquel lugar y aquella época siendo un un joven, una joven, pobre y con aspiraciones literarias aumentadas; con el ímpetu y la creencia de poder reformar el mundo -reformar la poesía- y ponerla patas arriba. Es un golpe de realidad; si en época de Bolaño el realismo mágico estaba agotado, “Los detectives salvajes” es quizá la vuelta de la magia al realismo. La magia que se agota y se da de bruces contra la realidad. El libro es una delicia.

¿Qué diría Borges? Probablemente y a la vista de la vasta extensión de la novela, que de Bolaño hubiera preferido sus relatos cortos. Pero como yo no soy Borges, diré que el libro me ha encantado. Por ponerle una pega, diré que el final me lo esperaba. Lo esperaba ya desde mucho antes; quizá desde la mitad del libro o quizá desde el comienzo de la segunda parte. Pero el final es una mera excusa. Si es que hay un final.

escrito en español | leído en español

CHILD 44 – tom rob smith

Es inhabitual que yo lea un súperventas de este tipo, un libro trepidante repleto de acción que me fue regalado por una buena amiga, con una portada atractiva y una historia interesante y fácil de seguir.

La cosa es que este tipo de libros se centra precisamente en eso, en hilos narrativos donde la acción no falta y el lector se queda enganchado mientras la historia -en este caso, la de unos crímenes- se resuelve. Hay también un contexto, la Unión Soviética estalinista, que domina la narración hasta el punto de que el estado de locura social provocado por el terror gubernamental es en sí mismo un personaje, y ahí reside, para mí, el punto fuerte de la novela y lo que provoca afición. El resto es facilón, más si cabe que en libros semejantes. Los personajes, excepto el protagonista, son bastante planos. El lector se enfrenta, por otro lado, a nombres de personajes que apenas tienen qué decir en el conjunto de la historia, como si su mero nombre pudiera humanizarlos; sin conocer sus pensamientos o conociéndolos solamentre a través de las reacciones descritas por un narrador impersonal. El estilo es descaradamente simple; diseñado para serlo, sí, pero muchas veces rayano en lo simplón. Da la sensación de estar leyendo una versión simplificada del idioma, deliberadamente acortada, con las palabras restringidas a su primera acepción. El curso de la acción y la descripción de ésta, junto con la escritura desbrozada del autor, crean una atmósfera de guión de Hollywood; el libro tiene menos de novela que de película.

Ahora bien, es un libro entretenido, perfecto para dejar de pensar en la rutina y leer en cualquier parte. Y la historia, aunque tiene giros cogidos con pinzas, es sugerente y se deja leer bien. Leyéndolo he pasado buenos ratos y, aunque no me haya provocado placer estético, sí que me ha servido para pasar el tiempo y disfrutarlo.

escrito en inglés | leído en inglés