LA BUENA LETRA – rafael chirbes

Con el uso de una segunda persona que dota al texto de un aura particular, Ana, mujer mayor cuya casa quieren demoler para construir un bloque de viviendas, repasa la memoria contenida en sus viejas paredes y cuenta su historia, drama familiar anclado en la postguerra española, con todas las pequeñas miserias y vicisitudes que trata de superar para llegar no sabe a dónde o a qué.

La prosa clara de Chirbes permite que el lector descifre las emociones de los personajes sin necesidad de describirlas. Es una novela corta dura y triste, algo caótica a conciencia y sin embargo lineal, a pesar de que el uso de ese “tú” o “te” o “a ti” constante nos recuerda que hay un presente del que aún queda algo por descubrir.

Es una obra que por su temática, su complejidad y su extensión no puede compararse a aquella obra fantástica que es “Crematorio“. Ambos libros son muy distintos y avalan el genio de Chirbes para cambiar de temática aunque, quizá por su tono o por la sensación de impotencia, no de registro.

escrito en español | leído en español

PUBLIC LONDON – anónimo

New London Architecture publicó en 2015, como celebración de su décimo aniversario, dos volúmenes que celebran los proyectos londinenses que modifican el espacio público, construidos o planteados desde su fundación hasta ese momento. El primer volumen, “Ten Years of Transforming Spaces“, contiene siete capítulos que repasan la concepción de los proyectos elegidos de una manera amplia, centrado no solamente en el proyecto arquitectónico sino también en la legislación que lo ha hecho posible, la financiación y los actores implicados en cada etapa. El segundo volumen, “Showcase“, es una guía amplia de proyectos que resalta los más importantes en cada sector, sea éste la arquitectura, el urbanismo o las infraestructuras.

El punto más fuerte de ambos volúmenes es la presentación gráfica, absolutamente fantástica. Eso sí, completamente basada en fotografías, con la aparición ocasional de bocetos y fotomontajes. El texto, por otro lado, podría parecer críptico a personas ajenas al desarrollo de la arquitectura británica, a pesar de los esfuerzos del libro por aclarar los conceptos de cada regulación. Este tecnicismo intrínsico a la narración del primer tomo contrasta poderosamente con la falta total de planos y dibujos técnicos, habituales en publicaciones especializadas. Y como dato curioso, no hay mención de los autores más allá del prólogo; por supuesto, estos volúmenes compendio son obra de mucha gente; aún así, es curioso que ni siquiera aparezcan los autores de cada capítulo.

En conjunto, los dos volúmenes ofrecen una lectura amena gracias a sus muchas imágenes de calidad. Los textos, relativamente sucintos, dan una visión amplia y concisa de la arquitectura del espacio público londinense durante el primer quinquenio de este siglo y de algunos de los mecanismos que la han sustentado, aunque su valor para alguien totalmente ajeno a estos mecanismos podría ser limitado.

escrito en inglés | leído en inglés

CON EL AGUA AL CUELLO – petros márkaris

Resulta fácil simpatizar con los griegos de la Gran crisis, cuyas preocupaciones económicas personales se mecen al vaivén de las noticias macroeconómicas en esta novela, fiel reflejo de una realidad que, como español, también he vivido. El retrato social, punto fuerte de la novela, la vuelve humana y ceñida a un ámbito temporal muy concreto, incluso la convierte en una novela de andar por casa, con sus diálogos breves sobre la crisis y las soluciones salomónicas para remediar el mundo. Todo lo cual es, claro, nada más que un contexto para ambientar una serie de crímenes que salpican a los sectores económicos por los cuales Grecia ha quedado tocada.

Se trata de una muy decente novela policíaca que, pese a quedar encasillada en el género, carece de acción. Los esfuerzos de ambientación se comen gran parte de la narración. A mi juicio, el libro es interesante, se lee con muchísima facilidad y su componente social le dota de una ambición realista de la que habitualmente carecen los thrillers. Quizá le falta un punto de fuerza. De la conveniencia del final, que es agridulce, todavía no sé qué pensar.

En suma, un libro para disfrutar y fácil de leer en casi cualquier situación, con una buena ambientación y que no necesita de una lectura sesuda para encontrar significados ocultos o para seguir la trama.

escrito en griego | leído en español

EL MATRIMONIO DE MACIEJ BORYNA – władysław s. reymont

Esta novela corta tiene todos los grandes ingredientes de una tragedia: amor, dinero y agravios. Maciej Boryna es un campesino acaudalado -tanto como se puede ser en un pueblo pequeño y sin ningún título nobiliario o cargo administrativo-, respetado, todavía físicamente robusto, seguro de sí mismo y dos veces viudo. En medio de una trifulca con sus hijos, que no ven el momento de recibir su parte de la herencia y amenazan con demandarlo ante el tribunal local por esta causa, el alcalde aconseja a Maciej casarse por tercera vez con una mujer mucho más joven, quien para colmo tiene fama de libertina y cuya madre trata de concertar un matrimonio lo más ventajoso posible.

Estos ingredientes, universales y no demasiado originales, sirven para desarrollar una historia realista en la que las preocupaciones y alegrías del campesinado quedan bien reflejadas. La vida campestre regida por la naturaleza y la religión, el universo local que propicia los chismes y las habladurías, la espiritualidad, la envidia, las distracciones; todo ello es parte de la histora, uno de cuyos aciertos es transmitirlos de manera liviana y directa, describiéndolos únicamente en la medida que influyen en la trama principal. El resultado es una novela naturalista, en mi opinión, inusualmente poco densa, algo que en su género se agradece.

La novela, que sigue una única trama de manera lineal y contempla diferentes puntos de vista, me ha resultado bastante entretenida. Acaso otro de sus aciertos sea el trato igualitario de todos los protagonistas, ninguno de los cuales merece mejores cualidades que los demás. Rompedora, como novela, no me parece. Genial tampoco. Algo comedida, tímidamente huidiza de valores moralizantes, sí; una lectura entretenida y ligera, también.

La edición que he leído, de Ediciones Rueda, es cómoda de leer, aunque tiene bastantes faltas ortográficas en las primeras páginas. Se echa de menos una advertencia ante el desenlace abierto del libro. Una suspicacia me hizo consultar internet y aprender que este libro es, en realidad, el primer volumen de una tetralogía titulada “Los campesinos“. Habrá que leer los otros tres libros antes de formular un juicio definitivo sobre la obra.

escrito en polaco | leído en español

GRANTA 127. JAPAN – vv.aa.

Cuando leí el número 131 de Granta me quedó claro que iba a volver a acercarme a esta revista literaria. Buceando en una tienda de segunda mano encontré este número sobre Japón, poco después de decidir que iba a visitar el país este año. Lo llevé conmigo y comencé a leerlo en el avión. Sin embargo, el primer relato me resultó tan profundamente desasosegante que lo dejé de lado al poco de empezar porque, en fin, yo deseaba tener una buena impresión de los lugares que iba a visitar. Una vez de vuelta lo retomé.

La calidad literaria de todas las piezas es alta y, en algunas, muy alta. La mayor parte de los escritos que componen la publicación son relatos cortos, aunque hay también cruces entre fragmentos biográficos y ensayos, al igual que dos reportajes fotográficos bastante interesantes -que me abstraeré de comentar dada la naturaleza literaria de este espacio- y un poema. Aunque las traducciones de escritores japoneses dominan la selección, aparecen algunos originales anglosajones y una traducción del español. El tema en común de todas las piezas es el Japón contemporáneo; los relatos aluden a la sociedad de hoy y a cómo puede desarrollarse en un futuro próximo. Incluso los relatos más históricos no van más allá del siglo XX y parecen anticipar la sociedad nipona actual.

A Clean Marriage“, de Sayaka Murata, me molestó con su desasosiego y su inquietud. Me resultó un relato desagradable y a pesar de todo brillante. Narra los esfuerzos de una pareja de Tokio por tener un hijo sin hacer uso del sexo, ya que entienden el sexo y el matrimonio como elementos diferenciados e irreconciliables. “Breakfast“, de Michael Emmerich, sigue la visita relámpago de una mujer a Tokio para visitar a su exmarido, a quien ha abandonado en su huida al sur, lo más lejos posible de Fukushima, tras la catástrofe nuclear. Se trata de un relato interesante y bien hilado, aunque carece de la ambición de otros de esta selección. Ambición le sobra a “Variations on a Theme by Mister Donut“, de David Mitchell -cuyo libro más conocido, “Cloud Atlas“, pasó por mis manos en 2013-, un relato muy interesante e incluso divertido, bien contado, con una estructura muy cuidada y cuya única falta es, en mi opinión, aclarar en ciertas líneas el fondo del relato cuando éste ya era evidente.

Linked“, de Ruth Ozeki, me resultó entrañable y resultón, aunque quizá excesivamente humilde al contraponer a la autora con el recuerdo de su abuelo, mientras que “Things Remembered and Things Forgotten“, de Kyoko Nakajima, describe la relación entre dos hermanos de una manera algo desconcertante. “Final Fantasy III“, de Tao Lin, es un relato un tanto extraño que mira a Japón desde la perspectiva de la emigración. “Blue Moon“, de Hiromi Kawakami, es una narración madura sobre la perspectiva de la muerte, alejada tanto del sentimentalismo como de la épica personal.

The Japanese Firefly Squid“, firmado por Kimiho Hahn, es el único poema del volumen y está cargado de referencias a Japón a pesar de su corta extensión. A partir de “Spider Lilies“, de Hiroko Oyamada, muchos textos me resultaron un poco más caóticos, bien con estructuras ligeramente desorganizadas o con argumentos que precisan de una mayor extensión para poder desarrollarse plenamente, y tuve la impresión de que ya había leído los mejores relatos del libro. La historia de “Spider Lilies“, en concreto, incide mucho en dos temas -la muerte y la capacidad productora del pecho materno- que en mi opinión no consigue -o intenta siquiera- reconciliar. “The Beauty of the Package“, de Pico Iyer, es un relato curioso sobre la tradición occidental de las bodas japonesas contemporáneas. “Pig Skin“, de Andrés Felipe Solano, es una lectura entretenida que cruza el relato detectivesco con la intriga. Acaso el relato más ambicioso sea “Printable“, de Toh Enfoe, cuya ciencia ficción nos transporta a un futuro en que las impresoras 3D pueden imprimir cualquier cosa. A mis ojos, el problema del relato es que este tema se junta con otros temas difíciles -la naturaleza de las traducciones, la emigración-, cada uno de los cuales requeriría un relato aparte. El resultado final es un texto denso e intrincado, difícil de seguir y que, a pesar de la claridad de sus ideas, no consigue transmitir todo lo que desea y llegar a un final original.

David Peace me dejó bastate indiferente con “After the War, Before the War“, inspirado en el viaje real de un afamado escritor japonés al Shangái colonial. El estilo del relato se me hizo por momentos insufrible y no pude dilucidar qué trataba de contar Peace exactamente, aunque quizá la culpa sea del editor, ya que no se trata de un relato cuyo fin esté en sí mismo sino del extracto de una novela. Adam Johnson narra sus impresiones de Corea del Norte en “Scavengers” desde una perspectiva occidental. Creo que su relato me hubiera impresionado si no hubiera estado interesado en este tema anteriormente y hubiera visto videologs de otros viajeros contando experiencias similares.

The Dogs” es una historia distópica muy abierta, que engendra muchas preguntas y ofrece pocas respuestas. Al igual que “A Clean Marriage”, este relato de Yukiko Motoya me resultó inquietante y desagradable, y me pareció sin embargo bien contado y de buena calidad. “Arrival Gates” es el ensayo algo melancólico y bastante poético de Rebecca Solmit, basado en su visita al templo de Fushimi Inari. Honesto y bien escrito, aunque quizá no demasiado original, contiene algunas de las mejores líneas de toda la antología. “Pink“, de Tomoyuki Hoshino, me desconcertó. No sé muy bien qué pensar de esta historia de mujeres que dan vueltas sobre sí mismas para huir de una ola de calor. Casi todo el relato me encantó; llegando al final, sin embargo, me volvió a desconcertar -esta vez, decididamente, de manera negativa- el acercamiento súbito del desenlace. El desenlace en sí mismo, con su relación entre los conceptos de espacio y tiempo, me gustó, pero creo que al relato le hubiera ido bien un final más abstracto y abierto al estilo de “The Dogs”.

Lo más curioso de este número es que pude entender perfectamente las historias escritas por occidentales, sin importar su país de procedencia. Sabía muy bien de dónde venían, comprendía las estructuras, la filosofía que unía los relatos y el por qué de los inicios, los finales y el estilo. Las historias japonesas, por otro lado, me desconcertaron casi todas. ¿Por qué esta referencia, este cambio de ritmo, este tema, esta distopía, este final? Incluso después de haber estado allí no logro comprenderlos del todo. El haberlo leído después de mi viaje y no antes, por otro lado, lo considero un acierto. Creo que he disfrutado mucho más de los relatos por conocer algunos de los lugares en los que se ambientan y habiendo visto un poco de la sociedad japonesa. En conjunto, este volumen me parece interesante y recomendable, y es probable que vuelva a leer otro número de Granta en el futuro.

escrito en japonés, inglés y español | leído en inglés

LA IGNORANCIA – milan kundera

Dos checoslovacos emigrados durante el régimen comunista a Francia y Dinamarca, respectivamente, enfrentan con distancia e incluso aprensión la perspectiva del regreso tras el acercamiento de su país a Occidente. Asentados en el extranjero durante veinte años, su respuesta a los acontecimientos históricos difiere de lo que se espera de ellos. ¿Qué significa emigrar y cuánto pesa el amor por el lugar de origen? Durante una narración tan ligera como compleja, Kundera trata de responder esta pregunta con una historia sencilla que se apoya, por un lado, en el mito de Ulises descrito en la Odisea y, por otro, en una etimología de la palabra “añoranza” -sinónimo de “nostalgia”- que deriva de “ignorancia”. La ignorancia del pasado lejano y del presente al que se ha vuelto a la espalda; la memoria que ignora el pasado de los lugares que hemos abandonado y recuerda fragmentos de cómo eran, dando importancia a detalles que nadie ha elegido recordar.

Ay, Kundera, viejo compañero que me has traido otro buen libro para pensar. Me acercé a él sin saber cuánto de mí mismo habría de poner como lector, y lo he terminado con ninguna respuesta y más preguntas que cuando lo empecé.

escrito en francés | leído en español

ANNA KARÉNINA – lev tolstói

1144 páginas. Punto y a parte.

Impresiones positivas: Muchas. La facilidad y ligereza de la lectura, el salto de narración entre tramas complementarias, de manera que ninguna llega a hacerse pesada. Ante todo, la complejidad psicológica de los personajes -sus intransigencias, sus debilidades, pasiones e innumerables pequeñas faltas y contradicciones-, el ansia ante el qué dirán y el qué haré, la preocupación por los temas más diversos, aquellos que nos sobrevuelan a todos en algún momento, explicados de la forma más sencilla y humana y, claro, la vigencia temática de esta aproximación. El realismo en estado puro, universal, que desprende la novela y atrapa al lector, centrado en las pequeñas desgracias y alegrías del día a día y del conjunto de los días al mismo tiempo que, para mí, es el punto más fuerte y la esencia misma de la novela.

Impresiones neutras: Algunas, porque hay cosas que no parecen suficientemente explicadas y que, sin embargo, una vez explicadas aportarían muy poco al fondo de la novela. La falta de contexto histórico e incluso, a veces, social. Un ejemplo: de no ser aficionado a la historia nunca habría adivinado que la mención de pasada a Montenegro se refiere a la revuelta de los montenegrinos contra los otomanos. Otro: de no haber visitado Karlóvy Vary, conocer su antiguo nombre alemán -Carlsbad- y haberme relacionado con checos, probablemente no habría podido identificar el lugar y comprender la importancia que esta ciudad balneario tenía y tiene para la alta sociedad rusa. Sin embargo, nada de esto afecta de veras la comprensión del libro. Otro rasgo del libro que me ha causado cierta impresión es el uso de paralelismos; mientras que algunas veces iluminan la narración, otras presuponen una estupidez del lector que la afea.

Impresiones negativas: La traducción terrible y plagada de errores tipográficos de Feedbooks. ¡Por favor! Acaso, también, el final de la parte séptima del libro, generador de cierto malestar, y la falta de recursos estilísticos generadores de tensión que, en cuanto a la transmisión eficaz de sentimientos humanos poderosos, ya estaban disponibles en época de Tolstói tal y como puede verse en “Cumbres borrascosas“.

Pero…, ¿de qué trata “Anna Karénina” (o “Ana Karenina“)? Unas veces de religión y otras de moral; también de la decadencia aristocrática, de las ideas en boga que llevaron -aunque eso el autor no podía saberlo- a la Revolución de Octubre; de Rusia, la urbana y cosmopolita y la rural y campesina; de las instituciones sociales que pueden tanto ayudarnos como aprisionarnos -la familia, la sociedad próxima de cada cual, el matrimonio, la iglesia-, las obsesiones individuales, la descendencia, la riqueza o la falta de ella; las diferentes actitudes ante la vida. Trata de personas con ideas, problemas y proyectos de futuro. Trata de Ana, una mujer inmersa en su propia red de incoherencias y contradicciones con quien es imposible no simpatizar y desesperarse.

1144 páginas recomendables si se leen con paciencia y ahínco, que apelan a los sentimientos, consiguen describir la razón mejor que el corazón y, si transmiten algo, es el vaivén y la zozobra de ambos, que el lector comprenderá en función de lo ya vivido.

escrito en ruso | leído en español