FOE – j. m. coetzee

Mi primera aproximación a Coetzee ha resultado extraña como extraño es el inicio del libro. Se toma prestada la figura de Daniel Defoe, el escritor británico conocido por haber escrito “Robinson Crusoe“, así como su novela. Sólo que no es Defoe sino Foe -un juego de palabras a lo que parece, ya que foe en inglés significa “enemigo” o “adversario”-, y Cruso en lugar de Crusoe, los personajes que pueblan su novela. Sólo Viernes continúa siendo Viernes, aunque uno muy distinto al novelado por Defoe.

La isla está desierta y es aburrida, desprovista de caníbales y peligros. La voz narradora no es la de Crusoe sino la de una mujer llamada Susan Barton que arriba a la isla que Cruso ya habita con Viernes. No conocemos sino retazos de su historia y ella se empeña en negárnosla, centrándose en las de Cruso y Viernes. La isla, al cabo, no es sino un pasaje de la novela yuxtapuesto a otros, de tal manera que me ha recordado al ideal novelístico expuesto por Milan Kundera en “El arte de la novela“. La historia de Susan y Viernes, la mujer náufraga y el esclavo africano, se mezclan entonces con las del escritor Foe. Todo resulta en un embrollo y una búsqueda y una disertación literaria y existencial irresoluta.

No sé qué impresión sacar de este relato. Empezó gustándome mucho, con todas sus referencias a “Robinson Crusoe“, historia que leí con once años. Contraponiendo todo lo contraponible a la novela clásica, Coetze utiliza un estilo propio; su literatura ha tenido en mí el curioso efecto de creerme leyendo una novela de fondo más moderno que su edad real y, sin embargo, con un vocabulario propio de historias más antiguas. Aunque mis expectativas respecto a la trama eran otras. Pensé que la reproducción de la novela de Defoe desde una perspectiva contemporánea y, sin embargo, en su tiempo histórico, serviría como excusa para hilvanar la novela completa. Después descubrí que era excusa, sí, aunque para comenzar una novela diferente. Tras leer la primera parte me había ido imaginando algo distinto; algo similar, si se quiere, al “Pierre Menard, autor de El Quijote” de Borges.

Aún así, he pasado un buen rato leyendo este libro. Los adjetivos que me vienen a la cabeza para describirlo son extraño, original, atrevido y raro.

escrito en inglés | leído en inglés

THE FESTIVAL OF INSIGNIFICANCE – milan kundera

unnamed-3Hace dos días terminé esta novela que, siguiendo los caminos de ciertos personajes vagamente relacionados a través de París, traza un esbozo de la insignificancia -con la grandeza que ello conlleva- del ser humano.

Grande Kundera; y también sencillo. ¿Seré el único al que “La insoportable levedad del ser” se le llegó a hacer pesado, mientras que otras novelas de Kundera, más ligeras, además de -y sobre todo- sus ensayos me parecen mucho mejores y menos densos, y quizás mucho mejores por menos densos?

Creo que esta obra merece la pena para cualquier lector amigo de Milan Kundera. También para los lectores que no lo son y quieren pasar el rato con una novela que, dentro de su sencillez narrativa, con ecos acaso del cine clásico de Hollywood, encierra muchos razonamientos y preguntas que, pese a su transcendencia, no levantan dolor de cabeza.

escrito en francés | leído en inglés

TIME: A USER’S GUIDE – stefan klein

972.1.1000.1000.FFFFFF.0Hace tres días terminé de leer este curioso libro. Lo compré un poco por impulso cuando lo vi por casualidad en una estantería; había leído buenas críticas y el tema me pareció interesante. Lo leí a duras penas, en situaciones en las que me fue difícil concentrarme, releyendo las mismas oraciones una y otra vez.

El libro es divulgativo. Se lee de manera bastante fácil y tiene varios puntos fuertes, aunque también otros que me han parecido más bien débiles. Habla de la percepción humana del tiempo y del concepto del tiempo desde varios puntos de vista como por ejemplo la física, la biología o la psicología; eso sí, siempre desde una óptica científica. El autor no es científico y probablemente eso haya incidido en la facilidad del libro de llegar al lector; sin embargo, he echado de menos un buen resumen al final de cada capítulo, algo que sí hubiera de un autor que no científico que trata de explicar ciencia. El libro contiene resúmenes o conclusiones por capítulos, aunque a mi juicio no son suficientemente claras de manera que,  si quiero consultar algo en el futuro, es probable que no me sirva simplemente con releerlas para recordar lo leído. Por otro lado el libro es muy germano en el sentido de que todos los argumentos se listan de manera clara y sin ambages. Aunque esto es en principio bueno, me ha parecido que el autor pasaba de un subtema o argumento al siguiente muy rápidamente, sin dar tiempo suficiente para asimilar la información recibida, y con conclusiones quizá algo precipitadas. Por último, parece ser que el libro intenta no ser sólo divulgativo sino basarse en todo lo expuesto para dar pautas al lector sobre cómo utilizar su tiempo; de ahí el título “Tiempo: Instrucciones de uso“. Bien, puesto que esa parte se limita poco más que al epílogo, no creo que lo haya conseguido, aunque sólo sea porque esas conclusiones no se han repetido lo suficiente a lo largo del texto ni con suficiente autoridad.

Así y todo es un libro que me ha gustado. Creo que el tema es muy interesante y algunos datos y experimentos citados me han llamado mucho la atención.  Recomiendo su lectura como una curiosidad, de la que además se puede sacar mucho provecho si se es espabilado, aunque no como un must-read.

escrito en alemán | leído en inglés

62/MODELO PARA ARMAR – julio cortázar

511075Novela puramente sostenida por palabras, cincelada a base de una piedra de hule, un muerto en un hospital, un restaurante, una señora mayor y una chica inglesa, un castillo sangriento, un cuadro sobre el tallo de una planta y una muñeca rota, imágenes que circulan por la Ciudad que puede ser París que puede ser Londres que puede ser Viena y que en cualquier caso es un tranvía del que suben y bajan -viajando,  personajes y escenas y metáforas que viajan adelante y atrás a través de Europa- un grupo de amigos que se entienden pero no entienden del todo y juegan a discutir sin sentido y a apostar sobre el recorrido del caracol Osvaldo y a enamorarse y desenamorarse y Feuille Morte que dice bisbis bisbis.

Divertida en ocasiones, algo inaprensible, trágica, desazonadora, excéntrica, real y surrealista, todo eso es 62. Difícil, bonita, terrible. Buena, mucho, aunque no está aquí la perfección fácil y sencilla de los cuentos de Cortázar y -las comparaciones son odiosas- nada hay en ella que pueda equipararse a Rayuela.

escrito en español | leído en español

EL ÚLTIMO VUELO DEL FLAMENCO – mia couto

principal-i-ultimo-vuelo-flamenco-i-estreno-cines-espan-22-julio-2011_1Magia, sencillez, abstracción y belleza se conjuran para crear este dulce relato hecho de historias e imágenes. La poesía y la experimentación con el lenguaje están presentes, sin ser excesivas, y dan un toque de irrealidad a una historia que debe ser muy real.

El libro comienza cuando, poco después de la guerra civil de Mozambique, una delegación de las Naciones Unidas acude a una aldea fronteriza, perdida en los confines del norte del país, para investigar la muerte de varios cascos azules que, según los locales, han simplemente “explotado” sin dejar rastro. Al delegado, un italiano, se le adjunta un “traductor” local, aunque él no necesita traducción. Los dos hombres tratarán de encontrar la causa de las explosiones y, para ello, interrogarán a la gente de la aldea.

Poco a poco, el lector va descubriendo las trazas de la corrupción, el sentimiento de raza y el de arraigo a la tierra, el trato a la mujer en la guerra, las huellas del colonialismo…; pinceladas aquí y allá que dibujan un boceto de África, pero cuyos temas son universales.

escrito en portugués | leído en español