PUBLIC LONDON – anónimo

New London Architecture publicó en 2015, como celebración de su décimo aniversario, dos volúmenes que celebran los proyectos londinenses que modifican el espacio público, construidos o planteados desde su fundación hasta ese momento. El primer volumen, “Ten Years of Transforming Spaces“, contiene siete capítulos que repasan la concepción de los proyectos elegidos de una manera amplia, centrado no solamente en el proyecto arquitectónico sino también en la legislación que lo ha hecho posible, la financiación y los actores implicados en cada etapa. El segundo volumen, “Showcase“, es una guía amplia de proyectos que resalta los más importantes en cada sector, sea éste la arquitectura, el urbanismo o las infraestructuras.

El punto más fuerte de ambos volúmenes es la presentación gráfica, absolutamente fantástica. Eso sí, completamente basada en fotografías, con la aparición ocasional de bocetos y fotomontajes. El texto, por otro lado, podría parecer críptico a personas ajenas al desarrollo de la arquitectura británica, a pesar de los esfuerzos del libro por aclarar los conceptos de cada regulación. Este tecnicismo intrínsico a la narración del primer tomo contrasta poderosamente con la falta total de planos y dibujos técnicos, habituales en publicaciones especializadas. Y como dato curioso, no hay mención de los autores más allá del prólogo; por supuesto, estos volúmenes compendio son obra de mucha gente; aún así, es curioso que ni siquiera aparezcan los autores de cada capítulo.

En conjunto, los dos volúmenes ofrecen una lectura amena gracias a sus muchas imágenes de calidad. Los textos, relativamente sucintos, dan una visión amplia y concisa de la arquitectura del espacio público londinense durante el primer quinquenio de este siglo y de algunos de los mecanismos que la han sustentado, aunque su valor para alguien totalmente ajeno a estos mecanismos podría ser limitado.

escrito en inglés | leído en inglés

CON EL AGUA AL CUELLO – petros márkaris

Resulta fácil simpatizar con los griegos de la Gran crisis, cuyas preocupaciones económicas personales se mecen al vaivén de las noticias macroeconómicas en esta novela, fiel reflejo de una realidad que, como español, también he vivido. El retrato social, punto fuerte de la novela, la vuelve humana y ceñida a un ámbito temporal muy concreto, incluso la convierte en una novela de andar por casa, con sus diálogos breves sobre la crisis y las soluciones salomónicas para remediar el mundo. Todo lo cual es, claro, nada más que un contexto para ambientar una serie de crímenes que salpican a los sectores económicos por los cuales Grecia ha quedado tocada.

Se trata de una muy decente novela policíaca que, pese a quedar encasillada en el género, carece de acción. Los esfuerzos de ambientación se comen gran parte de la narración. A mi juicio, el libro es interesante, se lee con muchísima facilidad y su componente social le dota de una ambición realista de la que habitualmente carecen los thrillers. Quizá le falta un punto de fuerza. De la conveniencia del final, que es agridulce, todavía no sé qué pensar.

En suma, un libro para disfrutar y fácil de leer en casi cualquier situación, con una buena ambientación y que no necesita de una lectura sesuda para encontrar significados ocultos o para seguir la trama.

escrito en griego | leído en español

GRANTA 127. JAPAN – vv.aa.

Cuando leí el número 131 de Granta me quedó claro que iba a volver a acercarme a esta revista literaria. Buceando en una tienda de segunda mano encontré este número sobre Japón, poco después de decidir que iba a visitar el país este año. Lo llevé conmigo y comencé a leerlo en el avión. Sin embargo, el primer relato me resultó tan profundamente desasosegante que lo dejé de lado al poco de empezar porque, en fin, yo deseaba tener una buena impresión de los lugares que iba a visitar. Una vez de vuelta lo retomé.

La calidad literaria de todas las piezas es alta y, en algunas, muy alta. La mayor parte de los escritos que componen la publicación son relatos cortos, aunque hay también cruces entre fragmentos biográficos y ensayos, al igual que dos reportajes fotográficos bastante interesantes -que me abstraeré de comentar dada la naturaleza literaria de este espacio- y un poema. Aunque las traducciones de escritores japoneses dominan la selección, aparecen algunos originales anglosajones y una traducción del español. El tema en común de todas las piezas es el Japón contemporáneo; los relatos aluden a la sociedad de hoy y a cómo puede desarrollarse en un futuro próximo. Incluso los relatos más históricos no van más allá del siglo XX y parecen anticipar la sociedad nipona actual.

A Clean Marriage“, de Sayaka Murata, me molestó con su desasosiego y su inquietud. Me resultó un relato desagradable y a pesar de todo brillante. Narra los esfuerzos de una pareja de Tokio por tener un hijo sin hacer uso del sexo, ya que entienden el sexo y el matrimonio como elementos diferenciados e irreconciliables. “Breakfast“, de Michael Emmerich, sigue la visita relámpago de una mujer a Tokio para visitar a su exmarido, a quien ha abandonado en su huida al sur, lo más lejos posible de Fukushima, tras la catástrofe nuclear. Se trata de un relato interesante y bien hilado, aunque carece de la ambición de otros de esta selección. Ambición le sobra a “Variations on a Theme by Mister Donut“, de David Mitchell -cuyo libro más conocido, “Cloud Atlas“, pasó por mis manos en 2013-, un relato muy interesante e incluso divertido, bien contado, con una estructura muy cuidada y cuya única falta es, en mi opinión, aclarar en ciertas líneas el fondo del relato cuando éste ya era evidente.

Linked“, de Ruth Ozeki, me resultó entrañable y resultón, aunque quizá excesivamente humilde al contraponer a la autora con el recuerdo de su abuelo, mientras que “Things Remembered and Things Forgotten“, de Kyoko Nakajima, describe la relación entre dos hermanos de una manera algo desconcertante. “Final Fantasy III“, de Tao Lin, es un relato un tanto extraño que mira a Japón desde la perspectiva de la emigración. “Blue Moon“, de Hiromi Kawakami, es una narración madura sobre la perspectiva de la muerte, alejada tanto del sentimentalismo como de la épica personal.

The Japanese Firefly Squid“, firmado por Kimiho Hahn, es el único poema del volumen y está cargado de referencias a Japón a pesar de su corta extensión. A partir de “Spider Lilies“, de Hiroko Oyamada, muchos textos me resultaron un poco más caóticos, bien con estructuras ligeramente desorganizadas o con argumentos que precisan de una mayor extensión para poder desarrollarse plenamente, y tuve la impresión de que ya había leído los mejores relatos del libro. La historia de “Spider Lilies“, en concreto, incide mucho en dos temas -la muerte y la capacidad productora del pecho materno- que en mi opinión no consigue -o intenta siquiera- reconciliar. “The Beauty of the Package“, de Pico Iyer, es un relato curioso sobre la tradición occidental de las bodas japonesas contemporáneas. “Pig Skin“, de Andrés Felipe Solano, es una lectura entretenida que cruza el relato detectivesco con la intriga. Acaso el relato más ambicioso sea “Printable“, de Toh Enfoe, cuya ciencia ficción nos transporta a un futuro en que las impresoras 3D pueden imprimir cualquier cosa. A mis ojos, el problema del relato es que este tema se junta con otros temas difíciles -la naturaleza de las traducciones, la emigración-, cada uno de los cuales requeriría un relato aparte. El resultado final es un texto denso e intrincado, difícil de seguir y que, a pesar de la claridad de sus ideas, no consigue transmitir todo lo que desea y llegar a un final original.

David Peace me dejó bastate indiferente con “After the War, Before the War“, inspirado en el viaje real de un afamado escritor japonés al Shangái colonial. El estilo del relato se me hizo por momentos insufrible y no pude dilucidar qué trataba de contar Peace exactamente, aunque quizá la culpa sea del editor, ya que no se trata de un relato cuyo fin esté en sí mismo sino del extracto de una novela. Adam Johnson narra sus impresiones de Corea del Norte en “Scavengers” desde una perspectiva occidental. Creo que su relato me hubiera impresionado si no hubiera estado interesado en este tema anteriormente y hubiera visto videologs de otros viajeros contando experiencias similares.

The Dogs” es una historia distópica muy abierta, que engendra muchas preguntas y ofrece pocas respuestas. Al igual que “A Clean Marriage”, este relato de Yukiko Motoya me resultó inquietante y desagradable, y me pareció sin embargo bien contado y de buena calidad. “Arrival Gates” es el ensayo algo melancólico y bastante poético de Rebecca Solmit, basado en su visita al templo de Fushimi Inari. Honesto y bien escrito, aunque quizá no demasiado original, contiene algunas de las mejores líneas de toda la antología. “Pink“, de Tomoyuki Hoshino, me desconcertó. No sé muy bien qué pensar de esta historia de mujeres que dan vueltas sobre sí mismas para huir de una ola de calor. Casi todo el relato me encantó; llegando al final, sin embargo, me volvió a desconcertar -esta vez, decididamente, de manera negativa- el acercamiento súbito del desenlace. El desenlace en sí mismo, con su relación entre los conceptos de espacio y tiempo, me gustó, pero creo que al relato le hubiera ido bien un final más abstracto y abierto al estilo de “The Dogs”.

Lo más curioso de este número es que pude entender perfectamente las historias escritas por occidentales, sin importar su país de procedencia. Sabía muy bien de dónde venían, comprendía las estructuras, la filosofía que unía los relatos y el por qué de los inicios, los finales y el estilo. Las historias japonesas, por otro lado, me desconcertaron casi todas. ¿Por qué esta referencia, este cambio de ritmo, este tema, esta distopía, este final? Incluso después de haber estado allí no logro comprenderlos del todo. El haberlo leído después de mi viaje y no antes, por otro lado, lo considero un acierto. Creo que he disfrutado mucho más de los relatos por conocer algunos de los lugares en los que se ambientan y habiendo visto un poco de la sociedad japonesa. En conjunto, este volumen me parece interesante y recomendable, y es probable que vuelva a leer otro número de Granta en el futuro.

escrito en japonés, inglés y español | leído en inglés

PAYBACK – frank schirr macher

A medio camino entre la divulgación y el ensayo, Schirr Macher nos alerta de los peligros que conlleva la digitalización de todos los aspectos de nuestras vidas, con especial atención a la transformación de nuestro cerebro en cuando a la pérdida de atención. Divulgación, porque describe un buen puñado de experimentos científicos relativos al comportamiento humano, y ensayo porque defiende la existencia de un problema complejo, la pérdida de valoración de la información que nos llega, y apunta tímidamente posibles soluciones.

Por pasos. El libro se subtitula “Warum wir im Imformationszeitalter gezwungen sind zu tun, was wir nicht tun wollen, und wie wir die Kontrolle über unser Denken zurückgewinnen“. Aunque la cita no es suya, define muy bien el contenido del libro. Si no me equivoco, podemos traducirlo así: “Por qué en la era de la información nos vemos forzados a hacer lo que no queremos hacer, y cómo recuperar el control sobre nuestro pensamiento”. Básicamente, el autor defiende que la información es algo así como una droga de la que siempre se quiere más y cuyo conocimiento, además de no saciarnos, nos impide distinguir entre lo que es importante y lo que no, lo que hace que cometamos errores profesional y personalmente. El hecho de que la información sea hoy omnipresente desdobla nuestro carácter entre el cuerpo y la nube, algo para lo que nuestro cerebro no está preparado, lo que a su vez nos produce dejadez y ansiedad y hace que, efectiva,ente, terminemos por no hacer lo que queremos. Tras analizar por encima el funcionamiento de Internet y los conceptos base de la inteligencia artificial, se concluye que algunas soluciones pasarían por un nuevo modelo de enseñanza y la adaptación humana¿Más o menos? Bueno, aunque el libro es más complejo, creo que lo anterior sirve como un pequeño resumen de la cuestión central que aborda.

Tremendista aunque el autor, dándose cuenta de su tono, niega que lo sea, el libro es fuerte en abordar los problemas y débil en apuntar soluciones. Es sin embargo interesante, y la disposición de los capítulos lo vuelve fácil de leer a pesar de la aridez de su temática. Encontré este libro en el Goethe Institut, gratis para quien quisiera recogerlo, y la verdad es que no me arrepiento de habérmelo llevado, aunque es cierto que a veces el autor se repite de manera que el libro se vuelve algo machacón.

escrito en alemán | leído en alemán

HEY SKY, I´M ON MY WAY – ilu ros

Hey Sky, I’m on my Way. A Book about Influential Women” es el primer libro de la ilustradora Ilu Ros. Con una factura muy atractiva que despliega dibujos a toda página, otros más pequeños y textos esbozados a mano alzada, descubre ante el lector las biografías de 27 mujeres y de 1 grupo de ellas como sujeto colectivo.

El formato casi cuadrado, la elección de la tapa blanda y la estructura basada en una ilustración-retrato a color seguida de dos páginas donde el texto se dispone en torno a varias imágenes son, creo, un acierto. La selección de mujeres es diversa; no distingue épocas o continentes y nos acerca tanto a personajes casi míticos como a figuras ampliamente desconocidas. Por destacar alguna, me ha llamado la atención la inclusión de Mary Seacole; tantas veces pasando por lugares que llevan su nombre y no tenía ni idea de quién era -Gracias, Ilu.

Pero un libro de ilustración es, a fin de cuentas, sobre ilustración, y ésta sigue un estilo definido y constante a lo largo del libro. A color, con un realismo que no llega a definirse  y provoca una agradable impresión de ligereza, las ilustraciones están pintadas con acuarela y realzadas con tinta o lápiz. Las imágenes principales, más trabajadas, siguen este patrón; las secundarias, más pequeñas, se permiten guiños a estilos más antiguos: al grabado, a las fotografías de los periódicos; en una ocasión, al estilo personal de Frida Kahlo. A veces el dibujo gana un mayor protagonismo sobre la pintura y a veces aparece el collage.

De la selección, como suele decirse, son todas las que están, pero no están todas las que son. Este libro propone un recorrido sucinto y ameno por las vidas de un grupo de mujeres reivindicadas por el feminismo, esa corriente que está ahora tan en boga y es tan necesaria.

escrito en inglés | leído en inglés

THE POETRY REVIEW 105:3 – vv.aa.

En junio me eché la mochila al hombro, compré un billete de ida a Trieste y otro de vuelta desde Dubrovnik, y pasé buena parte del mes mochileando por los Balcanes, conociendo varios de los países que formaron la antigua Yugoslavia. En mi mochila, no muy grande, decidí meter un grueso volumen de relatos cortos, pensando que por fin tendría tiempo para sentarme a leer a gusto, una vez terminada cada jornada. Nada más lejos de la realidad. He descubierto que la expresión “viajar solo” es un mero eufemismo tras el cual se oculta una inmensa cantidad de gente; estar solo es, de hecho, casi imposible, y uno ha de hacer un verdadero esfuerzo para estarlo. Así que, al final, únicamente abrí el libro en mi viaje de ida y en el de vuelta, y ahora está sobre la mesa mirándome, esperando a que algún día lo termine y lo comente en esta humilde bitácora.

Al volver dejé aparcado los relatos para terminar este número de “The Poetry Review“, una revista británica que aúna pequeñas antologías de poetas emergentes, algún ensayo, críticas poéticas realizadas por poetas y una serie de críticas profesionales sobre libros de publicación reciente. He de decir que no me he molestado en leer a fondo las críticas profesionales, aunque sí me he interesado por las de los poetas y, de hecho, he encontrado reflexiones interesantes sobre traducción en el comentario de Sarah Howe acerca de la poética de Peter Streckfus, así como en el ensayo de Sophie Collins sobre versiones anglosajonas de poesía oral afgana.

Sobre los poemas en sí, de todo hay, y no todo de mi gusto, aunque mi gusto poético es quizá algo restringido. Dos poemas me han llamado la atención poderosamente: El primero, “The Last of the Handshakers” de James Giddings (“I am the last and I will shake everyone´s hand: / the smooth, the calloused, even those with an allotment / of oniony warts sprouting at the webs of their fingers“), que contiene una reflexión -o del que yo extraigo una reflexión- muy interesante sobre ciertos comportamientos sociales considerados cívicos; y “Hermes“, de Julian Stannard, un poema sobre homosexualidad y abuso donde la maldad no queda clara o al menos no se vocea (“Uncle Billy says if you´re feeling horny / you need to act on it and the beaches are / driving me nuts. He doesn´t mind I’m into girls“).

Es posible que vuelva a comprar esta revista. Echo de menos más poemas y de más algunas críticas, aunque, dado el título de la publicación, esperar otra cosa sería engañarse.

escrito en inglés | leído en inglés

PATRIA – fernando aramburu

¿Qué tiene “Patria” para haberse convertido en un éxito de crítica y ventas? En una palabra: todo; un argumento atrevido escrito en el momento adecuado, una estructura perfecta organizada en una serie extensa de capítulos muy pequeños que trocean la novela en partes digeribles y la vuelven muy manejable -¿idea del editor?-, unos personajes sumamente logrados, multitud de subtemas que reflejan la actualidad de la sociedad española, una trama que permite entrever cómo esa actualidad se ha ido formando en los últimos tiempos y, por supuesto, un estilo muy depurado y sincero, increíblemente bueno y potente, sin florituras poéticas, que se deja leer de corrido.

Y es que el libro trata sobre el terrorismo de ETA, sí, desde muchos puntos de vista. Para empezar, desde dos principales, el de la familia del terrorista y el de la familia de la víctima. Más allá, el resto de la sociedad, que reacciona a los acontecimientos, rehúye, juzga, se comporta como una bandada de pájaros o una manada casi sin darse cuenta porque, claro, o estás dentro o estás fuera, y si estás fuera allá tú. El apoyo y el rechazo del pueblo vasco en su conjunto y de ciertas individualidades enfatiza o condena las acciones de los jóvenes, todavía inmaduros; los guía hacia o contra el terrorismo. Luego están las consecuencias, por un lado y por el otro, y eso es difícil expresarlo en palabras, que es justamente lo que Aramburu consigue.

Hay más: la vida en la ciudad, la vida en el pueblo; la de antes, aquélla de nuestros abuelos y acaso de nuestros padres, y la de ahora; la relajación de los preceptos tradicionales; las diferentes cualidades, tropiezos y aciertos del amor, la pareja, el matrimonio y las diferentes combinaciones de la vida familiar. En conjunto, a mí me parece que Aramburu pinta muy bien varios tipos de vida que se dan en la sociedad actual, novedosos, junto con otros que, hasta hace una o dos generaciones, eran mayoría. Este logro enmarca la historia en un tiempo determinado, la humaniza y, sin dejar de ser una digresión, enriquece la trama y a los personajes.

Al final, claro, está ese estilo callejero/rompedor, heredero del flujo de conciencias modernista y actualizado con las faltas dialectales vascas y los modismos de la era del Internet. A Aramburu le ha salido una delicia de libro, una novela coral. A veces te pone un nudo en la garganta, aunque siempre deja lugar a la esperanza.

escrito en español | leído en español