UNSTERBLICH SIND DIE LIEBENDEN – klaus kühl

La única razón por la que he leído este libro es porque lo encontré a punto de ser tirado a la basura. Le eché un vistazo, me pareció un alemán no demasiado complicado y lo guardé hasta alcanzar un manejo del idioma que me permitiera no solamente entenderlo, sino también disfrutarlo. Así ha sido. Un año después puedo decir que he leído mi primer poemario en alemán, que lo he entendido, sí, pero también disfrutado, y que me ha gustado.

El poemario trata de temas universales: el amor, el desamor, la muerte, la soledad y el sentido de la vida. ¿Muy denso? Pues no, porque la poesía es sencilla y salvo unas pocas palabras cultas que me han mandado al diccionario, donde he encontrado los significados precedidos por la abreviatura “elev.” de “lenguaje elevado”, los poemas son muy fáciles de leer y de seguir; la lírica también ayuda, pues Kühl usa la rima y la aliteración con frecuencia.

A decir verdad, algunos poemas son algo ñoños y han sido tratados por muchos otros autores con más originalidad. El tono de los primeros poemas es alegre o neutro, pero después se vuelve bastante deprimente y se abusa de metáforas tomadas de la naturaleza, de lugares comunes y de palabras manidas. Los últimos poemas muestran una cierta actitud de sufridor que debe continuar encarando el futuro pese a todos los golpes. Quizá, en el fondo, no sea tan diferente de la poesía de Leonard Cohen. Qué puedo decir, no sé si el libro me ha gustado más por los poemas en sí o por la euforia de poder leer poesía en alemán; pero me ha gustado.

escrito en alemán | leído en alemán

UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO – arthur rimbaud

Comencé a leer este libro hace once años durante un viaje universitario en autobús. El libro era prestado y el viaje, corto, de manera que no me dio tiempo a terminarlo; ahora ha sido una relectura en su mayor parte. Había olvidado el oscurantismo de Rimbaud, el simbolismo y la sensación de decadencia. Rimbaud es un poeta con multitud de estudiosos y seguidores y una influencia relevante; tanto es así que me remitiré únicamente a las sensaciones que la lectura me ha provocado y dejaré de lado todo remedo de análisis.

El texto me ha parecido muy oscuro, complejo y abstracto, lo que provoca que cualquier entendimiento -y empatía- se antoje parcial. Las primeras secciones, dantescas y exageradas, son como un torrente de ideas, sensaciones y palabras. Creo que hubiera disfrutado más con una contención narrativa y simplicidad de estilo mayores, aunque algunas de las imágenes me han parecido inteligentes y atrayentes. La sección “Alquimia del verso“, menos caótica y casi libre de exageración y teatralidad, ha sido la que mejor ha despertado mi interés y la que me ha gustado más.

Más o menos por la misma época en que comencé a leer a Rimbaud, solía leer a Baudelaire. Aunque de eso hace ya mucho tiempo, en mi memoria no prevalecen “Las flores del mal“, muchos de cuyos poemas recuerdo igualmente grandilocuentes y exagerados, sino los pequeños poemas en prosa de “El esplín de París“, que encontré incisivos y me hicieron recapacitar, y los ensayos.

escrito en francés | leído en español

ODISEA – homero

Leer la “Odisea” depara muchas sorpresas. La primera y más importante… ¡engancha! Y mucho. Ante todo y más allá de su valor puramente literario o estético, difícil de analizar en profundidad sin conocer alguna lengua helénica; y del metaliterario, como fuente de inspiración de un sinnúmero de referencias en la cultura occidental, las aventuras de Odiseo o Ulises -según se utilice el vobablo griego o el latino- componen un relato épico que contiene todos los ingredientes de una buena narración: amor, venganza, viajes, gloria y desdicha, aventura a discreción, miedo, ironía y un rango amplísimo de emociones que discurren entre acciones muy humanas unas, fantásticas otras, engarzadas en una historia no lineal -segunda sorpresa-, ya que se utilizan recursos que permiten la subversión de los tiempos narrativos, y plagada de dificultudes que atrapan al lector para guiarlo hacia un final álgido y, dados los últimos augurios de los dioses a Ulises, relativamente abierto, lo cual constituye para mí otra gran sorpresa.

Ulises es un personaje complejo que me ha suscitado diferentes simpatías a lo largo del relato. Al principio me produjo lástima; después lo descubrí taimado y embaucador como un zorro, para terminar siendo iracundo y vengador. Muchos otros personajes no le andan muy a la zaga, mostrando cambios de actitud muy humanos, según los intereses variables de cada situación. Las situaciones en sí, incluso con intervención divina de por medio, muestran también la complejidad humana; acaso el summum sea la reunión de Ulises con Penélope tras veinte años de ausencia, cuando Homero impide a Penélope reconocer a su esposo, evitando un encuentro propio de los cuentos de hadas y propiciando una situación mucho más compleja y realista que sorprende por su profundidad emocional.

Muchas de las escenas de este extenso poema, que yo he leído en prosa merced a la edición de Edimat Libros de 2010, son de sobra conocidas y las había visto en dibujos, series de televisión y películas, representadas en obras de arte, y leído sobre ellas a través de autores de juventud. Estas escenas, sin embargo, se me han presentado como novedosas. El encuentro con el cíclope Polifemo me inspiró temor; me sorprendió vivamente que la celebrada escena del canto de las sirenas durara apenas media página; la magia de Circe despertó mi recelo… Otras escenas me sorprendieron por ignorancia, en especial los primeros cantos, dedicados a Telémaco, hijo de Ulises, de los cuales no tenía ni idea, y los últimos, una vez Ulises ha retornado a Ítaca y reconoce la isla tras dos décadas de ausencia.

En resumen, la “Odisea” me ha gustado mucho más de lo que nunca hubiera pensado. Es original, moderna y de lectura rápida y emocionante; de publicarse hoy en día sería acaso un best seller. La edición de Edimat que he leído contiene errores tipográficos, insuficientes para impedir una lectura fluida pero notorios en algunos cantos, y muy pocas anotaciones. Aunque no disfruto de los libros académicos, plagados de preámbulos y notas al pie, sí he echado de menos algunas explicaciones que pudieran explicarme el uso recurrente de algunas expresiones y el significado de ciertas imágenes. Aún así, me ha parecido una edición correcta y suficiente, aunque no excelente, para disfrutar de una obra que recomiendo encarecidamente.

escrito en griego antiguo | leído en español

CAMPOS DE CASTILLA Y OTROS POEMAS – antonio machado

Vuelta a la poesía, un género que significa mucho para mí y que tengo, sin embargo, bastante abandonado. Me gustaría leer más autores contemporáneos, encontrar más obras que sean de mi agrado; lo cual, especialmente en poesía, es difícil. He terminado por volver a nuestros clásicos.

De Antonio Machado (porque, claro, hay otro Machado) había leído únicamente poemas sueltos, ¡como de tantos otros! Esta antología es mi primer acercamiento en profundidad a su obra. El Antonio Machado que yo tenía en mi cabeza era más risueño y apacible, anclado a la tierra y a las gentes sencillas. De eso hay mucho, claro; pero también hay oscuridad, pena y religiosidad, algo que no sospechaba -o no había apreciado de pequeño- en sus poemas.

Leer esta antología es sencillo. Las imágenes son claras y las referencias cultas, aunque existen, son por lo general muy conocidas. La rima es también sencilla y el lenguaje, salvando la antigüedad de sus poemas, no es difícil. Para mí, aunque todos sus poemas tienen valor, son mejores los proverbios y pequeñas canciones, poemas cortos muy condensados que dejan una sonrisa o invitan a pensar. Juzguen, lectores, vosotros mismos, ¡y recomiéndenme autores contemporáneos de calidad similar si conocen alguno!

escrito en español | leído en español

GRANTA 127. JAPAN – vv.aa.

Cuando leí el número 131 de Granta me quedó claro que iba a volver a acercarme a esta revista literaria. Buceando en una tienda de segunda mano encontré este número sobre Japón, poco después de decidir que iba a visitar el país este año. Lo llevé conmigo y comencé a leerlo en el avión. Sin embargo, el primer relato me resultó tan profundamente desasosegante que lo dejé de lado al poco de empezar porque, en fin, yo deseaba tener una buena impresión de los lugares que iba a visitar. Una vez de vuelta lo retomé.

La calidad literaria de todas las piezas es alta y, en algunas, muy alta. La mayor parte de los escritos que componen la publicación son relatos cortos, aunque hay también cruces entre fragmentos biográficos y ensayos, al igual que dos reportajes fotográficos bastante interesantes -que me abstraeré de comentar dada la naturaleza literaria de este espacio- y un poema. Aunque las traducciones de escritores japoneses dominan la selección, aparecen algunos originales anglosajones y una traducción del español. El tema en común de todas las piezas es el Japón contemporáneo; los relatos aluden a la sociedad de hoy y a cómo puede desarrollarse en un futuro próximo. Incluso los relatos más históricos no van más allá del siglo XX y parecen anticipar la sociedad nipona actual.

A Clean Marriage“, de Sayaka Murata, me molestó con su desasosiego y su inquietud. Me resultó un relato desagradable y a pesar de todo brillante. Narra los esfuerzos de una pareja de Tokio por tener un hijo sin hacer uso del sexo, ya que entienden el sexo y el matrimonio como elementos diferenciados e irreconciliables. “Breakfast“, de Michael Emmerich, sigue la visita relámpago de una mujer a Tokio para visitar a su exmarido, a quien ha abandonado en su huida al sur, lo más lejos posible de Fukushima, tras la catástrofe nuclear. Se trata de un relato interesante y bien hilado, aunque carece de la ambición de otros de esta selección. Ambición le sobra a “Variations on a Theme by Mister Donut“, de David Mitchell -cuyo libro más conocido, “Cloud Atlas“, pasó por mis manos en 2013-, un relato muy interesante e incluso divertido, bien contado, con una estructura muy cuidada y cuya única falta es, en mi opinión, aclarar en ciertas líneas el fondo del relato cuando éste ya era evidente.

Linked“, de Ruth Ozeki, me resultó entrañable y resultón, aunque quizá excesivamente humilde al contraponer a la autora con el recuerdo de su abuelo, mientras que “Things Remembered and Things Forgotten“, de Kyoko Nakajima, describe la relación entre dos hermanos de una manera algo desconcertante. “Final Fantasy III“, de Tao Lin, es un relato un tanto extraño que mira a Japón desde la perspectiva de la emigración. “Blue Moon“, de Hiromi Kawakami, es una narración madura sobre la perspectiva de la muerte, alejada tanto del sentimentalismo como de la épica personal.

The Japanese Firefly Squid“, firmado por Kimiho Hahn, es el único poema del volumen y está cargado de referencias a Japón a pesar de su corta extensión. A partir de “Spider Lilies“, de Hiroko Oyamada, muchos textos me resultaron un poco más caóticos, bien con estructuras ligeramente desorganizadas o con argumentos que precisan de una mayor extensión para poder desarrollarse plenamente, y tuve la impresión de que ya había leído los mejores relatos del libro. La historia de “Spider Lilies“, en concreto, incide mucho en dos temas -la muerte y la capacidad productora del pecho materno- que en mi opinión no consigue -o intenta siquiera- reconciliar. “The Beauty of the Package“, de Pico Iyer, es un relato curioso sobre la tradición occidental de las bodas japonesas contemporáneas. “Pig Skin“, de Andrés Felipe Solano, es una lectura entretenida que cruza el relato detectivesco con la intriga. Acaso el relato más ambicioso sea “Printable“, de Toh Enfoe, cuya ciencia ficción nos transporta a un futuro en que las impresoras 3D pueden imprimir cualquier cosa. A mis ojos, el problema del relato es que este tema se junta con otros temas difíciles -la naturaleza de las traducciones, la emigración-, cada uno de los cuales requeriría un relato aparte. El resultado final es un texto denso e intrincado, difícil de seguir y que, a pesar de la claridad de sus ideas, no consigue transmitir todo lo que desea y llegar a un final original.

David Peace me dejó bastate indiferente con “After the War, Before the War“, inspirado en el viaje real de un afamado escritor japonés al Shangái colonial. El estilo del relato se me hizo por momentos insufrible y no pude dilucidar qué trataba de contar Peace exactamente, aunque quizá la culpa sea del editor, ya que no se trata de un relato cuyo fin esté en sí mismo sino del extracto de una novela. Adam Johnson narra sus impresiones de Corea del Norte en “Scavengers” desde una perspectiva occidental. Creo que su relato me hubiera impresionado si no hubiera estado interesado en este tema anteriormente y hubiera visto videologs de otros viajeros contando experiencias similares.

The Dogs” es una historia distópica muy abierta, que engendra muchas preguntas y ofrece pocas respuestas. Al igual que “A Clean Marriage”, este relato de Yukiko Motoya me resultó inquietante y desagradable, y me pareció sin embargo bien contado y de buena calidad. “Arrival Gates” es el ensayo algo melancólico y bastante poético de Rebecca Solmit, basado en su visita al templo de Fushimi Inari. Honesto y bien escrito, aunque quizá no demasiado original, contiene algunas de las mejores líneas de toda la antología. “Pink“, de Tomoyuki Hoshino, me desconcertó. No sé muy bien qué pensar de esta historia de mujeres que dan vueltas sobre sí mismas para huir de una ola de calor. Casi todo el relato me encantó; llegando al final, sin embargo, me volvió a desconcertar -esta vez, decididamente, de manera negativa- el acercamiento súbito del desenlace. El desenlace en sí mismo, con su relación entre los conceptos de espacio y tiempo, me gustó, pero creo que al relato le hubiera ido bien un final más abstracto y abierto al estilo de “The Dogs”.

Lo más curioso de este número es que pude entender perfectamente las historias escritas por occidentales, sin importar su país de procedencia. Sabía muy bien de dónde venían, comprendía las estructuras, la filosofía que unía los relatos y el por qué de los inicios, los finales y el estilo. Las historias japonesas, por otro lado, me desconcertaron casi todas. ¿Por qué esta referencia, este cambio de ritmo, este tema, esta distopía, este final? Incluso después de haber estado allí no logro comprenderlos del todo. El haberlo leído después de mi viaje y no antes, por otro lado, lo considero un acierto. Creo que he disfrutado mucho más de los relatos por conocer algunos de los lugares en los que se ambientan y habiendo visto un poco de la sociedad japonesa. En conjunto, este volumen me parece interesante y recomendable, y es probable que vuelva a leer otro número de Granta en el futuro.

escrito en japonés, inglés y español | leído en inglés

FOOD – getrude stein

Cuando Getrude Stein publicó estos poemas en el contexto vanguardista de su época,  debieron de resultar una delicia. Sin emargo, una vez aceptada la genialidad del concepto y la forma, sus ininterrumpidos extrañamientos semánticos, que dificultan la lectura hasta niveles inimaginados, y su aparente falta de trama terminan por aburrir. Soy amigo de utilizar estos recursos en su justa medida y en casos concretos. Algunos de los extrañamientos de Stein juegan con la fonética y nos hacen leer cosas que no están escritas (“chicken is a third“); otras veces nos hacen reflexionar (“take no remedy lightly, take no urging intently, take no separation leniently, beware of no lake and no larder“). Repetidos hasta el infinito, la rotura de las leyes sintácticas y la unión de palabras arbitrarias termina, sin embargo, por cansar. ¿Me ha gustado? Bueno, me ha sorprendido, me ha encandilado a veces, he aprendido; gustarme, no sé.

escrito en inglés | leído en inglés

SELECTED POEMS – sharon olds

De Sharon Olds, autora que conocí por recomendación de mi amigo Orlando, había leído “Stag’s Leap“, una obra con la que en su momento me sentí muy identificado y que, de algún modo, me ayudó a superar una difícil situación personal. Poco después me hice con esta antología, cuyos poemas han sido seleccionados por la autora.

La historia del libro es azarosa -la de mi ejemplar, quiero decir-, ya que acabó en el cubo de la basura de un hotel de Aviñón junto con el resto de mis cosas porque el servicio de limpieza decidió que esa noche yo no volvía de mi excursión a Nimes a hacer noche en el hotel. Anyway, un poco mojado por la llovizna y con el lomo algo tiznado de prefiero no saber qué, he terminado leyéndolo en bastante buen estado.

La antología contiene piezas de seis poemarios publicados entre 1980 y 2002, y ha sido interesante ver el desarrollo del estilo de la autora que, sorprendentemente, tampoco es que haya variado apenas en el espacio de 22 años. En general, el libro me ha gustado mucho. Los poemas de “Satan Says” y “The Dead and the Living” me han parecido frescos y lúcidos; están escritos -aunque no todos- con buen talante y tono positivo, y exploran primeramente la infancia, la adolescencia, el descubrimiento del sexo. Todos los poemas de “The Father” me han resultado tremendamente difíciles. Es Sharon Olds en estado puro: dura, realista y honesta hasta lo revulsivo. A pesar de tener una de las selecciones más cortas de la antología, es la parte que más me ha costado leer. Por supuesto, no por la calidad -muy buena- sino por el tema y las imágenes con que se desarrolla. Los poemas extraidos de “The Wellspring” -quizá los que más me han gustado- y  “Blood, Tin, Straw” exploran la vida en familia, el amor conyugal y la experiencia de la maternidad. Finalmente, la selección de “The Unswept Room” me ha parecido la más floja. Le viene bien el título, ya que se trata de una serie de poemas cuyo batiburrillo temático -los hijos, el racismo, el sexo, el matrimonio- ya había sido explorado en poemarios anteriores y, a mi parecer, con mejor fortuna. O quizá sea simplemente que no podían sorprenderme mucho habiendo leído el resto de la antología primero.

Después de terminar este libro, mi respeto por Sharon Olds ha crecido. Me gustaba antes y me gusta más ahora.

escrito en inglés | leído en inglés