PATRIA – fernando aramburu

¿Qué tiene “Patria” para haberse convertido en un éxito de crítica y ventas? En una palabra: todo; un argumento atrevido escrito en el momento adecuado, una estructura perfecta organizada en una serie extensa de capítulos muy pequeños que trocean la novela en partes digeribles y la vuelven muy manejable -¿idea del editor?-, unos personajes sumamente logrados, multitud de subtemas que reflejan la actualidad de la sociedad española, una trama que permite entrever cómo esa actualidad se ha ido formando en los últimos tiempos y, por supuesto, un estilo muy depurado y sincero, increíblemente bueno y potente, sin florituras poéticas, que se deja leer de corrido.

Y es que el libro trata sobre el terrorismo de ETA, sí, desde muchos puntos de vista. Para empezar, desde dos principales, el de la familia del terrorista y el de la familia de la víctima. Más allá, el resto de la sociedad, que reacciona a los acontecimientos, rehúye, juzga, se comporta como una bandada de pájaros o una manada casi sin darse cuenta porque, claro, o estás dentro o estás fuera, y si estás fuera allá tú. El apoyo y el rechazo del pueblo vasco en su conjunto y de ciertas individualidades enfatiza o condena las acciones de los jóvenes, todavía inmaduros; los guía hacia o contra el terrorismo. Luego están las consecuencias, por un lado y por el otro, y eso es difícil expresarlo en palabras, que es justamente lo que Aramburu consigue.

Hay más: la vida en la ciudad, la vida en el pueblo; la de antes, aquélla de nuestros abuelos y acaso de nuestros padres, y la de ahora; la relajación de los preceptos tradicionales; las diferentes cualidades, tropiezos y aciertos del amor, la pareja, el matrimonio y las diferentes combinaciones de la vida familiar. En conjunto, a mí me parece que Aramburu pinta muy bien varios tipos de vida que se dan en la sociedad actual, novedosos, junto con otros que, hasta hace una o dos generaciones, eran mayoría. Este logro enmarca la historia en un tiempo determinado, la humaniza y, sin dejar de ser una digresión, enriquece la trama y a los personajes.

Al final, claro, está ese estilo callejero/rompedor, heredero del flujo de conciencias modernista y actualizado con las faltas dialectales vascas y los modismos de la era del Internet. A Aramburu le ha salido una delicia de libro, una novela coral. A veces te pone un nudo en la garganta, aunque siempre deja lugar a la esperanza.

escrito en español | leído en español

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POESÍA ESPAÑOLA 1935-2000 – vv.aa.

Esta antología, que llevaba durmiendo el sueño de los justos en una estantería desde que la comprara en Coruña en 2009 o 2010, ha resultado una grata sorpresa.

Planteada como una antología didáctica que, de hecho, incluye una sección de ejercicios escolares, hace un repaso por la producción poética española posterior a la Generación del ’27 a través de 47 autores y 258 poemas, distribuidos cronológicamente en cuatro grupos o “generaciones”. Sospecho que las muestras breves y bastante homogéneas de cada autor responden a una convención más o menos injustificada de clasificarlos en una u otra generación, por otro lado muy próximas en el tiempo, sin atender realmente a la trayectoria total de cada poeta. Quizá esto haya provocado ausencias notables de las que no me he percatado. Además, como corresponde a una concepción prudente, los autores más antiguos y, por tanto, más asentados en la crítica, son mayoría; un efecto resultante es que la selección parece demasiado tradicional.

Con todo, la antología me ha parecido muy didáctica, me ha gustado y me ha descubierto algunos autores con los que he disfrutado mucho y que desconocía o a los que, al menos, no recuerdo haber leído con anterioridad. Aquí destaco a Carlos Edmundo de Ory, José Agustín Goytisolo, Miguel d’Ors y Luis Alberto de Cuenca.

escrito en español | leído en español

STONER – john williams

Corría el año 2014 y yo me encontraba en Londres. “Stoner”, una novela publicada en la década de 1960, había sido reeditada cincuenta años después y se había convertido en un fenómeno de ventas y de crítica. Nadie se explicaba su éxito repentino ni su olvido absoluto dentro del canon literario del siglo XX. Decidí comprarla.

El verano de 2014 fue difícil. Lo pasé recorriendo lugares históricos de Inglaterra, casi siempre sin compañía, en mi cabeza le daba vueltas y vueltas a ciertas cosas y me sentía solo. No me apetecía leer una novela cuyo primer párrafo, magnífico pero desazonador, evocaba imágenes de resignación y futilidad. Coloqué el libro en la estantería y me olvidé de él hasta que, con curiosidad y un cierto rechazo, decidí abrirlo hace unos días.

Y me encantó. La prosa, sin asomo de ostentación, como queriendo reflejar la poca ambición de su protagonista, fluye entre las páginas de una novela que ha necesitado muy poco para atraparme. Creo que es una de las historias más sencillas que he leído en inglés, a veces incluso he dudado de su calidad literaria y, sin embargo, ¿cómo dudar? “Stoner” enfrenta los problemas de la vida misma. Y aunque quizá, para mi gusto, se centra demasiado en lo negativo, cuando en realidad no tiene por qué ser así, positividad y negatividad están presentes en las situaciones más mundanas y, por eso mismo, la novela me parece muy humilde y humana. Los grandes temas de la vida, los que nos importan, están aquí: el final de la niñez, el estudio, el descubrimiento de la pasión por lo que uno hace o produce, el tedio del trabajo, la satisfacción con el trabajo bien hecho, la amistad, el amor, el matrimonio, las rencillas personales, la carrera profesional, el buen y el mal decir de la gente sobre uno, la paternidad, la soledad, la frustración, la resignación, el sentido de la vida y su falta de sentido, el conocerse poco a poco a uno mismo y sorprenderse con las cosas que uno jamás hubiera pensado ser capaz de hacer, buenas o malas. No hay temas grandilocuentes. Ningún cambio brusco de guión, ningún golpe de mano puramente novelesco.

Tampoco, casi, grandes disertaciones existenciales o moralistas. Y cuando, de repente, aparecen, tocan el alma: “In his forty-third year William Stoner learned what others, much younger, had learned before him: that a person one loves at first is not the person one loves at last, and that love is not an end but a process through which one person attempts to know another“.

escrito en inglés | leído en inglés

SEÑAS DE IDENTIDAD – juan goytisolo

Cuando comencé a leer este libro Juan Goytisolo vivía. Yo no había leído nada suyo y su nombre resonaba en mi cabeza desde hacía tiempo. Leí, en alguna parte, que “Señas de identidad” abordaba el tema de la emigración y me puse a leerlo. La primavera iba dando paso al verano y comenzó una época intensa, un verano todavía no terminado cargado de viajes, de reencuentros y caras nuevas, pero también de despedidas amargas y de ansiedad. Terciado el libro, decidí cambiarlo por una lectura más ligera en mi viaje a República Checa a comienzos de junio; después lo seguí posponiendo en mi periplo por media Europa y no ha sido hasta recientemente que lo he abordado con las ganas que merece.

Se trata de un libro complejo y oscuro. Atractivo por su formalismo experimental (aquí, de nuevo, mi cabeza se llena de referencias al juego entre las dos partes de la “Rayuela” de Cortázar y a la idea de la yuxtaposición literaria que Kundera describe en “El arte de la novela“; libros los dos de mi etapa universitaria que me dejaron honda impronta), es sin embargo vago en la delimitación de su argumentación. En ese sentido huye de la novela en sí y, con todo, no destruye completamente el concepto de la idea de fondo y de la secuencialidad novelesca, aunque sí las retuerce cuanto puede.

Para mí, lo más difícil y lo más interesante del libro ha sido la mirada permanente a España desde el punto de vista de quien reside en el extranjero. Muchas veces me he sentido identificado con la experiencia de estar fuera, con la que ya había conectado en aquel “Season of Migration to the North” de Tayeb Sali cuya trama, a pesar de todo, apenas recuedo; la experiencia de hablar de España con los que se encuentran en situaciones similares a la tuya; y con la experiencia de volver, como quien dice, de turista. Esto es, probablemente, el fondo del libro y el poso que deja en quienes comparten experiencias similares. Y a pesar de todo, el libro es denso y aburre y enardece y poco a poco, a ratos, te impide despegar los ojos de sus párrafos; a veces te sacude con inserciones de textos completamente ajenos a la ficción y otras languidece con largos monólogos en lenguas extranjeras. Un libro cuanto menos curioso, hijo de su tiempo y, aún así, siniestramente vigente.

escrito en español | leído en español

EIN KRIEGSENDE – siegfried lenz

s-l300Ein Kriegsende. Zwei Erzählungen cuenta la historia de un motín a bordo de un barco de guerra alemán. Sin haber llegado a su destino en el mar báltico, llega a él la noticia de la capitulación nazi ante las fuerzas aliadas. Hay confusión y la noticia no termina de calar, ¿es posible que la guerra haya terminado? Ante la disyuntiva de seguir rumbo o dirigirse a otro puerto, la tripulación y el capitán mantienen opiniones opuestas que se resuelven con un motín.

Hasta aquí he conseguido seguir bien la historia. Más allá, las disquisiciones éticas y sociológicas que esta decisión provoca han escapado, francamente, a mi comprensión del alemán, fuera de las líneas generales y antagónicas de qué hacer cuando se tienen órdenes y, de pronto, parece que esas órdenes han perdido su validez.

El libro en sí, dividido en dos partes (la primera contando la historia, siendo la segunda una mirada atrás desde una perspectiva más moderna), intercala narración y diálogos que hacen cierto uso del lenguaje popular en secciones breves, que pausan la lectura cada poco y la hacen amena. Creo que lo hubiera disfrutado mucho más si mi conocimiento del alemán fuera mayor -¡en algún momento lo será!

escrito en alemán | leído en alemán

NOVELLEN – stefan zweig

81qN4JqSJ7LSaqué este librito del Goethe Institut el pasado jueves y ha resultado ser una de mis grandes sorpresas de este año. Incluye tres relatos del autor austríaco, simplificados para que puedan ser entendidos por estudiantes de alemán (Nota: la edición que leí es de 1972, de modo que no se corresponde con la gramática reformada). La verdad es que los he disfrutado mucho y, en conjunto, el libro me ha gustado más que la renombrada “Novela de ajedrez“.

El primer relato, “Episode am Genfer See“, me atrapó. Cuenta la historia de un soldado ruso rescatado lejos de su tierra por un pescador, de su desesperación por su suerte y de su impotencia ante los acontecimientos que lo mantienen alejado de los suyos. La segunda historia, “Die unsichtbare Sammlung“, es conmovedora y espectacular. De manera muy general, para no dejar entrever la trama, diré que trata de la suerte de un coleccionista de arte sajón durante la escalada inflacionista previa a la eclosión del nazismo. “Die Gouvernantees la historia menos ambiciosa. Relata una tragedia amorosa desde el punto de vista de unas niñas que juegan a descubrir un secreto. Aunque es algo ñoño, el relato está tan bien escrito como los anteriores y eso hace las delicias del lector.

En conjunto me ha parecido un libro interesante. Si sigo leyendo libros así, la literatura en idioma alemán va a ser todo un descubrimiento para mí.

escrito en alemán | leído en alemán

LA CAMPESINA (LA CIOCIARA) – alberto moravia

alberto-moravia-la-campesina-929901-MLV20444214060_102015-OUna mujer de campo, ajena a los comportamientos cosmopolitas, se ha casado bastante joven con un hombre de ciudad. En Roma se labra una vida de “señora”; esto es, de mujer urbana, aunque las maneras sencillas del campo no le abandonan del todo. A pesar de las alarmas antiaéreas y la creciente carestía, la Segunda Guerra Mundial le trae más bien sin cuidado porque no le falta de comer y no entiende los tejemanejes de unos y otros; en cuanto a Mussolini y los fascistas, mientras el negocio vaya bien, todo está bien, ¿y quién es ella para juzgar lo que dicen los periódicos?

Un día, viuda y con una hija adolescente, sospecha que la guerra puede ser peor en la ciudad que en el campo y decide irse de Roma a la aldea de sus padres. Ahí comienza su lucha por la supervivencia y la de su hija, entre el valle de Fondi y las montañas, aguardando el fin de la guerra.

El libro aborda varios temas. He sabido ver algunos: el tema de la guerra, especialmente en la Italia derrotada, donde la gente de a pie no tiene claro si los buenos son los alemanes o los aliados; la sencillez atribuida a las gentes del campo y, ésto, en varios niveles de acuerdo con la posición de cada familia; el azar, que hace que unos y otros nunca sean buenos ni malos del todo; la rapiña y el egoísmo que afloran en tiempos de guerra; y entre otros temas destacados y quizá sobre todos los demás, la idea de que la pureza del alma sólo es duradera y plena a través del conocimiento y la experiencia, mientras que la inocencia juvenil no es más que ignorancia y falta de vivencias.

Me ha gustado y me ha parecido un buen libro. La historia es bastante fácil de seguir, es linear y no se ramifica en tramas secundarias. El narrador, la propia campesina, tiene sus gracias, aunque imagino que se haya perdido parte o mucho de su encanto con la traducción. Una buena historia.

escrito en italiano | leído en español