LA GUERRA DE LAS GALIAS – julio césar

Guerra, diplomacia, tortura, intrigas. Un narrador que presenta grandes batallas y salpica la trama con audacias y desgracias de héroes concretos, quienes exponen su vida de manera dudosa para lograr el bien de la República. Aunque podría ser el guión de una película de Hollywood, son las cartas en las que Julio César describe sus esfuerzos por pacificar la Galia. Guerras verdaderas, contadas de primero mano -aunque su honestidad y objetividad para con César mismo han sido puestas en duda-, donde encontramos a un César inteligente, vencedor casi siempre, capaz de aceptar también, llegado el caso, la superioridad enemiga; cauto, mangnánimo casi siempre, cruel cuando cree no tener opción. Un libro que, francamente, no tiene desperdicio y es toda una sorpresa.

Víctor Saltero, en la insufrible y horrorosamente imparcial introducción a la versión de Freeditorial que he leído, alaba sin ambages su -al parecer propia, aunque en el e-book no queda claro- traducción. Decidió prescindir del lenguaje almibarado de las traducciones clásicas, para presentar un texto limpio y llano, que llega al extremo de llamar a tribus y lugares geográficos por sus nombres contemporáneos. El caso es que, pese a parecer -y ser- una ñoñería que los hispanos se llamen españoles o los helvecios, suizos…, ¡la idea funciona! La lectura es muy amena y entretenida y pese al ocasional rechinar de dientes mental con los nombres, es muy fácil crearse un mapa mental de las guerras y seguir las andanzas de César. La traducción me ha parecido, por lo tanto, muy buena.

En fin, un libro muy recomendable, con un ritmo ameno y un lenguaje sencillo; una manera fácil de acercarse a la literatura latina.

escrito en latín | leído en español

ODISEA – homero

Leer la “Odisea” depara muchas sorpresas. La primera y más importante… ¡engancha! Y mucho. Ante todo y más allá de su valor puramente literario o estético, difícil de analizar en profundidad sin conocer alguna lengua helénica; y del metaliterario, como fuente de inspiración de un sinnúmero de referencias en la cultura occidental, las aventuras de Odiseo o Ulises -según se utilice el vobablo griego o el latino- componen un relato épico que contiene todos los ingredientes de una buena narración: amor, venganza, viajes, gloria y desdicha, aventura a discreción, miedo, ironía y un rango amplísimo de emociones que discurren entre acciones muy humanas unas, fantásticas otras, engarzadas en una historia no lineal -segunda sorpresa-, ya que se utilizan recursos que permiten la subversión de los tiempos narrativos, y plagada de dificultudes que atrapan al lector para guiarlo hacia un final álgido y, dados los últimos augurios de los dioses a Ulises, relativamente abierto, lo cual constituye para mí otra gran sorpresa.

Ulises es un personaje complejo que me ha suscitado diferentes simpatías a lo largo del relato. Al principio me produjo lástima; después lo descubrí taimado y embaucador como un zorro, para terminar siendo iracundo y vengador. Muchos otros personajes no le andan muy a la zaga, mostrando cambios de actitud muy humanos, según los intereses variables de cada situación. Las situaciones en sí, incluso con intervención divina de por medio, muestran también la complejidad humana; acaso el summum sea la reunión de Ulises con Penélope tras veinte años de ausencia, cuando Homero impide a Penélope reconocer a su esposo, evitando un encuentro propio de los cuentos de hadas y propiciando una situación mucho más compleja y realista que sorprende por su profundidad emocional.

Muchas de las escenas de este extenso poema, que yo he leído en prosa merced a la edición de Edimat Libros de 2010, son de sobra conocidas y las había visto en dibujos, series de televisión y películas, representadas en obras de arte, y leído sobre ellas a través de autores de juventud. Estas escenas, sin embargo, se me han presentado como novedosas. El encuentro con el cíclope Polifemo me inspiró temor; me sorprendió vivamente que la celebrada escena del canto de las sirenas durara apenas media página; la magia de Circe despertó mi recelo… Otras escenas me sorprendieron por ignorancia, en especial los primeros cantos, dedicados a Telémaco, hijo de Ulises, de los cuales no tenía ni idea, y los últimos, una vez Ulises ha retornado a Ítaca y reconoce la isla tras dos décadas de ausencia.

En resumen, la “Odisea” me ha gustado mucho más de lo que nunca hubiera pensado. Es original, moderna y de lectura rápida y emocionante; de publicarse hoy en día sería acaso un best seller. La edición de Edimat que he leído contiene errores tipográficos, insuficientes para impedir una lectura fluida pero notorios en algunos cantos, y muy pocas anotaciones. Aunque no disfruto de los libros académicos, plagados de preámbulos y notas al pie, sí he echado de menos algunas explicaciones que pudieran explicarme el uso recurrente de algunas expresiones y el significado de ciertas imágenes. Aún así, me ha parecido una edición correcta y suficiente, aunque no excelente, para disfrutar de una obra que recomiendo encarecidamente.

escrito en griego antiguo | leído en español

AN INLAND VOYAGE – robert louis stevenson

En 2013 me mudé al extranjero y desde entonces no he parado de viajar. Me encanta conocer sitios nuevos y disfruto con la simple contemplación de un mapa. Cuando, en mi primera visita a Notting Hill en 2014, topé con este librito, una crónica de un viaje en canoa realizado por Stevenson, no pude resistir la tentación de comprarlo, aunque no ha sido hasta ahora, tres años después, que me he dispuesto a leerlo.

Stevenson es un viejo conocido, ¿cómo no? De niño leí “La isla del tesoro” y de adolescente me sorprendió “El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde“, novelas ambas que leí en español. “An Inland Voyage” es anterior a sus grandes novelas y describe el viaje del autor y un amigo desde Amberes hasta El Havre, pasando por varios canales y descendiendo por el río Oise. La descripción de los paisajes, aunque existente, toma un segundo plano frente a las impresiones que al autor le merecen las gentes de cada lugar e incluso las condiciones climáticas. Son constantes las referencias a las tormentas, hasta el punto de dar la impesión que Stevenson se pasó el viaje remando bajo la lluvia, calado de la cabeza a los pies. Su amor por las iglesias, por el positivismo como modo de vida y su curiosidad por las gentes sencillas, que pone en su justo lugar con una cierta ironía, son también recurrentes. Algo similar puede decirse de Inglaterra y del protestantismo, que Stevenson compara, consciente o inconscientemente, con los países que visita y sus diferentes usos religiosos.

De lectura fácil y tono que a veces recuerda, aunque sin llegar a tanta cota humorística, a “Three Men in a Boat“,  el libro se hace agradable, a lo que ayudan sus capítulos cortos y su estilo linear. Un pequeño y dulce bocado a la literatura de viajes.

escrito en inglés | leído en inglés

THREE MEN IN A BOAT – jerome k. jerome

imagesCuriosa narracción de un viaje en bote siguiendo el curso del Támesis entre Londres y Óxford. El recuento de historias y su tono humorístico lo convierten sobre todo en un anecdotario. El humor inglés está presente en todo el libro y hace reír a carcajada limpia desde la primera página. Sólo por eso el libro merece una lectura. Además, el estilo sencillo del narrador hace que el libro sea muy fácil de seguir a pesar de su edad. Su calidad literaria varía, sin embargo, pero no es eso lo que se viene a buscar a este libro, sino historias divertidas y -de nuevo a pesar de su edad- modernas en muchos casos.

Sin duda recomendable.

escrito en inglés | leído en inglés