EL MATRIMONIO DE MACIEJ BORYNA – władysław s. reymont

Esta novela corta tiene todos los grandes ingredientes de una tragedia: amor, dinero y agravios. Maciej Boryna es un campesino acaudalado -tanto como se puede ser en un pueblo pequeño y sin ningún título nobiliario o cargo administrativo-, respetado, todavía físicamente robusto, seguro de sí mismo y dos veces viudo. En medio de una trifulca con sus hijos, que no ven el momento de recibir su parte de la herencia y amenazan con demandarlo ante el tribunal local por esta causa, el alcalde aconseja a Maciej casarse por tercera vez con una mujer mucho más joven, quien para colmo tiene fama de libertina y cuya madre trata de concertar un matrimonio lo más ventajoso posible.

Estos ingredientes, universales y no demasiado originales, sirven para desarrollar una historia realista en la que las preocupaciones y alegrías del campesinado quedan bien reflejadas. La vida campestre regida por la naturaleza y la religión, el universo local que propicia los chismes y las habladurías, la espiritualidad, la envidia, las distracciones; todo ello es parte de la histora, uno de cuyos aciertos es transmitirlos de manera liviana y directa, describiéndolos únicamente en la medida que influyen en la trama principal. El resultado es una novela naturalista, en mi opinión, inusualmente poco densa, algo que en su género se agradece.

La novela, que sigue una única trama de manera lineal y contempla diferentes puntos de vista, me ha resultado bastante entretenida. Acaso otro de sus aciertos sea el trato igualitario de todos los protagonistas, ninguno de los cuales merece mejores cualidades que los demás. Rompedora, como novela, no me parece. Genial tampoco. Algo comedida, tímidamente huidiza de valores moralizantes, sí; una lectura entretenida y ligera, también.

La edición que he leído, de Ediciones Rueda, es cómoda de leer, aunque tiene bastantes faltas ortográficas en las primeras páginas. Se echa de menos una advertencia ante el desenlace abierto del libro. Una suspicacia me hizo consultar internet y aprender que este libro es, en realidad, el primer volumen de una tetralogía titulada “Los campesinos“. Habrá que leer los otros tres libros antes de formular un juicio definitivo sobre la obra.

escrito en polaco | leído en español

LA IGNORANCIA – milan kundera

Dos checoslovacos emigrados durante el régimen comunista a Francia y Dinamarca, respectivamente, enfrentan con distancia e incluso aprensión la perspectiva del regreso tras el acercamiento de su país a Occidente. Asentados en el extranjero durante veinte años, su respuesta a los acontecimientos históricos difiere de lo que se espera de ellos. ¿Qué significa emigrar y cuánto pesa el amor por el lugar de origen? Durante una narración tan ligera como compleja, Kundera trata de responder esta pregunta con una historia sencilla que se apoya, por un lado, en el mito de Ulises descrito en la Odisea y, por otro, en una etimología de la palabra “añoranza” -sinónimo de “nostalgia”- que deriva de “ignorancia”. La ignorancia del pasado lejano y del presente al que se ha vuelto a la espalda; la memoria que ignora el pasado de los lugares que hemos abandonado y recuerda fragmentos de cómo eran, dando importancia a detalles que nadie ha elegido recordar.

Ay, Kundera, viejo compañero que me has traido otro buen libro para pensar. Me acercé a él sin saber cuánto de mí mismo habría de poner como lector, y lo he terminado con ninguna respuesta y más preguntas que cuando lo empecé.

escrito en francés | leído en español

ANNA KARÉNINA – lev tolstói

1144 páginas. Punto y a parte.

Impresiones positivas: Muchas. La facilidad y ligereza de la lectura, el salto de narración entre tramas complementarias, de manera que ninguna llega a hacerse pesada. Ante todo, la complejidad psicológica de los personajes -sus intransigencias, sus debilidades, pasiones e innumerables pequeñas faltas y contradicciones-, el ansia ante el qué dirán y el qué haré, la preocupación por los temas más diversos, aquellos que nos sobrevuelan a todos en algún momento, explicados de la forma más sencilla y humana y, claro, la vigencia temática de esta aproximación. El realismo en estado puro, universal, que desprende la novela y atrapa al lector, centrado en las pequeñas desgracias y alegrías del día a día y del conjunto de los días al mismo tiempo que, para mí, es el punto más fuerte y la esencia misma de la novela.

Impresiones neutras: Algunas, porque hay cosas que no parecen suficientemente explicadas y que, sin embargo, una vez explicadas aportarían muy poco al fondo de la novela. La falta de contexto histórico e incluso, a veces, social. Un ejemplo: de no ser aficionado a la historia nunca habría adivinado que la mención de pasada a Montenegro se refiere a la revuelta de los montenegrinos contra los otomanos. Otro: de no haber visitado Karlóvy Vary, conocer su antiguo nombre alemán -Carlsbad- y haberme relacionado con checos, probablemente no habría podido identificar el lugar y comprender la importancia que esta ciudad balneario tenía y tiene para la alta sociedad rusa. Sin embargo, nada de esto afecta de veras la comprensión del libro. Otro rasgo del libro que me ha causado cierta impresión es el uso de paralelismos; mientras que algunas veces iluminan la narración, otras presuponen una estupidez del lector que la afea.

Impresiones negativas: La traducción terrible y plagada de errores tipográficos de Feedbooks. ¡Por favor! Acaso, también, el final de la parte séptima del libro, generador de cierto malestar, y la falta de recursos estilísticos generadores de tensión que, en cuanto a la transmisión eficaz de sentimientos humanos poderosos, ya estaban disponibles en época de Tolstói tal y como puede verse en “Cumbres borrascosas“.

Pero…, ¿de qué trata “Anna Karénina” (o “Ana Karenina“)? Unas veces de religión y otras de moral; también de la decadencia aristocrática, de las ideas en boga que llevaron -aunque eso el autor no podía saberlo- a la Revolución de Octubre; de Rusia, la urbana y cosmopolita y la rural y campesina; de las instituciones sociales que pueden tanto ayudarnos como aprisionarnos -la familia, la sociedad próxima de cada cual, el matrimonio, la iglesia-, las obsesiones individuales, la descendencia, la riqueza o la falta de ella; las diferentes actitudes ante la vida. Trata de personas con ideas, problemas y proyectos de futuro. Trata de Ana, una mujer inmersa en su propia red de incoherencias y contradicciones con quien es imposible no simpatizar y desesperarse.

1144 páginas recomendables si se leen con paciencia y ahínco, que apelan a los sentimientos, consiguen describir la razón mejor que el corazón y, si transmiten algo, es el vaivén y la zozobra de ambos, que el lector comprenderá en función de lo ya vivido.

escrito en ruso | leído en español

ENSAYO SOBRE LA CEGUERA – josé saramago

Hace ya dieciséis días que terminé de leer este libro maravilloso. Poco después me embarqué en un viaje que me llevó a recorrer buena parte de la isla de Honshu en Japón, de Tokio a Hiroshima pasando por los Alpes japoneses y la región de Kansai, y no ha sido hasta ahora, a la vuelta del viaje, que he tomado el libro de nuevo en mis manos para escribir esta reseña.

¿Qué se puede decir de un libro que se ha leído hace algún tiempo en un sitio como éste? La extensión de estos pequeños artículos no permite desarrollar un análisis profundo, mientras que las primeras impresiones se desvanecen con rapidez. Recuerdo que tenía muchas ganas de leer este libro, y que me esperaba algo diferente. Recuerdo también que, al principio, el argumento me recordó a las novelas de ciencia ficción; una catástrofe súbita, una actuación gubernamental, muchas preguntas y ninguna respuesta. Recuerdo que me gustó muchísimo la manera en que los sucesivos protagonistas iban apareciendo, y el estilo llano y analítico de la prosa, no tan llano siempre, que invita a reflexiones constantes con guiños a todo lo que el lenguaje dice de nuestra opinión de la ceguera. La ironía del argumento se volvió pronto oscura; los actos tienen consecuencias, la tragedia es tragedia aunque el narrador evite poetizarla para realzar el horror, y la veleidad humana está siempre presente; también la bondad.

Es un libro raro, un libro donde la ciencia ficción está al servicio de los mejores y peores valores humanos de una sociedad moderna convencional, mediterránea. Ciertamente, me ha parecido un libro muy bueno; es interesante, engancha, está bien escrito, tiene ambición, provoca reflexiones y sentimientos encontrados, y contiene un final donde las respuestas las proporciona el lector. ¿Recomendable? Segurísimo.

escrito en portugués | leído en español

LOLITA – vladimir v. nabokov

Lo, Lola, Lolita, aviesa chiquilla que inspira lástima y desconcierto, muchachita lumia y pervertida, niña al fin. Lolita me ha sorprendido; no es exactamente el libro que esperaba, no lo encuentro pornográfico tampoco. Sí lo encuentro, durante la primera de sus dos partes, algo repulsivo y abominable; falto de vergüenza, conocedor de los ultrajes que va revelando; pero pornográfico, eso no. Vamos descubriendo el amor de un hombre, que va entrando en la mediana edad, con una colegiala. Un amor de verdad; psicópata e ilícito, lujurioso y físico, pero amor al fin. La segunda parte es distinta, histriónica, crítica, menos centrada en revolver las tripas del lector, acostumbrado ya a leer una historia brillantemente amoral.

El estilo es florido, con múltiples referencias culturales y, sin embargo, fluido. Lleno de digresiones, de citas en francés, de una ocasional palabra de origen alemán, de juegos de palabras. Modernista, dicen. La edición que he leído, la de Seix Barral de 1983, es una traducción buena y neutra, aunque decididamente no española; me atrevo a decir que es mejicana.

En un epílogo escrito en 1956, Nabokov declara que el objeto de su novela es el placer estético mientras deniega comentar el tema. Pues bien, el placer estético que produce la novela y el tema que desarrolla son, en mi opinión, antagónicos. De manera que, leyéndola, se produce la paradoja de tener sensaciones agradables derivadas del estilo y desagradables, del tema. Es algo curioso. ¿Es una buena novela? Oh sí, ¡leedla!

escrito en inglés | leído en español

EL VUELO DE LAS TERMITAS – luis leante

Este libro, que leí por recomendación de mi amiga Ilu Ros, no es un bestseller pero tiene todos los ingredientes para serlo. Empieza como uno malo; no por la calidad de la escritura sino por las expectativas que generan las primeras páginas: un lugar aislado -Roncesvalles-, un adolescente que no sabe nada de la vida -un novicio-, un objeto mágico que perseguir -una reliquia- y, sobre todo, un proceso de iniciación a la madurez, tal y como sucede en tantas y tantas novelas -un viaje que, además, prosigue por el Camino de Santiago.

Pues bien, resulta que el libro se desvía del Camino, del viaje de iniciación y de la maravilla con una naturalidad bastante impropia de este género. Y quizá eso es lo que más me ha sorprendido; no la trama en sí ni tampoco el lenguaje, sino la capacidad de contar una historia que, por el desapasionamiento al narrar escenas que ya son de por sí épicas o trágicas, tiene visos de realismo. Es, también, lo que más me ha gustado y lo que enriquece el libro.

Luego está el contexto histórico. Da la sensación de que es más adecuado que en otras novelas históricas, aunque también hay un deje en el lenguaje, algo difícil de explicar, de escritor primerizo orgulloso de que así sea, estricto en la utilización de ciertos vocablos de la época mientras se dejan también expresiones muy castizas y modernas que producen el efecto contrario. De todos modos, esto no impide que se disfrute la novela ni es tampoco un “error” en sí mismo. El libro fue publicado por la comunidad de Murcia pero, me parece, podría haber sido publicado por cualquier gran editorial comercial. En conjunto, me ha gustado bastante, y desde luego lo he disfrutado.

escrito en español | leído en español

LOS DETECTIVES SALVAJES – roberto bolaño

Cuando yo tenía veinte o veintiún años y devoraba poesía y novela latinoamericanas, le expresé a un amigo mi intención de leer a Bolaño. Resultó que él leía en ese momento un libro de Bolaño y, celoso de sus lecturas sin venir a cuento, como si leer los mismos títulos fuera pecado, me dijo que su mejor amigo y Recomendador Oficial de Libros, amén de excelente crítico oficioso, le había dicho que Bolaño era lo más y que no hacía falta leer ni a Borges ni a Cortázar porque ya estaban contenidos en Bolaño. Por supuesto, mi amigo no había leído ni a Borges ni a Cortázar y yo, que los admiraba con toda mi alma, le cogí una tirria inmerecida a Bolaño que me alejó de sus novelas durante años. Hay libros así, que odias porque a alguien le gustaron o le disgustaron. Algún día quizá supere mis odios y lea a Shakespeare…

A lo que íbamos. “Los detectives salvajes” es una novela abierta, formalmente experimental, estilísticamente llana -que ni mucho menos simple- y mezcla de varios registros. Y sobre todo larga, muy larga. La primera y la última parte son el diario de García Madero, un aprendiz de poeta que se junta con el grupo autodenominado real visceralista. Entre parte y parte del diario se sucede una enorme digresión contada a base de entrevistas que cubren tres continentes y unos veinte años. ¿Hay algo de Borges? Sí, algo hay, aunque ni mucho menos tanto como para que todo Borges esté contenido en el libro. Bolaño más bien parece querer despegarse de la influencia de Borges. Y de Cortázar, otro tanto.

El libro es una delicia. Da pie a la risa, a ponerse cachondo -porque al principio hay sexo para todos los gustos-; luego, a la reflexión, a la tristeza. Es surrealista. Juega con las emociones y la experiencia del lector para hilvanar los hilos que sujetan las tramas. Es mentiroso y desvirtúa la realidad cuando le parece. Al parecer, también contiene muchos elementos biográficos del autor. Es quizá una fiel realidad del Méjico de mediados del siglo XX. Porque si hay un lugar que queda retratado en el libro más que ningún otro es Méjico y, más en concreto, Ciudad de Méjico; la ciudad y sus gentes, la pobreza decente, el cambio de generación, el crecer en aquel lugar y aquella época siendo un un joven, una joven, pobre y con aspiraciones literarias aumentadas; con el ímpetu y la creencia de poder reformar el mundo -reformar la poesía- y ponerla patas arriba. Es un golpe de realidad; si en época de Bolaño el realismo mágico estaba agotado, “Los detectives salvajes” es quizá la vuelta de la magia al realismo. La magia que se agota y se da de bruces contra la realidad. El libro es una delicia.

¿Qué diría Borges? Probablemente y a la vista de la vasta extensión de la novela, que de Bolaño hubiera preferido sus relatos cortos. Pero como yo no soy Borges, diré que el libro me ha encantado. Por ponerle una pega, diré que el final me lo esperaba. Lo esperaba ya desde mucho antes; quizá desde la mitad del libro o quizá desde el comienzo de la segunda parte. Pero el final es una mera excusa. Si es que hay un final.

escrito en español | leído en español