SEÑAS DE IDENTIDAD – juan goytisolo

Cuando comencé a leer este libro Juan Goytisolo vivía. Yo no había leído nada suyo y su nombre resonaba en mi cabeza desde hacía tiempo. Leí, en alguna parte, que “Señas de identidad” abordaba el tema de la emigración y me puse a leerlo. La primavera iba dando paso al verano y comenzó una época intensa, un verano todavía no terminado cargado de viajes, de reencuentros y caras nuevas, pero también de despedidas amargas y de ansiedad. Terciado el libro, decidí cambiarlo por una lectura más ligera en mi viaje a República Checa a comienzos de junio; después lo seguí posponiendo en mi periplo por media Europa y no ha sido hasta recientemente que lo he abordado con las ganas que merece.

Se trata de un libro complejo y oscuro. Atractivo por su formalismo experimental (aquí, de nuevo, mi cabeza se llena de referencias al juego entre las dos partes de la “Rayuela” de Cortázar y a la idea de la yuxtaposición literaria que Kundera describe en “El arte de la novela“; libros los dos de mi etapa universitaria que me dejaron honda impronta), es sin embargo vago en la delimitación de su argumentación. En ese sentido huye de la novela en sí y, con todo, no destruye completamente el concepto de la idea de fondo y de la secuencialidad novelesca, aunque sí las retuerce cuanto puede.

Para mí, lo más difícil y lo más interesante del libro ha sido la mirada permanente a España desde el punto de vista de quien reside en el extranjero. Muchas veces me he sentido identificado con la experiencia de estar fuera, con la que ya había conectado en aquel “Season of Migration to the North” de Tayeb Sali cuya trama, a pesar de todo, apenas recuedo; la experiencia de hablar de España con los que se encuentran en situaciones similares a la tuya; y con la experiencia de volver, como quien dice, de turista. Esto es, probablemente, el fondo del libro y el poso que deja en quienes comparten experiencias similares. Y a pesar de todo, el libro es denso y aburre y enardece y poco a poco, a ratos, te impide despegar los ojos de sus párrafos; a veces te sacude con inserciones de textos completamente ajenos a la ficción y otras languidece con largos monólogos en lenguas extranjeras. Un libro cuanto menos curioso, hijo de su tiempo y, aún así, siniestramente vigente.

escrito en español | leído en español

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LA TÍA TULA – miguel de unamuno

Algo debe de cambiar en los colegios e institutos para que se inculque la curiosidad hacia nuestros libros clásicos. Miguel de Unamuno, uno de los grandes genios de la Generación del ’98, tantas veces estudiada, a mí, el gran lector, que de niño devoraba todo lo que se me ponía por delante con más de dos frases, me tenía una pinta de tipo aburrido de mucho cuidado. Y cuando al fin he leído algo suyo, “La tía Tula“, me ha gustado tanto que me ha sorprendido muchísimo.

Tula, diminutivo de Gertrudis, es muchas cosas; entre ellas virgen y sobre todo madre. Esta contradicción es el eje del relato, que gira en torno a Tula casi con exclusividad. Todos los otros personajes son secundarios e importan en cuanto a su relación con Tula. El mundo interior de Tula es contradictorio sin ser del todo negro o blanco: lo carnal se enfrenta a lo espiritual, lo materno a lo paterno, lo masculino a lo femenino, la religión al pecado…; y sin embargo, es un mundo que tiene un objetivo claro: criar a sus hijos según los más puros preceptos cristianos. ¡Ay! La que con esta premisa lía Unamuno, un tipo simpático debió de ser.

Me ha sorprendido el libro por muchas razones, y creo que todas ellas gratas. Desde mi perspectiva actual, me ha llamado la atención cierto olorcillo a feminismo (¿feminismo en un hombre de su época?). En fin, no digo más. Léanlo. Si se escoge la edición de los Clásicos españoles de El País, recomiendo encarecidamente saltarse la introducción o leerla tras terminar el libro. Es un SPOILER así, con mayúsculas.

escrito en español | leído en español

EL LOBO ESTEPARIO – hermann hesse

Raro de narices: esta impresión me he llevado mientras leía este relato surrealista y fantástico. Con su no saber por dónde avanzará el hilo argumental y su patetismo, comenzó gustándome más bien poco. Sólo continué la lectura empujado por su prosa sencilla y los pocos puntos luminosos en la larga secuencia gris del relato. De repente, todo comienza a cambiar y el tedio de la vida se mezcla con la novedad, la fiesta y la bacanal, para terminar en un espectáculo ciertamente surrealista que explora la forja de la personalidad y las múltiples posibilidades que tiene el ser humano para conducir la propia vida y sentirse satisfecho de ella, con sus bondades, sus consecuencias y sus vicios; vivir, al cabo.

Mucho me ha recordado a otros libros, o quizá sea al revés y sea Hesse, ampliamente leído durante el siglo XX, el que ha escrito obras influyentes. Las referencias a los inmortales me han recordado al relato breve homónimo de Borges, donde Homero y otros grandes campan en un paraje surrealista; el teatro mágico de El lobo estepario tiene un aire al aleph de El Aleph, también de Borges, y la dualidad entre Harry y Armanda, lo culto y lo inculto, la represión interna y la manera sencilla de entender el mundo, tiene su eco en la Rayuela de Cortázar; también ese diálogo interno acerca de las motivaciones del suicidio suena a algo conocido, a El mito de Sísifo de Camus. Sospecho que, de conocer mejor a Nietzche, encontraría también referencias a su obra.

Quizá se trate, ante todo, de una novela psicológica que explora la formación de la personalidad y su carácter cambiante. Libro hijo de su tiempo y de una ideología anti-nacionalista, critica duramente a la burguesía, la sociedad y el nacionalismo alemán. Es, a fin de cuentas, un libro difícil de resumir y de difícil asimilación pese a la claridad con que las ideas están expuestas y a lo fácil que resulta leerlo. Incluso, sorprende que un libro de contenido tan denso sea tan sorprendentemente fácil de leer. Quizá todo el mundo debiera leerlo.

escrito en alemán | leído en español

FOE – j. m. coetzee

Mi primera aproximación a Coetzee ha resultado extraña como extraño es el inicio del libro. Se toma prestada la figura de Daniel Defoe, el escritor británico conocido por haber escrito “Robinson Crusoe“, así como su novela. Sólo que no es Defoe sino Foe -un juego de palabras a lo que parece, ya que foe en inglés significa “enemigo” o “adversario”-, y Cruso en lugar de Crusoe, los personajes que pueblan su novela. Sólo Viernes continúa siendo Viernes, aunque uno muy distinto al novelado por Defoe.

La isla está desierta y es aburrida, desprovista de caníbales y peligros. La voz narradora no es la de Crusoe sino la de una mujer llamada Susan Barton que arriba a la isla que Cruso ya habita con Viernes. No conocemos sino retazos de su historia y ella se empeña en negárnosla, centrándose en las de Cruso y Viernes. La isla, al cabo, no es sino un pasaje de la novela yuxtapuesto a otros, de tal manera que me ha recordado al ideal novelístico expuesto por Milan Kundera en “El arte de la novela“. La historia de Susan y Viernes, la mujer náufraga y el esclavo africano, se mezclan entonces con las del escritor Foe. Todo resulta en un embrollo y una búsqueda y una disertación literaria y existencial irresoluta.

No sé qué impresión sacar de este relato. Empezó gustándome mucho, con todas sus referencias a “Robinson Crusoe“, historia que leí con once años. Contraponiendo todo lo contraponible a la novela clásica, Coetze utiliza un estilo propio; su literatura ha tenido en mí el curioso efecto de creerme leyendo una novela de fondo más moderno que su edad real y, sin embargo, con un vocabulario propio de historias más antiguas. Aunque mis expectativas respecto a la trama eran otras. Pensé que la reproducción de la novela de Defoe desde una perspectiva contemporánea y, sin embargo, en su tiempo histórico, serviría como excusa para hilvanar la novela completa. Después descubrí que era excusa, sí, aunque para comenzar una novela diferente. Tras leer la primera parte me había ido imaginando algo distinto; algo similar, si se quiere, al “Pierre Menard, autor de El Quijote” de Borges.

Aún así, he pasado un buen rato leyendo este libro. Los adjetivos que me vienen a la cabeza para describirlo son extraño, original, atrevido y raro.

escrito en inglés | leído en inglés

BAILÉN – benito pérez galdós

Bailén es el segundo Episodio nacional que leo y lo he disfrutado muchísimo más que Trafalgar pues, aunque éste me gustó también, lo abordé con expectativas diferentes. Por contra, he encontrado en Bailén más humor, más picardía y, creo, un estilo más refinado. Me ha servido para afianzar a Galdós como uno de mis escritores de cabecera y para querer leer otros Episodios nacionales.

La novela es divertida y pone del revés el Antiguo Régimen a la vez que defiende la identidad patria. Es una novela crítica, desenfadada, y entiendo que a algunos no les gustara en su momento. Es también un intento de enseñar historia sin enseñar, mostrándola a gente que no sabe demasiado de las guerras napoleónicas. Mezcla a la perfección el hilo argumental personal con el universal, sin olvidar la psicología del protagonista y, en menor medida, de otros personajes, y utiliza multitud de recursos parar mantener el interés del lector.

Leyendo Bailén, recordé una clase de bachiller cuando el profesor de historia explicó que Napoleón había caído por tres lados: España, Rusia e Inglaterra. Lo que yo no sabía es que Bailén había sido su primera gran derrota, como afirma Galdós. Hoy en día todo el mundo tiene en boca la batalla de Waterloo y pocos recuerdan glorias más cercanas y que nos tocan más de cerca.

En fin, un libro muy recomendable y accesible. Ojalá muchos más hispanohablantes se acercasen a Galdós.

escrito en español | leído en español

EIN KRIEGSENDE – siegfried lenz

s-l300Ein Kriegsende. Zwei Erzählungen cuenta la historia de un motín a bordo de un barco de guerra alemán. Sin haber llegado a su destino en el mar báltico, llega a él la noticia de la capitulación nazi ante las fuerzas aliadas. Hay confusión y la noticia no termina de calar, ¿es posible que la guerra haya terminado? Ante la disyuntiva de seguir rumbo o dirigirse a otro puerto, la tripulación y el capitán mantienen opiniones opuestas que se resuelven con un motín.

Hasta aquí he conseguido seguir bien la historia. Más allá, las disquisiciones éticas y sociológicas que esta decisión provoca han escapado, francamente, a mi comprensión del alemán, fuera de las líneas generales y antagónicas de qué hacer cuando se tienen órdenes y, de pronto, parece que esas órdenes han perdido su validez.

El libro en sí, dividido en dos partes (la primera contando la historia, siendo la segunda una mirada atrás desde una perspectiva más moderna), intercala narración y diálogos que hacen cierto uso del lenguaje popular en secciones breves, que pausan la lectura cada poco y la hacen amena. Creo que lo hubiera disfrutado mucho más si mi conocimiento del alemán fuera mayor -¡en algún momento lo será!

escrito en alemán | leído en alemán

BABIČKA – božena němcová

1478958En mayo compré este libro a mi paso por Brno, en una estupenda librería cercana a la plaza central. La protagonista, a la que todos llaman “Babička” (“abuelita” o, como decimos en mi tierra, “güeli“), es una anciana cercana a los ochenta años de corazón amable, presta a ayudar a todos, profundamente religiosa y enraizada en la cultura tradicional del norte de Bohemia, donde se desarrolla la historia. Las páginas del libro nos van descubriendo poco a poco sus vivencias, las costumbres locales y las relaciones de los familiares y aldeanos entre sí, con la abuela y con la princesa y su corte germanoparlante, que habita un castillo cercano al pueblo de la abuela durante los meses de la primavera y el verano.

Realista aun bucólico, costumbrista casi sin querer y valedor de un lenguaje que, siendo arcaico, jamás se hace opresivo, este libro está considerado un clásico de la literatura checa y bastante autobiográfico, pues hay mucho en su trama y desarrollo de la vida de la autora. Me ha llamado la atención la poderosa influencia religiosa, omnipresente y en muchos casos ajena a la lector contemporáneo y, sin embargo, de algún modo amable y muy en su lugar. También la capacidad de la autora para despertar sentimientos de cariño y respeto durante la lectura.

En conjunto, creo que es una obra muy bien hilada y que, a pesar de ser decimonónica de pura cepa, puede leerse y disfrutarse grandemente hoy en día.

escrito en checo | leído en inglés