COSAS NUESTRAS – ilu ros

Cuando Ilu, de visita en el pueblo, habla con su abuela de música y otras “cosas”, descubre poco a poco la historia de su familia; una historia corriente y que sin embargo se vuelve cada vez más extraña a los ojos de las nuevas generaciones. A través de canciones populares y partiendo de las palabras sucintas de su abuela, Ilu nos habla con humildad y ligereza de la copla, la emigración, la falta de derechos para las mujeres y otros temas que fueron el pan de cada día para la generación de nuestros abuelos, aquéllos que nacieron y vivieron el franquismo y de cuyas juventudes sabemos tan poco.

El libro es brillante y tiene carácter personal. Brillante porque de manera muy sencilla es capaz de combinar un hilo conductor -una conversación entre una abuela y su nieta- con pequeñas notas y desviaciones que lo enriquecen, distinguiéndose de él en el uso del narrador y en el tratamiento gráfico. Personal porque leyendo el libro puedo ver a Ilu siendo ella misma. Y aunque la veo porque Ilu es mi amiga, estoy seguro de que el tono de los breves diálogos y el grafismo pueden causar una impresión similar en cualquier lector.

¿Es “Cosas nuestras” una historia gráfica o una historia ilustrada? En mi opinión, ni lo uno ni lo otro. No busca utilizar los recursos narrativos tradicionales de la novela gráfica, aunque de ninguna manera es una historia ilustrada. Creo que la ilustración y el texto tienen el mismo peso y son indisolubles, y que el modo de utilizar ambos no encaja con ninguna novela gráfica que yo haya leído hasta ahora. Tampoco encaja con el estilo de “Hey Sky, I’m on My Way“, el primer libro de Ilu, donde sí considero que, en la mayoría de las secciones, los dibujos ilustran y estructuran el texto.

La edición de Lumen en tapa dura es, por otra parte, excelente. Tiene una gran calidad de papel e impresión y un formato adecuado para la historia.

En conjunto, se trata de un libro que con increíble sencillez toca temas profundos. Me ha hecho recapacitar y pasar un buen rato y, por supuesto, lo recomiendo.

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SIN NOTICIAS DE GURB – eduardo mendoza

El mes pasado tuve la oportunidad de conocer a Eduardo Mendoza, y de intercambiar unas palabras con él, durante una charla en el Instituto Cervantes de Londres. Me pareció un hombre de conversación francamente amena y maneras más bien humildes.

Mientras tenía a bien firmarme el libro, me avisó de que Gurb era un gran disparate y de que poco o nada tenía que ver con libros como “Riña de gatos“. Gurb es, efectivamente, un disparate libre de ataduras realistas y que, por eso mismo, puede lanzar una mirada lúcida y lúdica de la sociedad barcelonesa en que se inspiró, aquélla de los preparativos para los Juegos olímpicos de 1992. La casualidad ha querido que yo empezara a leer este libro la semana pasada; justamente de camino a Barcelona, ciudad que no había visitado en años y de la que guardaba muy buenos recuerdos, ahora aumentados con otros nuevos.

Las primeras páginas del libro me hicieron estallar en carcajadas. Después, pasada la -grata- sorpresa inicial, ya no tanto, aunque el humor es una constante de este libro en que dos extraterrestres glotones, de comportamientos muy humanos, llegan a la Tierra para llevar a cabo una misión que desconocen. Leerlo y recorrer Barcelona ha sido una buena experiencia, liviana y agradable, y justamente la lectura que esperaba y necesitaba.

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LOS PAZOS DE ULLOA – emilia pardo bazán

Novelón. La amiga Emilia parió una novela que, aunque parece muy ligada a las corrientes literarias que agitaban Europa en aquella época, tiene singularidades propias y que, pese a una prosa generalmente rápida que atrapa desde la primera página, demuestra una cultura elevada a la par que un uso muy realista del habla popular.

La historia, ambientada en un caserón perdido en los montes gallegos, pone patas arriba las convenciones sociales, el machismo, el clero, los mundos rural y urbano, la degeneración de la aristocracia y la política; con una ironía fina que provoca sonrisas y un punto de partida tan tradicional que probablemente fuera en aquella época difícil de censurar pese a sus medias tintas exquisitas.

Julián, personaje que encarna el cura devoto y ortodoxo hasta lo pacato, llega a los pazos de Ulloa con el encargo de poner un poco de orden en una casa donde un autodenominado marqués, señorito asilvestrado de linaje antiguo venido a menos y poco menos que iletrado, está a verlas venir mientras su hacienda la administra Primitivo, un aldeano audaz y sin escrúpulos que tiene a toda la parroquia bailándole el agua. El marqués, no sabiendo manejarse sin él, le hace pocos ascos a su hija, mujer libertina que posa sus ojos sobre quien se le acerca y con quien tiene un bastardo… Tan bonito cuadro horroriza a Julián, quien apenas tiene recursos para enmendarlo.

Así comienza la historia, estructurada en dos partes o tomos, aunque el hilo argumental se desarrolla en tres escenas. La primera nos muestra los pazos de Ulloa y la vida en el valle del que forman parte. Una segunda escena, más bien corta, tiene lugar en Santiago de Compostela. La tercera y última devuelve el escenario a los pazos. Poco después de la llegada a Santiago, parece que la historia pierde fuelle; se tradicionaliza, la prosa pierde parte de su ironía y se acerca al convencionalismo moral. Poco después de la llegada a los pazos y con la narración volcada en la política como catalizador del hilo argumental, la narración recupera brillo y muestra el caciquismo, la inquina, la vanidad, la rabia aldeana, todo reflejado a través de la política por aquellos pagos; Emilia vuelve a sorprender con la descripción de los pucherazos y las consecuencias que tienen para todos. El final de la novela -que no desvelaré-, con una resolución indirecta y ambigua, me ha parecido todo un acierto.

En fin: novelón. Probablemente sea éste uno de nuestros clásicos más accesibles, de narración más moderna y de los que más podamos disfrutar. Y quizá sea también, desgraciadamente, uno de los menos leídos.

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CAMPOS DE CASTILLA Y OTROS POEMAS – antonio machado

Vuelta a la poesía, un género que significa mucho para mí y que tengo, sin embargo, bastante abandonado. Me gustaría leer más autores contemporáneos, encontrar más obras que sean de mi agrado; lo cual, especialmente en poesía, es difícil. He terminado por volver a nuestros clásicos.

De Antonio Machado (porque, claro, hay otro Machado) había leído únicamente poemas sueltos, ¡como de tantos otros! Esta antología es mi primer acercamiento en profundidad a su obra. El Antonio Machado que yo tenía en mi cabeza era más risueño y apacible, anclado a la tierra y a las gentes sencillas. De eso hay mucho, claro; pero también hay oscuridad, pena y religiosidad, algo que no sospechaba -o no había apreciado de pequeño- en sus poemas.

Leer esta antología es sencillo. Las imágenes son claras y las referencias cultas, aunque existen, son por lo general muy conocidas. La rima es también sencilla y el lenguaje, salvando la antigüedad de sus poemas, no es difícil. Para mí, aunque todos sus poemas tienen valor, son mejores los proverbios y pequeñas canciones, poemas cortos muy condensados que dejan una sonrisa o invitan a pensar. Juzguen, lectores, vosotros mismos, ¡y recomiéndenme autores contemporáneos de calidad similar si conocen alguno!

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LA BUENA LETRA – rafael chirbes

Con el uso de una segunda persona que dota al texto de un aura particular, Ana, mujer mayor cuya casa quieren demoler para construir un bloque de viviendas, repasa la memoria contenida en sus viejas paredes y cuenta su historia, drama familiar anclado en la postguerra española, con todas las pequeñas miserias y vicisitudes que trata de superar para llegar no sabe a dónde o a qué.

La prosa clara de Chirbes permite que el lector descifre las emociones de los personajes sin necesidad de describirlas. Es una novela corta dura y triste, algo caótica a conciencia y sin embargo lineal, a pesar de que el uso de ese “tú” o “te” o “a ti” constante nos recuerda que hay un presente del que aún queda algo por descubrir.

Es una obra que por su temática, su complejidad y su extensión no puede compararse a aquella obra fantástica que es “Crematorio“. Ambos libros son muy distintos y avalan el genio de Chirbes para cambiar de temática aunque, quizá por su tono o por la sensación de impotencia, no de registro.

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GRANTA 127. JAPAN – vv.aa.

Cuando leí el número 131 de Granta me quedó claro que iba a volver a acercarme a esta revista literaria. Buceando en una tienda de segunda mano encontré este número sobre Japón, poco después de decidir que iba a visitar el país este año. Lo llevé conmigo y comencé a leerlo en el avión. Sin embargo, el primer relato me resultó tan profundamente desasosegante que lo dejé de lado al poco de empezar porque, en fin, yo deseaba tener una buena impresión de los lugares que iba a visitar. Una vez de vuelta lo retomé.

La calidad literaria de todas las piezas es alta y, en algunas, muy alta. La mayor parte de los escritos que componen la publicación son relatos cortos, aunque hay también cruces entre fragmentos biográficos y ensayos, al igual que dos reportajes fotográficos bastante interesantes -que me abstraeré de comentar dada la naturaleza literaria de este espacio- y un poema. Aunque las traducciones de escritores japoneses dominan la selección, aparecen algunos originales anglosajones y una traducción del español. El tema en común de todas las piezas es el Japón contemporáneo; los relatos aluden a la sociedad de hoy y a cómo puede desarrollarse en un futuro próximo. Incluso los relatos más históricos no van más allá del siglo XX y parecen anticipar la sociedad nipona actual.

A Clean Marriage“, de Sayaka Murata, me molestó con su desasosiego y su inquietud. Me resultó un relato desagradable y a pesar de todo brillante. Narra los esfuerzos de una pareja de Tokio por tener un hijo sin hacer uso del sexo, ya que entienden el sexo y el matrimonio como elementos diferenciados e irreconciliables. “Breakfast“, de Michael Emmerich, sigue la visita relámpago de una mujer a Tokio para visitar a su exmarido, a quien ha abandonado en su huida al sur, lo más lejos posible de Fukushima, tras la catástrofe nuclear. Se trata de un relato interesante y bien hilado, aunque carece de la ambición de otros de esta selección. Ambición le sobra a “Variations on a Theme by Mister Donut“, de David Mitchell -cuyo libro más conocido, “Cloud Atlas“, pasó por mis manos en 2013-, un relato muy interesante e incluso divertido, bien contado, con una estructura muy cuidada y cuya única falta es, en mi opinión, aclarar en ciertas líneas el fondo del relato cuando éste ya era evidente.

Linked“, de Ruth Ozeki, me resultó entrañable y resultón, aunque quizá excesivamente humilde al contraponer a la autora con el recuerdo de su abuelo, mientras que “Things Remembered and Things Forgotten“, de Kyoko Nakajima, describe la relación entre dos hermanos de una manera algo desconcertante. “Final Fantasy III“, de Tao Lin, es un relato un tanto extraño que mira a Japón desde la perspectiva de la emigración. “Blue Moon“, de Hiromi Kawakami, es una narración madura sobre la perspectiva de la muerte, alejada tanto del sentimentalismo como de la épica personal.

The Japanese Firefly Squid“, firmado por Kimiho Hahn, es el único poema del volumen y está cargado de referencias a Japón a pesar de su corta extensión. A partir de “Spider Lilies“, de Hiroko Oyamada, muchos textos me resultaron un poco más caóticos, bien con estructuras ligeramente desorganizadas o con argumentos que precisan de una mayor extensión para poder desarrollarse plenamente, y tuve la impresión de que ya había leído los mejores relatos del libro. La historia de “Spider Lilies“, en concreto, incide mucho en dos temas -la muerte y la capacidad productora del pecho materno- que en mi opinión no consigue -o intenta siquiera- reconciliar. “The Beauty of the Package“, de Pico Iyer, es un relato curioso sobre la tradición occidental de las bodas japonesas contemporáneas. “Pig Skin“, de Andrés Felipe Solano, es una lectura entretenida que cruza el relato detectivesco con la intriga. Acaso el relato más ambicioso sea “Printable“, de Toh Enfoe, cuya ciencia ficción nos transporta a un futuro en que las impresoras 3D pueden imprimir cualquier cosa. A mis ojos, el problema del relato es que este tema se junta con otros temas difíciles -la naturaleza de las traducciones, la emigración-, cada uno de los cuales requeriría un relato aparte. El resultado final es un texto denso e intrincado, difícil de seguir y que, a pesar de la claridad de sus ideas, no consigue transmitir todo lo que desea y llegar a un final original.

David Peace me dejó bastate indiferente con “After the War, Before the War“, inspirado en el viaje real de un afamado escritor japonés al Shangái colonial. El estilo del relato se me hizo por momentos insufrible y no pude dilucidar qué trataba de contar Peace exactamente, aunque quizá la culpa sea del editor, ya que no se trata de un relato cuyo fin esté en sí mismo sino del extracto de una novela. Adam Johnson narra sus impresiones de Corea del Norte en “Scavengers” desde una perspectiva occidental. Creo que su relato me hubiera impresionado si no hubiera estado interesado en este tema anteriormente y hubiera visto videologs de otros viajeros contando experiencias similares.

The Dogs” es una historia distópica muy abierta, que engendra muchas preguntas y ofrece pocas respuestas. Al igual que “A Clean Marriage”, este relato de Yukiko Motoya me resultó inquietante y desagradable, y me pareció sin embargo bien contado y de buena calidad. “Arrival Gates” es el ensayo algo melancólico y bastante poético de Rebecca Solmit, basado en su visita al templo de Fushimi Inari. Honesto y bien escrito, aunque quizá no demasiado original, contiene algunas de las mejores líneas de toda la antología. “Pink“, de Tomoyuki Hoshino, me desconcertó. No sé muy bien qué pensar de esta historia de mujeres que dan vueltas sobre sí mismas para huir de una ola de calor. Casi todo el relato me encantó; llegando al final, sin embargo, me volvió a desconcertar -esta vez, decididamente, de manera negativa- el acercamiento súbito del desenlace. El desenlace en sí mismo, con su relación entre los conceptos de espacio y tiempo, me gustó, pero creo que al relato le hubiera ido bien un final más abstracto y abierto al estilo de “The Dogs”.

Lo más curioso de este número es que pude entender perfectamente las historias escritas por occidentales, sin importar su país de procedencia. Sabía muy bien de dónde venían, comprendía las estructuras, la filosofía que unía los relatos y el por qué de los inicios, los finales y el estilo. Las historias japonesas, por otro lado, me desconcertaron casi todas. ¿Por qué esta referencia, este cambio de ritmo, este tema, esta distopía, este final? Incluso después de haber estado allí no logro comprenderlos del todo. El haberlo leído después de mi viaje y no antes, por otro lado, lo considero un acierto. Creo que he disfrutado mucho más de los relatos por conocer algunos de los lugares en los que se ambientan y habiendo visto un poco de la sociedad japonesa. En conjunto, este volumen me parece interesante y recomendable, y es probable que vuelva a leer otro número de Granta en el futuro.

escrito en japonés, inglés y español | leído en inglés

EL VUELO DE LAS TERMITAS – luis leante

Este libro, que leí por recomendación de mi amiga Ilu Ros, no es un bestseller pero tiene todos los ingredientes para serlo. Empieza como uno malo; no por la calidad de la escritura sino por las expectativas que generan las primeras páginas: un lugar aislado -Roncesvalles-, un adolescente que no sabe nada de la vida -un novicio-, un objeto mágico que perseguir -una reliquia- y, sobre todo, un proceso de iniciación a la madurez, tal y como sucede en tantas y tantas novelas -un viaje que, además, prosigue por el Camino de Santiago.

Pues bien, resulta que el libro se desvía del Camino, del viaje de iniciación y de la maravilla con una naturalidad bastante impropia de este género. Y quizá eso es lo que más me ha sorprendido; no la trama en sí ni tampoco el lenguaje, sino la capacidad de contar una historia que, por el desapasionamiento al narrar escenas que ya son de por sí épicas o trágicas, tiene visos de realismo. Es, también, lo que más me ha gustado y lo que enriquece el libro.

Luego está el contexto histórico. Da la sensación de que es más adecuado que en otras novelas históricas, aunque también hay un deje en el lenguaje, algo difícil de explicar, de escritor primerizo orgulloso de que así sea, estricto en la utilización de ciertos vocablos de la época mientras se dejan también expresiones muy castizas y modernas que producen el efecto contrario. De todos modos, esto no impide que se disfrute la novela ni es tampoco un “error” en sí mismo. El libro fue publicado por la comunidad de Murcia pero, me parece, podría haber sido publicado por cualquier gran editorial comercial. En conjunto, me ha gustado bastante, y desde luego lo he disfrutado.

escrito en español | leído en español

LOS DETECTIVES SALVAJES – roberto bolaño

Cuando yo tenía veinte o veintiún años y devoraba poesía y novela latinoamericanas, le expresé a un amigo mi intención de leer a Bolaño. Resultó que él leía en ese momento un libro de Bolaño y, celoso de sus lecturas sin venir a cuento, como si leer los mismos títulos fuera pecado, me dijo que su mejor amigo y Recomendador Oficial de Libros, amén de excelente crítico oficioso, le había dicho que Bolaño era lo más y que no hacía falta leer ni a Borges ni a Cortázar porque ya estaban contenidos en Bolaño. Por supuesto, mi amigo no había leído ni a Borges ni a Cortázar y yo, que los admiraba con toda mi alma, le cogí una tirria inmerecida a Bolaño que me alejó de sus novelas durante años. Hay libros así, que odias porque a alguien le gustaron o le disgustaron. Algún día quizá supere mis odios y lea a Shakespeare…

A lo que íbamos. “Los detectives salvajes” es una novela abierta, formalmente experimental, estilísticamente llana -que ni mucho menos simple- y mezcla de varios registros. Y sobre todo larga, muy larga. La primera y la última parte son el diario de García Madero, un aprendiz de poeta que se junta con el grupo autodenominado real visceralista. Entre parte y parte del diario se sucede una enorme digresión contada a base de entrevistas que cubren tres continentes y unos veinte años. ¿Hay algo de Borges? Sí, algo hay, aunque ni mucho menos tanto como para que todo Borges esté contenido en el libro. Bolaño más bien parece querer despegarse de la influencia de Borges. Y de Cortázar, otro tanto.

El libro es una delicia. Da pie a la risa, a ponerse cachondo -porque al principio hay sexo para todos los gustos-; luego, a la reflexión, a la tristeza. Es surrealista. Juega con las emociones y la experiencia del lector para hilvanar los hilos que sujetan las tramas. Es mentiroso y desvirtúa la realidad cuando le parece. Al parecer, también contiene muchos elementos biográficos del autor. Es quizá una fiel realidad del Méjico de mediados del siglo XX. Porque si hay un lugar que queda retratado en el libro más que ningún otro es Méjico y, más en concreto, Ciudad de Méjico; la ciudad y sus gentes, la pobreza decente, el cambio de generación, el crecer en aquel lugar y aquella época siendo un un joven, una joven, pobre y con aspiraciones literarias aumentadas; con el ímpetu y la creencia de poder reformar el mundo -reformar la poesía- y ponerla patas arriba. Es un golpe de realidad; si en época de Bolaño el realismo mágico estaba agotado, “Los detectives salvajes” es quizá la vuelta de la magia al realismo. La magia que se agota y se da de bruces contra la realidad. El libro es una delicia.

¿Qué diría Borges? Probablemente y a la vista de la vasta extensión de la novela, que de Bolaño hubiera preferido sus relatos cortos. Pero como yo no soy Borges, diré que el libro me ha encantado. Por ponerle una pega, diré que el final me lo esperaba. Lo esperaba ya desde mucho antes; quizá desde la mitad del libro o quizá desde el comienzo de la segunda parte. Pero el final es una mera excusa. Si es que hay un final.

escrito en español | leído en español

CORAZÓN TAN BLANCO – javier marías

No he querido saber, pero he sabido“. El arranque del libro provoca ya un escalofrío y sintetiza su espíritu: la ignorancia, el conocimiento; apenas unas pocas palabras después, aún parte de la misma frase rápida y rebuscada y pensada para atrapar al lector, “no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas” -el matrimonio como otro de los grandes temas del libro- y, sin dar por finalizada la frase, “se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola de su propio padre“, la muerte y la familia, últimos grandes temas de la novela.

Una narración atrapante y excesiva. Excesiva hasta encandilar y, al cabo de unas pocas páginas, odiar. Entendí perfectamente por qué hay quien detesta a Marías. Pensé que un estilo tan abigarrado y barroco -algunos dirían tan refinada y contemporáneamente español- no podría prolongarse más allá de las cincuenta páginas sin comenzar a soltar lastre. Y así fue; llegado al punto de odiar el estilo Marías, las repeticiones comenzaron a espaciarse y, si bien los vaivenes de la historia siguieron la misma línea, me pareció que el estilo del autor se relajó un tanto, alejándose del preciosismo florido e hiperrealista del principio para concentrarse en la historia.

Ahí, en la historia, yace en mi opinión el valor más palpable de este libro por doble motivo. Primero, porque armar una trama mediante una serie de anécdotas y hechos circunstanciales vagamente relaccionados, algo común, aunque tratado de otro modo, en las novelas de detectives, me ha parecido bastante original. Segundo, porque la habilidad de Marías para usar ciertas palabras e imágenes y anticiparse a las sensaciones que crean, así como ligeros saltos temporales, el uso de la ignorancia y el azar, y una reminiscencia sutil del stream of consciousness, crean una serie de sensaciones en el lector -o al menos las han creado en mí- que enriquecen la novela.

Aun tomándome la lectura como un juego, precisamente por la serie de anécdotas y hechos vagamente relacionados, casi relatos en sí mismos y sin embargo, cuyas imágenes tanto sentido cobran en el desenlace, la atención y la intriga han sido constantes. Desde luego me ha gustado. Mucho. No sé si tanto como para encumbrar a Marías al Olimpo de la literatura contemporánea como hacen en algunas partes -hay tantos escritores, y tantos tan buenos-, pero suficiente como para tenerlo en alta estima. Y sobre todo y más importante, he disfrutado muchísmo de la lectura.

escrito en español | leído en español

PALABRAS SOBRE EL AMOR Y PALABRAS DE AMOR – a. emma sopeña balordi

Mi amiga y mentora Emma escribió este libro como parte de una trilogía, resultado de una prolongada investigación académica sobre el lenguaje de la dependencia emocional. Basándose en multitud de fuentes, tanto académicas como literarias, este volumen indaga en el proceso de enamoramiento y el amor romántico desde multitud de perspectivas, e ilustra la intensidad de sus fases con versos de poetas renombrados.

Con un comienzo lógico y bien estructurado, el libro me atrapó pronto. Después, saboreada la complejidad de su temática y entrando en detalles, me resultó denso -aunque no farragoso-; sumariza bien, desde la perspectiva particular de la autora, las principales investigaciones y teorías acerca del amor romántico, y aporta muchas fuentes sobre las que continuar una investigación personal, así como una buena estructura para hacerlo. Entrado en el último tercio del libro, la lectura parece “agilizarse” de nuevo y volví a quedar de nuevo atrapado en ella.

Destaco el tratamiento de los mitos con los que la cultura occidental ha imbuido al amor: su historia, consideración, comentario como pautas ilógicas e irrealizables y consequencias personales y sociales. Leer todo esto de manera clara y desdramatizada ha sido lo que más me ha causado impresión en este libro.

Como colofón, aunque anecdótico, diré que yo también he participado de alguna manera en este libro, cuya ilustración de portada dibujé en 2016.

escrito en español | leído en español