PERSEPOLIS – marjane satrapi

Este volumen, que reúne los cuatro publicados originalmente en Francia por Marjane Satrapi, desarrolla la infancia y la adolescencia de la autora en Irán y Austria. Interesa porque la época en que se desarrolla la novela -la Revolución islámica, la Guerra irano-iraquí y la del Golfo- ha convertido a Irán en una cultura oscura y ajena a Occidente; y conmueve por la naturalidad en que la desgracia y la represión se muestran como partes intrínsecas a la vida diaria iraní.

Desde el punto de vista histórico, esta novela gráfica me ha enseñado mucho sobre el Irán contemporáneo. Aunque me he interesado desde niño por la historia antigua de la región, mi conocimiento de la historia moderna y contemporánea de Irán era casi nulo. Satrapi, además, tiene unos antecedentes familiares muy particulares. Emparentada con el shah de Persia y el primer mandatario de una república independiente de Azerbayán de corta duración, e hija de marxistas consumados, la narración que hace de Irán es muy política, así como crítica, combativa y -diríamos hoy- feminista. Los valores occidentales y la presencia occidental en Irán no escapan a la crítica, en la medida en que nosotros los criticamos también. Leer sobre la revolución izquierdista que terminó siendo usada por los fundamentalistas, el cambio en la sociedad civili iraní, los presos políticos y otros temas de gran calado para Irán, me ha mostrado mi gran ignorancia sobre este país. Parte de la novela recoge la experiencia del emigrado, una situación con la que puedo identificarme y que en el caso de Satrapi es especialmente dura.

El dibujo, algo cercano a la caricatura periodística, es sencillo y a blanco y negro. No pretende ser realista, ya que confunde perspectivas de manera consciente (aunque esto tiende a formalizarse en los últimos capítulos), deja líneas sueltas sin unir y recurre con cierta frecuencia a comparaciones simplistas para explicar datos importantes, contraponiendo dos viñetas similares. Los fondos muestran únicamente el detalle imprescindible y la narración se apoya mucho en el texto, que aparece en un número muy limitado de bocadillos. Algunas viñetas me han parecido un ejercicio interesantísimo de abstracción. Así y todo, para mí el valor de Persepolis reside en su concepción como novela gráfica, con las consecuencias narrativas que el formato conlleva, y en la propia historia, más que en el dibujo.

escrito en francés | leído en inglés

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LOGICOMIX – vv.aa.

51BcN5kdI8L._AC_SY400_¿Una novela gráfica sobre matemáticas o filosofía? ¿Por qué no? Logicomix nos acerca a la historia personal de los matemáticos y filósofos que, a comienzos del siglo XX, sacudieron los cimientos de la lógica y comenzaron a poner otros nuevos. Bertrand Russel, Georg Cantor y Ludwig Wittgenstein, entre otros, desfilan entre sus páginas. La historia es, además, metaliteraria, tal y como la gran Maus.

Comenzar a leer esta historia me ha resultado sencillo y entretenido. Una vez metido en harina, más o menos mediado el libro, me asaltaron las dudas: ¿adónde quieren llegar los autores? ¿Pesa más la realidad o la ficción? ¿Hasta qué punto la historiografía de la lógica tiene importancia y hasta dónde es solamente una excusa para contar una historia? Para más inri, los líos lógicos comenzaron a enrevesarse y, entonces, traté de disfrutar la lectura sin comerme más el coco. Quizá justamemte por eso me ha gustado. Me ha entretenido, me ha enseñado alguna cosa nueva y me ha despertado la curiosidad, aunque creo que la historia no está bien resuelta del todo y que la metaliteratura tiene un peso por encima de lo que debería, llegando a ser un recurso socorrido para cuando la historia en sí no es capaz de explicarse a sí misma, por sí misma.

escrito en inglés | leído en inglés 

 

PALESTINE – joe sacco

joe-sacco2Hace un año leí Maus, mi primera obra gráfica en varios años. Maus, con sus viñetas apenas esbozadas y su relato duro e íntimo de la segunda guerra mundial en Auswitch, me enterneció y me metió de lleno en una historia que, contada en otros formatos, quizá me hubiera resultado manida. Maus, que entremezcla la vida del autor con la de su padre, mezcla tiempos y circunstancias personales, y tiene la habilidad de introducir el lenguaje coloquial de un inmigrante cuya lengua nativa no es el inglés, me demostró que la novela gráfica es un género literario muy válido al cual no le he prestado merecida atención.

Es quizá irónico que ahora, un año después, me haya sentido atraido por Palestine, una crónica periodística en primera persona del maltés-australiano-estadounidense Joe Sacco en los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza durante la primera intifada. Como en Maus, de nuevo una historia de opresión, un dibujo en blanco y negro de trazo manierista y un lenguaje personal y coloquial; de nuevo el propio autor retratado en la historia y de nuevo las entrevistas a terceros como base de la misma. Sacco huye de los tópicos y se lanza a vivir durante dos meses en campos de refugiados, conociendo el modo de vida de los palestinos y realizando entrevistas y pesquisas sobre sus vidas, los sucesos de la guerra y las fuentes del odio entre árabes e israelíes. Los asentamientos ilegales de Israel en territorio palestino, los múltiples toques de queda, la confianza o desconfianza en líderes nacionalistas, el grado de seguimiento  de preceptos religiosos, la demolición clandestina de casas y la destrucción de huertos, la economía sumergida, las redadas, el terrorismo, el ejército y sobre todo el té, el té solo, el té sin azúcar o sobreazucarado que todos los árabes ofrecen, ricos o pobres, a Sacco.

A mí me ha sorprendido, sobre todo, la lluvia. Las noches de viento, las grandes tormentas y las calles anegadas en agua en una tierra mediterránea que siempre imaginé soleada y seca durante todo el año. Ahora pienso que sabía muy poco de Palestina, pues desconocía que, también allí, llueve.

escrito en inglés | leído en inglés

MAUS – art spiegelman

51F3fsgxkSL._SY344_BO1,204,203,200_Tenía mis dudas. Esas viñetas tan iguales y pequeñas, el dibujo como simple boceto… Además, ¿cuánto hacía que no leía un cómic? ¿Cinco años? ¿Siete años? Siempre preferí el cómic europeo y el japonés, nunca el norteamericano… Pues bien, Maus es espectacular. Su historia es muy profunda y sus personajes están muy bien retratados. Art Spiegelman, fumador empedernido (¡siempre aparece con un cigarrillo encendido!), cuya relación con su padre no es particularmente buena, es hijo de judíos supervivientes de Auschwitz y Dachau. Decide dibujar la historia de sus padres durante el Holocausto… y de esa idea nace Maus, un cómic totalmente original y desgarrador, divertido a ratos, deprimente a veces y siempre genial. La historia sigue dos líneas temporales; por un lado está el propio autor, describiendo la difícil relación con su padre, la vida actual de éste y, de paso, el proceso de creación del cómic; por otro, la historia que el padre va desgranando poco a poco, desde antes de la guerra hasta sus últimos coletazos. Maus fue un éxito de masas. No sólo eso, también fue el primer cómic ganador de un Pulitzer (de novela) y de una Guggenheim fellowship, entre otros premios. Me ha encantado. No tiene desperdicio.

escrito en inglés | leído en inglés