THE MYTH OF SISYPHUS – albert camus

31-LDi01sxL._SY344_BO1,204,203,200_Confieso que la portada me sedujo. Me acerqué para leer esa letra menuda y allí estaba escrito “Albert Camus”. Camus, El extranjero. Una de esas obras que postergo no por falta de ganas sino por las muchas otras que también quiero leer. ¿Por qué no empezar por esta otra? -me dije.

Gran elección. Ensayo increíble y agudo que desarrolla la idea de lo absurdo y plantea el suicidio como un paradigma individual en el que el hombre, una vez descubierto lo absurdo, se plantea si debe vivir o no. Algo mucho más complejo que no sé explicar de manera más simple que Camus, con sus sentencias cortas magistrales que alargan toda la información como si de una bandeja de dulces se tratara.

No soy dado a las citas; pero en este caso nada mejor que una para describir el propósito del libro: “It is always easy to be logical. It is almost impossible to be logical to the bitter end. Men who die by their own hand consequently follow to its conclusion its emotional inclination. Reflection on suicide gives me an opportunity to raise the only problem to interest me: is there a logic to the point of death? (…) This is what I call an absurd reasoning” (pág. 8).

escrito en francés | leído en inglés

THE MAP AND THE TERRITORY – michel houellebecq

the-map-and-the-territoryQuerido Houellebecq, ¿qué cojones es esto exactamente y por qué me ha gustado?

Tras bregar durante unas cuarenta páginas entre los ronroneos insidiosos de una caldera averiada hay algo que, extrañamente, comienza a enganchar. La historia -a veces, da la falsa impresión, la falta de ella- se cuela por entre múltiples referencias cínicas y oportunistas a la realidad presente, cargada de cachivaches electrónicos, coches, crisis económica y demás. Extrañamente, tal galimatías no me ha dado la impresión de estar mal engarzado como en muchos bestsellers (incluyo aquí a Murakami); termina conformando una suerte de futurismo regresivo quizá basado en las ideas de William Morris, a quien Houellebecq (o su alter ego, el Houellebecq personaje de quien se ríe él mismo) defiende extensamente.

El arte es la gran excusa de esta novela para seguir la vida y el sentido o falta de sentido de la misma de Jed Martin. La fotografía, la pintura y la arquitectura (oblicuamente, también la literatura) se ven criticadas. Se ve que a Houellebecq le gusta poner la puntilla a todo; quizá el caso más sonado sea la sonora depreciación de Picasso y Le Corbusier. Entre los temas vertebradores destaca el envejecimiento y su apercibimiento, aunque sería injusto reducir la novela a solamente eso. Consideraciones no muy convencionales sobre el dinero y las relaciones actuales también tienen su papel en la escena, entre otros.

En definitiva, risas y sensación de rareza, algo así como un síndrome leve de Viaje al fin de la noche (¿será algo francés?). He pasado buenos ratos leyendo este libro curioso.

escrito en francés | leído en inglés

EL MÉDICO A PALOS – molière

533_001Hace 5 días terminé de leer esta divertidísima comedia de Molière. Un hombre maltrata a su mujer por insultarle. Cuando unos transeúntes le preguntan por un médico desesperadamente, la mujer les miente diciendo que su marido es médico, y para vengarse les asegura que la única manera de que admita su profesión y la ejerza es propinándole una paliza. Entre paliza y paliza, el pobre hombre se mete en un berenjenal con una muchacha que finge una enfermedad por amor y un padre estricto que cree sus curaciones irrisorias.

La obra se lee como si hubiera sido escrita ayer y arranca carcajadas a pesar de la oxidadísima traducción de Moratín. Dicha edición, acaso apropiada para la España decimonónica, subvierte la obra con la eliminación de varias escenas completa o parcialmente, todos los diálogos de dos personajes y toda palabra e insinuación obscena o, ya nos entendemos, “inadecuada”. La censura extrema de Moratín pudo ser adecuada en el XIX, pero la edición de Salvat que he leído se publicó en 1969. ¿No tocaba ya una revisión de la traducción?

escrito en francés | leído en español

VIAJE AL FIN DE LA NOCHE – louis ferdinand céline

viaje_al_fin_de_la_noche¿Cómo hablar de un libro tan atroz? ¿Un libro que muestra toda la bajeza, toda la ignorancia, toda la petulancia, la desgracia, las cochinas mentiras, el desinterés, la inquina, la repugnancia del ser humano? ¿Que además te lo escupe en la cara y te dice que es la tuya, aunque no quieras darte por enterado? Viaje al fin de la noche es un libro brutal que revuelve la conciencia sobre uno mismo y que, además, lo hace obligándote a reír a carcajada limpia.

He odiado y admirado este libro a partes iguales según lo leía. Su misoginia, su descaro, su infravaloración del mundo, lo hacen un libro odioso. Por contra, es imposible no reírse o no impactarse con sus verdades, que son abrumadoras y terribles y que, para bien o, más habitualmente para mal, no dejan indiferente. Me ha parecido que el tono del libro se ensombrecía a medida que la historia avanzaba, al mismo tiempo que el protagonista perdía su ingenuidad adolescente; de esta manera, la crudeza de las cosas se muestra más en imágenes ingenuas al principio, desternillantes y a veces absurdas, mientras que mediado el libro aparecen más reflexiones narradas. Muchas aparecen con todos los atisbos de duda posibles; algunas como sentencias irrefutables.

En suma, un libro salvaje y profundo, agotador aun de lectura lene y divertida. No apto para todos los públicos, aunque de lectura altamente recomendable. Para los que no sepan francés, yo he leído la traducción de Carmen Kurz y me ha parecido muy buena, aunque como no hablo francés, no soy quién para juzgarla adecuadamente.

escrito en francés | leído en español